Mar del Plata comenzará la semana sin servicio de transporte público de pasajeros debido a la continuidad del paro de colectivos que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) mantiene desde el viernes por la falta de pago de salarios a los choferes.

La medida de fuerza impactará de lleno este lunes en el traslado de miles de alumnos, docentes y trabajadores que deberán buscar alternativas para movilizarse en distintos puntos de la ciudad.

Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificaron que la medida de fuerza seguirá vigente hasta que se acrediten los salarios adeudados a los choferes. Aunque la Cámara Marplatense de Empresas del Transporte Automotor de Pasajeros (CAMETAP) informó que gestionó un crédito para afrontar los pagos, los haberes todavía no fueron depositados.

La paralización del servicio comenzó el viernes después de las 18 y se mantiene pese a la audiencia realizada durante el fin de semana en el Ministerio de Trabajo bonaerense.

Hasta el momento, el Ejecutivo local no se expresó públicamente sobre el impacto que genera la paralización total del transporte urbano ni anunció medidas concretas para mitigar las consecuencias que padecen miles de usuarios.

El silencio oficial también genera críticas debido a que el Municipio tiene bajo análisis el pedido empresarial para aumentar el boleto de colectivo. CAMETAP reclama elevar la tarifa plana de $1.550 a $2.569,28 y sostiene que el sistema atraviesa una “crisis terminal”, con una brecha superior al 65% entre la tarifa actual y los costos operativos.

En ese contexto, desde la oposición surgieron críticas hacia el Ejecutivo local por no haberse expresado públicamente sobre el impacto del conflicto en la ciudad.

La concejal de Unión por la Patria, Mariana Cuesta, cuestionó el silencio del oficialismo y advirtió sobre las complicaciones que atraviesan miles de vecinos para asistir a sus trabajos, escuelas y distintas actividades cotidianas.

Mientras tanto, la incertidumbre continúa entre los usuarios, que aguardan una resolución del conflicto para recuperar un servicio esencial para la actividad cotidiana de la ciudad.