A una semana del operativo que puso fin a la feria conocida como “La Saladita” en la Rambla de Mar del Plata, el intendente Agustín Neme destacó en sus redes sociales la recuperación del espacio y aseguró que “volvió a ser de los vecinos, de las familias y de quienes visitan la ciudad para disfrutarla en libertad”.
En ese marco, el jefe comunal fue contundente respecto al futuro del lugar: “Mientras sea intendente acá no se van a instalar carpas, no se van a hacer licitaciones ni se va a privatizar un solo metro de un lugar que es de todos”. Además, afirmó que la gestión decidió “ir a fondo contra las mafias” y remarcó que se logró recuperar “uno de los lugares más emblemáticos” devolviendo “la vista al mar”.
El desalojo se concretó días atrás mediante un megaoperativo que incluyó fuerzas federales y organismos nacionales. La intervención fue encabezada por la Prefectura Naval Argentina junto a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, en el marco de una orden de la Justicia Federal.
El procedimiento tuvo origen en una denuncia penal presentada en octubre de 2024 por el entonces intendente en uso de licencia y actual senador bonaerense, Guillermo Montenegro, por la presunta usurpación y ocupación indebida del espacio.
Con topadoras y bajo custodia policial, se desmantelaron más de 170 estructuras que funcionaban como puestos comerciales en un predio de aproximadamente 2.500 metros cuadrados. Al finalizar el operativo, el tradicional paseo de la Rambla quedó despejado, con restos de escombros como evidencia de la intervención.
En paralelo, se realizaron allanamientos en la sede del Sindicato de Vendedores Ambulantes y en domicilios particulares, entre ellos el de Walter Rivero, referente del sector, quien fue demorado durante algunas horas.
Según explicó el abogado del sindicato, Martín Bernat, la organización se encontraba en un proceso de reorganización desde hacía dos años tras detectar irregularidades en la actividad. Rivero fue liberado posteriormente.
En tanto, el pasado miércoles el SIVARA junto con feriantes desalojaron se movilizaron a la Municipalidad para expresar su malestar por la decisión del Gobierno municipal y reclamaron una solución para las decenas de familias que se quedaron sin su fuente de ingresos.
