Por: Roberto Garrone
Un nuevo escándalo sacude la estructura de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca y amenaza con llevarse puesto miles de fuentes de trabajo en Mar del Plata.
El proyecto de Juan Antonio López Cazorla, ejecutado con las firmas indispensables de Idoyaga Molina, Juan Buono, Eugenia Rodríguez, promovido por letrados de inventiva inagotable y aupado por lobbystas autoconvocados en Esmeralda y Paraguay que le ponen precio a la trampa, busca que la cuota individual transferible de captura de merluza hubbsi asignada a buques fresqueros pueda ser transferida y pescada por barcos congeladores hasta el 2039.
Los que quieren cumplir con la ley de pesca para justificar el apuro en aprobar la cuotificación del langostino patagónico –otro proceso en vías de monetización bajo los mismos protagonistas, tutelados por Marcos, el “Fantasma” no tiene apellido pero sí nombre, en representación del gobierno libertario- ahora no tiene empacho en violarla de manera descarada.
El Artículo 27 en sus párrafos finales establece con claridad: “No se permitirá la transferencia de cuotas de captura de buques pesqueros fresqueros a congeladores o factorías”. La intención de la autoridad de aplicación es hacer lisa y llanamente lo contrario.
El “Procedimiento de Optimización Productiva de Merluza Hubbsi”, un Informe Técnico firmado por Arturo Idoyaya Molina, director Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, y presentado como “una propuesta técnica-regulatoria”, es el marco desde donde el gobierno busca alcanzar el objetivo.
El documento ya forma parte de la discusión de los miembros del Consejo Federal Pesquero aunque no fue blanqueado en el acta de la semana pasada. Obviamente tiene el apoyo de López Cazorla y también de las provincias de Chubut y Rio Negro. Llegado el momento de votar, le será muy difícil a los representantes de la Provincia de Buenos Aires poder torcer la voluntad mayoritaria a favor del negociado.
Es curioso lo de Chubut #Ponele… El gobernador Torres no hace mucho pugnó para que la merluza fresca regrese a los muelles de Chubut y se transforme en una fuente de empleo regular y calificado. Pero ahora Arbeletche apoya el canje de cuota fresquera a congeladora. El ex Secretario se corta solo o sigue órdenes. Las contradicciones de Nacho no sorprenden. Los reflejos de Andrés para sobrevivir sin dejar de hacer negocios, tampoco.
La Provincia ya reparte cuota social a buque congeladores. Es hasta lógico porque no hay demanda de barcos fresqueros. Pero la provincia tiene más de 17 mil toneladas de cuota de la ex Alpesca que milagro mediante, logró conservar en la recuotificación del 2024. ¿Esa también pasará a congeladora?. Que no se le ocurra a Mou pedir la mutación porque Nacho se la servirá en bandeja. #ElPoderDeLaLapicera

En lo que fue un sainete teatral, la sesión anterior, de la nada, Sergio Paleo, el representante de Rio Negro, expuso el interes de algunas empresas en incrementar las inversiones si se ponía a disposición una mayor cuota para la flota congeladora.
Cual Guido Carrillo a los centros de José Sosa, dos referentes caros a su sentimiento pincharrata, el Subsecretario saltó cabecear e hizo el gol con el arco vacío: “Me parece una brillante idea… el mercado impone una realidad incontrastable y no es otra que el pescado congelado”, dijo el señor López, mientras entornaba una nueva puertita a su repertorio.
El mismo Juan Antonio que le ha dicho a Cristina Ledesma, representante de los obreros del pescado en Mar del Plata, que las buenas ya iban a venir, que le tuviera paciencia, ahora impúdicamente y con un único fin recaudatorio, vendía al mejor postor el trabajo de miles de familias. El trabajo a la Secretaria General del SOIP ya no le pasará por las narices. Del muelle al portacontenedor, listo para exportarse.
Quiénes serán los beneficiados de este nuevo modelo que piensa instaurar la autoridad portuaria. Las empresas que ya tienen cuota en barcos fresqueros pero también disponen de buques congeladores en su flota como Solimeno, Moscuzza, Mattera, la española Iberconsa y los eslabones desagregados de la familia Baldino.
Un repaso al boleo de los barcos con cuota de merluza asignada a barcos fresqueros de estas empresas que podrían mutar y pescarse con buques congeladores, marcan que dicha flota representa el 15,27% de la captura máxima permisible que se reparte todos los años. Serían unas 54 mil toneladas menos que llegarían frescas a los muelles del puerto en la bodega de una veintena de buques.
Mal momento para adquirir un nuevo barco fresquero. Eso acaban de concretar la sociedad inquieta de Gustavo Gozález y Raúl Cereseto. Los empresarios chubutenses se quedaron con el casco y el permiso de pesca (no tiene CITC de merluza) del fresquero “Maria Gracia”. Pagaron un anticipo y 48 cuotas. Al menos el blanco.
Uno de los argumentos que esgrime Bustamante, dijo Idoyaga Molina, en su Informe es que la flota fresquera no agota su cuota de merluza mientras que a los congeladores les falta. Ya hay un mecanismo para resolver esta situación.
Se puede devolver cuota pasado mitad de año que va a parar a un fondo de reasignación donde la autoridad de aplicación la distribuye, principalmente a barcos congeladores. Ahora lo que quieren es vender esa cuota hasta el 2039, fin de la nueva cuotificación.
Si uno ve las estadísticas de los últimos tres años, los datos van a contramano de esa “asimetría cuotificada”. En el 2023 la flota fresquera declaró 148 mil toneladas. Al año siguiente, 167.782 toneladas y el año pasado, 161.493 toneladas. Y la flota congeladora también creció en sus capturas. 107 mil toneladas en 2023, 109 mil en 2024 y 107 mil el año pasado.
Es cierto que entre los fresqueros hay bastante subdeclaración. Sobre todo cuando hacen la pasada al abadejo en verano, las rayas casi todo el año y langostino sobre el 41°S antes que se abra la zafra de nación. Tan cierto como que los congeladores hacen un chicle con el coeficiente de conversión, ajustado casi a las necesidades de las empresas, no de la verdadera eficiencia de las fileteadoras automáticas.
Cada vez hay más merluza, así lo determinó la última asignación respaldada en el Informe de Otto Whöler, que ascendió la Captura máxima permisible a 370 mil toneladas, 80 mil más que hace seis cinco años. No parecería necesaria ninguna “optimización”. Solo una interpretación forzada para seguir haciendo negocios turbios.
El “drean team” ya puso en práctica el modelo de transferencia de cuota fresquera a una congeladora. Y funcionó a la perfección, con una precisión de orfebre suizo en tiempo récord. El “Sirius” era un barco fresquero de “Loba Pesquera”, con una CITC de 1,0001% de merluza.
La empresa quebró y compró el barco y su permiso “Maronti”, una sociedad de Antonio “Toro” Baldino. Dicha empresa construyó el buque congelador “Santísima Trinidad” en gradas de astillero SPI.
En noviembre del año pasado Idoyaga Molina remitió un informe técnico de la Dirección de Administración Pesquera al Registro de la Pesca en que esa CITC del Sirius fueron asignadas al “Santísima Trinidad” en su totalidad. Al clasificar dicha unidad sostiene que es un buque congelador. A nadie le pareció improcedente transferir una cuota de fresco a congelador. Inserte el meme de las hermanas Nara.
El 1 de diciembre, Daniela De Paola, Analista Técnica de la Dirección de Normativa y Registro de la Pesca elabora un informe destinado a María Eugenia Rodríguez, su superiora, con copia a Valeria Morales, en que avala el informe de Administración.
Originalmente el “Sirius” participaba de un proyecto de reformulación junto con los barcos “Chatka”, “”Canal de Beagle”, “Gloriosus”, “Pescargen III” y “Dock Urano” a favor de un buque que reemplazaría al “Sirius”. Según el Acta 31 de octubre del 2022, operará como congelador y deberá transferir la CITC de merluza común a un buque fresquero.
En noviembre del año pasado se presentaron Loba Pesquera y Maronti solicitando se autorice el cambio de titularidad y la modificación de las características del proyecto, aprobando la transferencia del permiso de pesca del “Sirius” al “Santísima Trinidad”.
No solo aprueban la transferencia del 1,0001% de la CITC del Sirius, fresquera, sino amplian la bodega del buque entrante que pasa de 550 m3 a 670 m3. MARAVILLOSO. Disculpen, no tengo mayúsculas más grandes.
López Cazorla por suerte se tomó su tiempo para analizar el trámite de la transferencia del permiso de pesca del “Sirius” al “Santísima Trinidad” y evaluar las consultas formuladas por sus subalternos. El Subsecretario dijo ajustarse al acta 7/2025 “la cual establece que la Ley no distingue una cuota según su modalidad sino que distingue entre buques congeladores y fresqueros, sin distinción del origen o la historia de titularidades de la cuota”.
Indudablemente el Subsecretario no terminó de leer dicha acta en que se rechazó el pedido de Maronti, justamente, para la dualidad del buque “San Andrés Jorge”. Es decir, que pase de pescarla como fresquero a poder hacerlo como congelador.
“La CITC puede ser transferida de un buque congelador a uno fresquero, pero de éste no puede ser transferida a uno congelador, sin distinción del origen o la historia de titularidades de la cuota. La pretensión de la peticionante de obtener una calificación de cuota “congeladora” para un buque fresquero, que habilite su transferencia a un buque congelador es abiertamente contraria a la prohibición legal y las categorías establecidas”, dijeron los concejeros apenas hace un año.
Es que López Cazorla tenía sobrados motivos para aprobar la transferencia de la cuota del “Sirius” al “Santísima Trinidad”. Y mucho apuro. Tanto que la aprobó el mismo 1 de diciembre en que recibió el informe de Registro de la Pesca.
Buen domingo. Y que Dios nos ayude ante semejante banda de forajidos voraces.
