Buenos Aires, 26 de marzo de 2026 – El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) continúa siendo una de las principales causas de bronquiolitis y hospitalización en lactantes menores de un año en Argentina. En nuestro país, la incorporación de la vacunación materna en el calendario nacional representa un avance importante en la prevención de este virus. Sin embargo, persiste una brecha significativa de protección que deja desprotegidos a miles de bebés vulnerables durante la temporada de mayor circulación viral.
El VSR es un virus de circulación estacional. En el hemisferio sur, su circulación transcurre generalmente entre marzo/abril y agosto/septiembre, coincidiendo con las temperaturas más frías del año. Durante este período, el VSR representa entre el 60% y 80% de las bronquiolitis.
“Resulta imposible predecir qué lactantes desarrollarán enfermedad grave ya que el 79% de los casos corresponde a bebés completamente sanos, nacidos a término y sin factores de riesgo identificables. Además, la edad promedio de los niños que requieren internación es de 7 meses y las evidencias muestran que el 50% de las hospitalizaciones ocurren en niños nacidos antes de la temporada de circulación del virus”, señaló el Dr. Néstor Vain , médico pediatra y neonatólogo, Jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía.
Los datos epidemiológicos nacionales revelan que, a pesar del avance significativo que representó la implementación de la vacunación materna desde 2024, la carga de enfermedad por VSR en nuestro país persiste elevada evidenciando que la estrategia actual, si bien valiosa, no es suficiente para proteger a todos los lactantes vulnerables a su primera temporada de VSR.
¿Por qué quedan bebés desprotegidos?
La vacunación materna contra el VSR ha demostrado adecuada eficacia, efectividad y seguridad, con una duración de protección de aproximadamente 6 meses luego de la inmunización de la madre. No obstante, al tratarse de una intervención estacional, muchos lactantes nacen fuera del período de inmunización y no van a contar con esa protección inicial. Por ello, la forma apropiada de acompañar el primer año de vida es mediante una estrategia integrada: vacunación materna durante la ventana establecida y anticuerpos para aquellos bebés que no hayan recibido la protección conferida por la inmunización materna o que no se encuentren protegidos al momento de comenzada la circulación viral.
El Dr. Nestor Vain señaló que “a pesar de una cobertura del 65% en la población objetivo de embarazadas con la estrategia de vacunación materna, cerca de un 60% de los lactantes menores de un año podrían quedar desprotegidos durante los meses pico de circulación viral. Es decir que los bebés nacidos entre octubre de 2025 y enero de 2026 no tienen protección contra este virus. Se calcula que ésta es la situación de alrededor de 167 mil menores de un año en Argentina . Por eso es importante tener en cuenta que todo lactante menor de un año nacido luego del 1 de octubre de 2025 que no esté protegido contra el VSR, se encuentra en riesgo y debería recibir la protección adecuada en los primeros días de abril. También debe sumarse la administración de la protección con anticuerpos a todos los bebés que nacen entre abril y septiembre en los que la madre no haya recibido la vacuna, cosa que ocurre en cerca del 30% de esos nacimientos. Estas son las recomendaciones científicas actuales” .
En este grupo de 167 mil niños desprotegidos se incluyen también los bebés de madres no vacunadas, bebés prematuros y bebés nacidos antes de los 14 días posteriores a la vacunación de la madre, que es el tiempo necesario para que la madre desarrolle anticuerpos y los transfiera al bebé.
Recomendaciones de las sociedades científicas: hacia una estrategia integrada
“Después de décadas de investigación hoy disponemos de nuevas opciones de prevención del VSR en lactantes y varias sociedades científicas destacan la necesidad de una estrategia integrada de prevención para proteger a todos los menores de un año en su primera temporada de exposición al VSR”, destacó la Dra. María Paula Della Latta, especialista en pediatría y en infectología pediátrica del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y del Hospital Alemán.
La Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE) recomienda dos alternativas: anticuerpos monoclonales de acción prolongada para todos los lactantes o una estrategia mixta que combine vacunación materna con anticuerpos monoclonales para aquellos grupos no protegidos por la vacunación.
Por su parte, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP) recomiendan una estrategia integrada que combine la vacunación materna estacional con la inmunización con anticuerpos para todos los menores de un año que en su primera temporada de exposición no estén adecuadamente protegidos por la vacunación materna.
Asimismo, la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) resalta la importancia de una estrategia combinada para lograr mayor equidad en la protección de los lactantes contra el VSR, asegurando que ningún bebé quede desprotegido por las limitaciones de una única estrategia de prevención.
La Dra. Della Latta concluyó con un mensaje a los pediatras: «si un bebé menor de un año no está protegido contra el VSR, se encuentra en riesgo de cursar una infección grave y por eso es fundamental conocer las estrategias de prevención disponibles, como los anticuerpos monoclonales de larga duración, que pueden proteger a todos los lactantes durante su primera temporada de exposición al virus”.
