Por: Roberto Garrone
Mientras la reforma laboral vino con la sorpresiva exclusión del personal embarcado comprendido en el régimen de la ley de navegación 20.094 y sus modificatorias, sin perjuicio de las normas de las convenciones colectivas de trabajo que resulten aplicable, la guerra que ha emprendido el gobernador Ignacio Torres para disciplinar a la CaFACH abandonó el terreno sectorial y avanzó sobre el tablero político con consecuencias impredecibles.
Al cierre de esta columna nadie en la patronal pesquera se adjudicaba el gol sobre la hora que representaba la inclusión del punto G en el Artículo 2 de la nueva Ley de Contrato de Trabajo que terminará de aprobar el Senado esta semana luego de la modificación en diputados.
Un letrado de un gremio marítimo analizaba el nuevo escenario con preocupación. El inciso no figuraba en ningún borrador y apareció a último momento. El personal embarcado queda con el contrato de ajuste y los convenios colectivos.
En otro sindicato desempolvaron una ley en tiempos de Onganía, que creían que no había sido derogada. 17.371 que establece el régimen laboral del personal embarcado. Esa normativa le da atribuciones al capitán para conformar las dotaciones de explotación y seguridad en las embarcaciones, pesqueras en este caso.

Muchos miraban para el lado de Mar del Plata e identificaron al abogado Oscar Gérez, asesor legal de empresas de CaIPA y CEPA, quien tendría contactos con asesores de Patricia Bullrich. La cara visible de la reforma en el Congreso estuvo este verano en el Torreón del Monje y ahí habría recibido una carpeta con las necesidades del sector. En ese punteo estaba lo que acaba de convertirse en ley. “Se van a corregir muchos abusos”, valoraron del lado armatorial.
Desde los gremios aseguran que la marginación de los marítimos en la nueva ley aumentará la conflictividad de manera injustificada. Apelan a que hay antecedentes que la ley de navegación se complementaba con la aplicación de la LCT. “Les saldrá el tiro por la culata”, avisó un dirigente sindical.
La discusión no tendrá mejor escenario que el nuevo capítulo paritario entre los gremios marítimos y las cámaras de la flota tangonera congeladora. Se requerirá buena voluntad y sentido común de ambas partes para alcanzar rápidos acuerdos que permitan la continuidad de la actividad.
Pulcros y apurados, CaPeCa, CEPA y CAPIP, mandaron la propuesta salarial a los gremios. La debe analizar Durdos que no sabe hasta cuándo será Secretario General del SOMU. La siesta de la justicia es un actor protagónico en esta novela.
“Mantiene la poda del 22% en los valores de producción pero este año falta el “fernet” de las sumas no remunerativo en los básicos y el tipo de cambio se devaluó 10% desde principios de año”, advirtió un dirigente que tuvo acceso a la oferta. “Lo del 70/30 es lo único que van a dar”, anticipó un referente de la patronal. Esta historia continuará…
A diferencia de la novela paritaria que recién consume sus primeros capítulos, Nacho Torres y los referentes de la CaFACH ya no saben con qué tirarse. Las partes se reunieron el viernes por la tarde para intentar acordar una tregua que frene con los daños de ambos lados de la vereda.
La relación de Torres con la cámara es un jarrón hecho añicos que desde los dos bandos pugnan por reconstituir. “Las piezas se pueden juntar y pegar, pero será otro jarrón”, resumió, filosófico, un armador costero, al tanto del cónclave.
Nacho no puede juntar todas las plumas de fake news de la Operación Carpintero que dispersó con la pauta oficial por los medios nacionales, enojado con Raúl Cereseto y Gustavo González a quien responsabiliza de alimentar el escándalo Red Chamber. Tampoco borrar las llamadas que le hizo a Mauricio Macri para persuadirlo y que no asista al Foro PescAR.
Los referentes de la cámara no pueden borrar todos los mensajes reenviados con la presentación del CEO de Red Chamber en California, en que cuenta que Andrés Meiszner le pidió 6,5 millones de dólares de coima y que recibieron periodistas, legisladores, empresarios de acá, de allá y de más lejos también.
Tampoco rearmar el bloque del oficialismo en la legislatura que ordenaron romper como respuesta a la campaña de difamación que promovió el Gobernador contra su operador político. Cada acción tuvo su reacción del otro lado, y viceversa. Y pensar que se habían querido tanto…
Hasta el propio Carpintero había prestado servicios a los sueños electorales de Nacho. Porque la cámara de costeros no solo puso dinero para alimentar el anhelo de Torres de ser gobernador. También recursos humanos, instalaciones, medios y gente para movilizaciones.
La oficina donde Carpintero se reunió con Severiche, Chiquichano 1515, es la misma que ofició de centro de cómputos para varias campañas legislativas de Nacho candidato. Por eso la maniobra del hoy Gobernador los sacudió y corrió de eje. Porque lo desconocieron; no pensaron nunca que se animara a tanto.
Después de lo de Carpintero, a Nacho no le quedan muchas más balas, pensaban en la CaFACH. Error… A las pocas horas de la cumbre Nacho metió en la Legislatura un proyecto de nueva ley de pesca que concentra funciones en la Secretaría de Pesca. ¿La usará como espada de Damocles para disciplinar efectivamente al sector o será el principio del fin, con nuevas fracturas en el bloque?.
Porque los armadores aseguran que González y Tamame pueden no ser los únicos y ahí sí ardería Troya. Conociendo lo que se venía al día siguiente, Guillermo Aranda, el ministro/operador, trató de convencer a los 14 diputados sobrevivientes de la conveniencia de no sacar los pies del plato.
Hasta cuentan que se animó a confirmarlos como candidatos el año próximo. Toda una aventura si nos ajustamos al fiasco electoral de “Despierta Chubut” en octubre. Pero ya sabemos que en Chubut cada uno cree en lo que le conviene. Que lo diga Severiche y la fiscal Gamarra.
La legislatura es clave en garantizar la gobernabilidad del nachismo. Ha sido vital hasta ahora para frenar todos los pedidos de informes sobre el caso Red Chamber, desde su vuelta como inquilino de la ex Alpesca, hasta el pago de los 5 mil millones de pesos que arrancan esta semana para indemnizar a los despedidos por Mou.
Antes de presentar el nuevo proyecto de ley de pesca y de sentarse en son de paz con los referentes de la CaFACH Torres había intervenido en persona para intentar dinamitar el bloque oficialista del intendente Bizz en Rawson. Porque el único que hace política es él… como avisó más de una vez. Que Nachito bravo…
“Arranquemos de cero”, se habrán dicho, desconfiados cuando se vieron las caras después de tantas operaciones cruzadas. Ayer por la mañana todos los celulares estaban apagados. En una y otra trinchera habían elegido el respetuoso silencio.
El impacto de la salida de Arbeletche y Silva como respuesta a la fragmentación del bloque, es difícil de mensurar a esta hora. El ex Secretario de Pesca se mantendría en el Consejo Federal Pesquero pero a Silva la reemplaza Alejandro Pettovello, un biólogo, hermano de la Ministra de Capital Humano.
Sería lógico que el Gobernador licencie al ex Secretario también de concurrir a los talleres en Paseo Colón. O quizás, dejarlo en ese cargo debe ser interpretado como el primer gesto tangible de la tregua. No sé cómo lo tomarán en el sector pesquero.
Cuesta creer que no haya aportado letra al nuevo proyecto reformista de la ley. Aunque con gustos caros, a Brandan ya lo tienen como incapaz de dictar los considerandos; muchos menos un artículo.
Siguiendo ese camino es que otros no estaban tan seguros de distinguir para qué bando pelea Arbeletche a esta altura de la batalla. Son los que advierten que Andrés ha mostrado una versatilidad asombrosa en estos tiempos.
Es el mismo incapaz de fiscalizar el peso de los cajones de la zafra de provincia como el que obedece al Nachismo y le da forma al hurto del permiso del “Carlillo” para entregárselo a Profand a modo de compensación. Se lo devolvió porque a los españoles tanto acto administrativo forzado les parecía un montón. No así las 5 mil toneladas de cuota de merluza. El final está abierto.
Es paradógico porque Arbeletche y Mou se destestan con entusiasmo y sin disimulo, pero tienen algo en común. Ambos saben mucho de la novela Red Chamber y las miserias que se mueven a la sombra del poder. Por eso siempre conviene tenerlos callados. Y para eso hay que tenerlos cerca.
Buen domingo
Foto: Revista Puerto
