Por: Gonzalo Patrone
La primera quincena del 2026 se vio atravesada en Mar del Plata por una sucesión de hechos delictivos y crímenes que terminaron por ratificar el grave contexto en el que se encuentra inmersa la población.
El desenfrenado crecimiento del delito y el malestar de los vecinos en Mar del Plata ante la deficitaria o por momentos nula respuesta de las autoridades gubernamentales y policiales ya no se disimula más.
Manifestaciones y convocatorias espontáneas, publicaciones en redes sociales, creación de grupos de WhatsApp y un sinfín de medidas de seguridad han hecho de esta problemática parte de la vida cotidiana de los vecinos y comerciantes de la ciudad.
Sin dudas, la inseguridad se ha convertido en uno de los temas que más preocupación genera entre los vecinos de Mar del Plata, en particular ante el aumento de modalidades delictivas como los robos a viviendas, a comercios, el hurto de vehículos y el accionar de motochorros a toda hora y en cualquier zona.
El incremento del delito en Mar del Plata no es un fenómeno aislado. Un informe oficial de la Procuración bonaerense indica que la ciudad fue una de las que más aumentó el delito en toda la provincia de Buenos Aires entre 2022 y 2023, con un crecimiento del 25,9% de causas iniciadas, superando incluso a La Plata y Lomas de Zamora.
Estudios privados más recientes muestran además que, en la costa atlántica, Mar del Plata figura entre los centros urbanos con mayor incremento de “incidentes de seguridad”, siguiendo una tendencia nacional donde el incremento general del delito fue del 20% en el último año.
Los vecinos reclaman más presencia policial, mejoras en las respuestas judiciales y políticas preventivas integrales. Para muchos, las cifras actuales describen una ciudad donde la inseguridad termina afectando desde la tranquilidad en las calles hasta la confianza en las instituciones que deberían garantizar la seguridad.
