Una afiliada de Mar del Plata del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) en las últimas horas salió a declarar que las autoridades de la mutual provincial que conduce Homero Giles no quiere hacerse cargo de tratar su artrosis, enfermedad que hace que sus dientes directamente se partan.
Claudia Galarce es una mujer de 56 años que desde los 30 padece Artritis Reumatoidea Seropositivo Autoinmune, un cuadro que amerita atención urgente ya que perjudica seriamente su dentadura, lo que no le permite llevar una buena alimentación diaria. Según la marplatense, ya pasó por varias cirugías, le colocaron una prótesis que no era la adecuada, y IOMA le posterga consecutivamente los turnos.
«En estos últimos 9 meses se me rompieron los dientes como tiza. Me cambiaron los turnos en los policonsultorios y me tienen de acá para allá, tenía uno para el 6 de agosto y me lo pasaron para el 1 de octubre. No es la primera vez que lo hacen aunque mi situación sea urgente: tengo solo 4 piezas dentales de arriba molares y 9 abajo, de las cuales ninguna son molares, lo que no me deja ni comer. Tengo que tener medicación diaria de por vida», lamentó Galarce.

El año pasado, la mujer jubilada acudió al Policonsultorio Odontológico para hacerse una prótesis, la cual nunca pudo usar debido a que su aspereza le lastimaba la encía. Ante la falta de respuestas de IOMA, que en este 2025 le cambió el turno más de 5 veces, Galarce hizo una consulta con un odóntologo particular para que le hagan un nuevo presupuesto.
«Consulté con un odontólogo particular, quien me entregó un presupuesto. Por tener las mucosas y la encía muy sensible, la prótesis debe ser con un material especial y no puedo hacerme ni tratamientos de conducto ni mucho menos implantes dentales. Yo envié ese presupuesto a IOMA a fines de julio y a día de hoy no tengo ninguna novedad. Actualmente estoy con el incisivo de adelante roto al ras de la encía, ya no puedo sonreir», aseguró la afiliada del IOMA.
Vale aclarar que, Galarce ya había tenido problemas con IOMA desde que se le rompió la parte izquierda de la cadera por osteoartritis, lo que la llevó a necesitar una prótesis. Pese a la urgencia, la obra social tardó 3 años en darle el dispositivo y recién le autorizaron la cirugía el pasado noviembre, cuando acudió al Concejo Deliberante de Mar del Plata para exponer acerca de su situación.
Con la novedad de su enfermedad dental, su relato escaló tanto que la propia delegada regional del IOMA Mar del Plata, Celeste Lazo, se comunicó con ella para avisarle que su caso tenía prioridad para ser resuelto. Sin embargo, Galarce afirma que aún no le presentaron soluciones y que incluso la funcionaria provincial trató de «caprichosos» a los afiliados autoconvocados que se quejan sobre las falencias en la atención médica de la obra social de la provincia de Buenos Aires.
«Celeste Lazo me dijo a los gritos que yo soy una caprichosa porque no quiero ir al Hospital Regional HIGA. Yo le explique que por indicación de mi reumatóloga de cabecera no puedo atenderme en ese lugar porque soy inmunodependiente. Ella me maltrató y me dijo que los afiliados autoconvocados somos ‘caprichosos’, que eramos ‘niños que quieren un chocolate especial’. Esta es la persona que esta a cargo de una obra social que no nos soluciona nada y que no les importan los enfermos», cerró Galarce.
Hace dos semanas atrás, los afiliados del IOMA de Mar del Plata llevaron a cabo una protesta en la Plaza del Agua donde, junto con los usuarios de General Alvarado, visibilizaron sus reclamos sobre los problemas que tiene la obra social y pidieron la renuncia de Homero Giles.
«El reclamo fue insistente con que se vaya Homero Giles del directorio de IOMA, mientras esté no vamos a poder lograr solucionar nuestra situación porque no lo quieren en los centros de salud y tampoco los afiliados», puntualizó una de las afiliadas de Mar del Plata que organizó la manifestación, Adriana Santi.
Al igual que en protestas anteriores, esa semana los afiliados volvieron a cargar contra la Asociación Civil de Establecimientos Asistenciales y Prestadores Privados (ACEAPP), la intermediaria entre el IOMA y los policonsultorios, que está en el ojo de la tormenta debido a la poca respuesta en relación a la falta de coberturas y de turnos.
De acuerdo al relato de los afiliados, el vicepresidente de la ACEAPP, Julián Fierro, y su presidenta, Silvina Fontana, se enriquecen con la política de los policonsultorios a través de licitaciones. Según relatan los afiliados, Fontana también lidera RM Salud SRL, una empresa que posee al menos cuatro policonsultorios dentro de la misma red que financia y gestiona, por lo que la funcionaria estaría pagando con fondos públicos a una estructura que también le reporta beneficios privados.