Por: Roberto Garrone

De acuerdo a los números del Informe de Coyuntura de la Subsecretaría de Pesca, entre enero y mayo las exportaciones del sector alcanzaron las 217.242. toneladas, un volumen que generó un ingreso de 686,8 millones de dólares.

En comparación con el año pasado hubo un mayor volumen exportado pero por el que se recaudó bastante menos. En los primeros cinco meses del 2020 fueron 205.683 toneladas comercializadas pero por las que se obtuvieron 706,8 millones de dólares.

Pero lo distintivo del período es el abrupto freno de las importaciones pesqueras que evidenció China, le principal mercado de los productos argentinos en los últimos años. De acuerdo a estadística que difundió CAPECA, China compró menos de la mitad que en el mismo período del 2020. Fueron 23.455 toneladas entre calamar, colas de langostino, merluza negra y centolla, contra las 53.943 toneladas.

En divisas la merma fue mucho más impactante: entre enero y mayo de este año China compró tres veces menos: 67,1 millones de dólares para esos mismos cuatro especies, cuando el año pasado las compras alcanzaron los 183 millones de dólares. Corea del Sur, Tailandia y España compensaron con una suba significativa de sus compras la fuerte rebaja de China.

El calamar fue el principal producto exportado en esta primera parte del año. Fueron 91.552 toneladas que generaron 187,3 millones de dólares a razón de 2046 dólares la tonelada promedio.

China dejó el primer puesto del ranking como destino del calamar. Trabas sanitarias, riesgos de no cobrar la mercadería ante casos de presencia de covid a partir de análisis poco rigurosos y problemas logísticos en sus puertos generaron el freno a las compras en general y de calamar en particular.

En el caso del illex la caída de compras fue superior al 100%. Habían sido 44800 toneladas entre enero y mayo del 2020 y ahora fueron menos de 20 mil. Corea del Sur tomó la posta y pasó de 12 mil a 28700 toneladas.

El langostino patagónico, cuya zafra en aguas nacionales parece haber enderezado el rumbo luego de un inicio complicado por la frecuencia de periodos de mal tiempo que complicaron la faena de la flota fresquera y dispersaron las concentraciones del marisco, aportó 44831 toneladas exportadas que generaron más de 300 millones de dólares.

El marisco se exporta de dos maneras. Entero, que es la captura principal de la flota tangonera congeladora, y una porción de la flota costera de Rawson en aguas provinciales del verano, y excepto entero, es decir, la cola del langostino en sus diversas variedades.

Este producto tuvo exportaciones por 18.981 toneladas, un 41,9% más que el año pasado y que generaron 118 millones de dólares, un 84,4% arriba. España duplicó las compras y llegó a las 10 mil toneladas, un 85% más que en los primeros cinco meses del 2020. El precio también se recuperó un 30% y pasó de 4600 dólares a 6050 dólares.

Es saludable que cada vez haya más exportación de colas de langostino porque implica al menos que se le hizo una transformación en tierra, al menos se le quitó la cabeza. La estadística no distingue aún cuánto de las 25850 toneladas que se vendieron entre enero y mayo fue cola en bloque y cuánto fue pelada y devenada, en bolsas IQF o a granel.

Si se sabe que ese volumen registró una merma del 2% en relación al año pasado y que lo “excepto entero” recaudó 183,2 millones de dólares, un 4,2% menos que en el 2020. También tuvo un retroceso del 2,2% el valor promedio y se ubicó en 7087 dólares la tonelada.

La exportación de merluza en filet también tuvo un crecimiento en esta primera parte del año. Fueron 22.964 toneladas, un 3% arriba de lo comercializado el año pasado, que generaron 62,4 millones de dólares, una cifra similar a la del año pasado. El precio promedio se redujo un 3,,7% y se ubicó en torno a los 2719 dólares.

En este escenario Brasil, el principal destino de las exportaciones de filet, creció en sus compras un 15,5% entre enero y mayo y se ubicó en casi 11 mil toneladas. Italia creció en un porcentaje similar aunque el volumen es menor y España bajó casi un 40% el volumen, pasando de 5300 a 3300 toneladas.

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