El Gobierno ratificó que no habrá nuevos aumentos de luz, gas y combustibles en lo que resta de 2021

El secretario de Energía, Daniel Martínez, dijo que se busca hacer un “uso inteligente de los subsidios” y que la segmentación de tarifas tendrá que esperar.

Las tarifas de gas y electricidad y el precio de los combustibles no tendrán nuevos aumentos en lo que resta del año, a pesar de la “presión” que representa la suba del precio internacional del petróleo, aseguró el secretario de Energía, Darío Martínez.

El funcionario remarcó que esa es la decisión de “el presidente (Alberto Fernández) y la vicepresidenta (Cristina Fernández de Kirchner)” luego de los sucesivos incrementos en los valores de a nafta y el gasoil en el primer tramo de 2021, así como los ajustes en las tarifas de luz y gas.

La decisión oficial también se da a conocer luego del conflicto por el porcentaje de incremento de las tarifas de luz entre el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, quien expresó su rechazo a un segundo aumento en ese sentido.

En declaraciones al diario Río Negro, Martínez señaló que “el presidente y la vicepresidenta decidieron este año que ya hay muchas dificultades” en materia de inflación y en consecuencia “no tener un impacto en cuanto a las tarifas es una decisión que nosotros trasladamos”. A pesar de la suba del crudo (el barril de Brent cotiza a US$ 74,25 y el WTI a US$ 72,21), el secretario puntualizó que “el precio actual (de los combustibles) debería ser así hasta fin de año”.

«Eso genera una tensión entre el Estado y las productoras pero nosotros creemos que en el segundo semestre no deberían variar los precios, no debería haber incrementos”, remarcó. En ese sentido, los datos de inflación de mayo, con una suba global del 3,3% mostraron un aumento de los precios de los combustibles y las tarifas de servicios públicos que superaron el nivel general.

De acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en la región del Gran Buenos Aires, el subgrupo “Electricidad, gas y otros combustibles” tuvo un alza del 3,5% en relación con los niveles de abril, en tanto “Combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar” mostró un incremento del 11,3%.

Martínez abordó la cuestión de los subsidios otorgados por el Estado para neutralizar el alza de las tarifas, que algunos especialistas critican por no diferenciar a los usuarios según su nivel socioeconómico. En ese sentido, indicó que en el Gobierno se quiere “hacer un uso inteligente de los subsidios”, pero admitió que “es un proceso complejo de armado de base de datos que nunca se hizo y, en un contexto de pandemia, es más difícil todavía”.

En cuanto a la ley de Promoción de Inversiones  de hidrocarburos, señaló que existe un borrador “que tiene varias alternativas” y se está a la espera de “la validación con las autoridades máximas de Gobierno”. Una vez que se tenga ese visto bueno, se avanzará en el diálogo con “las productoras, provincias, trabajadores, Pymes, cámaras y todos los involucrados», dijo.

Asimismo, destacó la importancia del desarrollo de los hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta y destacó la posibilidad de conseguir financiamiento de parte de China, “con la que se firmó un memorándum de entendimiento, ya que puede demandar entre US$ 3.000 y US$ 3.500 millones». (NA)

Aumento de potencia para vecinos de Lomas de Batán

EDEA cambió transformador y habilitó nuevas salidas de alimentación para usuarios del barrio.

Dando respuesta al aumento de la demanda que se registra en el barrio Lomas de Batán de la vecina localidad, EDEA llevó a cabo una repotenciación de su red eléctrica para mejorar la calidad y confiabilidad de su servicio en la zona.

Para ello se procedió al recambio de un transformador ubicado en calle Colectora y 158, incrementando su potencia de 250 KVA a 315.

Asimismo, se habilitaron nuevas salidas desde ese equipo y desde otra subestación que alimenta el barrio para repartir las cargas y mejorar los niveles de tensión de los usuarios que reciben suministro desde esa red.

Según está previsto, próximamente la empresa habrá de avanzar en otras obras que permitirán al sistema eléctrico abastecer el sostenido crecimiento poblacional que se viene registrando en el barrio.

Día de la Energía: consumo de luz y agua, una responsabilidad compartida

En ocasiones el suministro de luz y agua se ven interrumpidos en diferentes zonas de la ciudad. Si bien los servicios se normalizan en cortos períodos, quienes habitan la ciudad podrán reconocer que estos hechos son más recurrentes en verano ¿Por qué sucede más en esta época? ¿Hay soluciones posibles al alcance de los usuarios?

Durante la temporada estival los marplatenses nos habituamos a un ritmo de vida diferente: mayores cantidades de transeúntes, más automóviles en las calles, playas repletas por visitantes y locales y, eventualmente, cortes de luz y agua que complejizan aún más la tarea cotidiana.

Mar del Plata es una ciudad que utiliza más agua de la que debería: cada usuario emplea, en promedio unos 366 litros de agua diarios, según informa la empresa Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), esto es casi el doble de lo recomendado por organismos internacionales, como la OMS, que estipulan que lo necesario para cubrir las necesidades es un promedio de 100 litros diarios per cápita. Es urgente que este consumo disminuya, si queremos contar con una ciudad sustentable.

Para ello existen diferentes prácticas cotidianas que colaboran con el ahorro de agua: no dejar canillas abiertas, eliminar pérdidas y fugas de cañerías, no tomar baños durante tiempos excesivos e innecesarios, utilizar sólo lo necesario en el lavado autos y veredas. Desde el Estado municipal existen medidas posibles para mejorar la gestión del recurso:  propiciar el uso responsable de agua domiciliaria, evitar pérdidas en los sistemas de abastecimiento, por fisuras o roturas de cañerías, y coordinar prácticas eficientes y sustentables con los grandes consumidores (para prácticas como el riego).

El suministro anual de agua en nuestra ciudad es de 140 millones de metros cúbicos, alcanzando una cobertura del 97% de la población, según OSSE. Sin embargo, la cantidad de consumidores aumenta notablemente en verano. En lo que va de la temporada actual ya visitaron la ciudad más de un millón y medio de turistas, que triplican el número de usuarios, pudiendo surgir cortes del servicio como los ocurridos en las últimas semanas en algunos barrios del sur de la ciudad.

Daniel Martínez, investigador principal del CONICET con lugar de trabajo en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC- CONICET, UNMDP), explica: “Hay que tener en cuenta que la demanda de agua se incrementa no solamente por el uso en balnearios, duchas, piletas, sino también por el consumo humano directo y el que hace la industria alimenticia que demanda agua para la elaboración de productos”.

Nuestra ciudad extrae su agua potable del recurso hídrico subterráneo: más de 200 pozos de la empresa OSSE extraen agua del acuífero superficial. “Si ese descenso es excesivo, el agua de mar ingresa al acuífero salinizando el agua, convirtiéndola en no potable.  Ese fenómeno ha ocurrido en el pasado y podría volver a ocurrir si el consumo excesivo no cesa, y la gestión del agua resultara inadecuada”, explica el especialista. En pos de una mejor gestión del recurso, y evitar este tipo de situaciones, la Gerencia de Recursos Hídricos y Energías Renovables de OSSE trabajó en conjunto con investigadores del CONICET, durante los años 2016 y 2018,  elaborando un modelo matemático que permita una mejor gestión del recurso hídrico, dentro del proyecto WaterClima-LAC, financiado por la Unión Europea.

El problema del agua no se limita a su disponibilidad. Hay que prestar especial atención a lo que sucede cuando el agua ya fue utilizada: se vierte al sistema cloacal o de descargas pluviales y en ambos casos el destino final es el mar. “Ante la posibilidad de quedarnos sin fuente de agua potable disponible desde el acuífero surgen posibilidades de reutilizarla que de alguna manera disminuirían la extracción desde la fuente.  Con más precauciones y controles de calidad, en algunos países las aguas de descarte se utilizan para recarga artificial de acuíferos. Se podría reutilizar el agua utilizada para tareas de lavado y limpieza, y posiblemente riego en muchos casos, si bien se requeriría un control microbiológico previo a su re-uso”, detalló Martínez.

Un fenómeno semejante ocurre con el consumo de energía eléctrica. Los apagones suelen ser más frecuentes en verano que en la estación fría. Jorge Strack, becario postdoctoral del Instituto de Investigaciones Científicas y Tecnológicas en Electrónica (ICYTE- CONICET, UNMDP) explica: “En verano, debido a las altas temperaturas ambiente, se produce un uso intensivo de los sistemas de climatización y refrigeración. Este aumento de la demanda en especial en horas de la tarde y noche, sumado a las altas temperaturas que limitan la capacidad de transporte de las redes eléctricas, llevan al sistema a valores límites exigiéndolo térmicamente, a nivel de transmisión, y principalmente a nivel de distribución ocasionando cortes de suministro de mayor frecuencia y duración”.

“La energía eléctrica se genera a demanda, a medida que el consumo en la ciudad aumenta, las maquinas generadoras van prendiéndose o apagándose según necesidad. El aumento de habitantes durante la temporada estival en esta ciudad implica, no solamente una mayor generación de las centrales eléctricas, sino también, que la empresa distribuidora pueda satisfacer las demandas a través del tendido eléctrico, que implica contar con cables y transformadores que puedan llevar la cantidad de energía eléctrica solicitada para consumir en los hogares”, explica Caram.

Las interrupciones en el suministro de luz pueden minimizarse si el Estado y las empresas proveedoras del servicio toman diferentes medidas, como la  repotenciación de líneas y estaciones transformadoras, el reemplazo de líneas aéreas por subterráneas y el adecuado mantenimiento preventivo de la red existente. Mientras que, como usuarios, existen diferentes formas de contribuir a la mejora de la calidad del servicio, que se traducen en un mejor uso del recurso. “Como usuarios podemos hacer un uso racional de la energía, mejorar la eficiencia energética de la instalación y, como complemento, contribuir con generación distribuida renovable”, detalló Strack.

El consumo racional del recurso consiste en la utilización de los aparatos eléctricos de la manera más eficiente posible: poner el aire acondicionado entre 22 y 24ºC, minimizar el número de objetos conectados a la red sin ser utilizados, optimizar el uso de electrodomésticos como lavarropas, secarropas, plancha, heladeras y cargadores de celulares y computadoras. Strack explica: “En Mar del Plata, la tarifa para usuarios residenciales es plana, pero en otras ciudades como Capital Federal, la tarifa varía de acuerdo a la banda horaria. En esos casos, se pueden programar tareas automáticas que insuman energía, como el lavado de ropa, para aquellas horas en las cuáles la tarifa sea más económica”.

Otra forma de contribuir con el manejo sustentable de la luz es contribuyendo a la generación distribuida renovable donde los usuarios además de consumir energía eléctrica de la red, cuentan con la instalación de fuentes de energía renovables: como paneles fotovoltaicos, aerogeneradores, generadores hidráulicos o de biomasa, que les permiten ser un productor de energía eléctrica. Esta energía puede ser consumida por el mismo usuario, o, en el caso de tener un excedente, ser inyectada a la red y proveer energía a otros usuarios.

Tener elevados consumos de energía eléctrica y agua potable requieren de grandes inversiones por parte del Estado y conllevan un aumento en las tarifas que abonan los usuarios, pero también a un mayor desgaste ambiental. Así, el mejor manejo de ambos recursos  debe contemplar políticas públicas, decisiones individuales y una ciencia que permita desarrollos tecnológicos para utilizar menos de ambos recursos y de manera más eficiente.

La Defensoría fue a la Justicia para que se frene el aumento de la luz

El organismo que conduce Guido Lorenzino presentó un planteo de nulidad con la intención de que se anule la suba del 25% que el gobierno provincial habilitó a partir de 2020.

El Defensor del Pueblo bonaerense, Guido Lorenzino, fue a la Justicia para exigir que se frene el aumento tarifario del 25% que el gobierno provincial autorizó para el servicio eléctrico a partir de enero de 2020.
Con un planteo de nulidad hecho al Juzgado Contencioso Administrativo N°4 de La Plata, el organismo reclamó que el incremento no tenga lugar, al considerar que la resolución que lo habilitó es de manifiesta ilegalidad y arbitrariedad y genera un grave daño a los habitantes de la Provincia.

“Estamos frente a una medida que vulnera aún más los intereses económicos de los usuarios y consumidores, quienes vienen de años de sufrir tarifazos en un contexto de estancamiento de la actividad económica, de inflación y de pérdida de poder adquisitivo”, sostuvo Lorenzino.

En esa línea, el Defensor del Pueblo cuestionó a las autoridades provinciales por habilitar un aumento que se aplicará cuando ya no estén en el gobierno, y consideró que la decisión “responde nuevamente a la forma que tienen de analizar las tarifas como si estuvieran sometidas a las leyes de mercado, cuando en realidad se trata del pago de una contraprestación por la utilización de un servicio público esencial”.

La Defensoría ya había rechazado el aumento anunciado por María Eugenia Vidal para el servicio que prestan EDELAP, EDEA, EDEN, EDES y las 200 cooperativas que operan en la Provincia. En ese sentido, hizo una presentación administrativa ante el OCEBA y la Dirección Provincial de Energía para que se dé marcha atrás con la suba a aplicarse a partir del primer día del año que viene.

«Las tarifas no pueden estar dolarizadas», advierten desde la Defensoría del Pueblo

El secretario de Servicios Públicos, Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente de la Defensoría del Pueblo bonaerense, Jorge Ruesga, le volvió a pedir a la gobernadora María Eugenia Vidal que deje sin efecto el aumento del 25% en la tarifa eléctrica que regirá a partir de enero 2020.

El secretario de Servicios Públicos, Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente de la Defensoría del Pueblo bonaerense, Jorge Ruesga, le volvió a pedir a la gobernadora María Eugenia Vidal que deje sin efecto el aumento del 25% en la tarifa eléctrica que regirá a partir de enero 2020.

“Creemos que las tarifas no pueden estar dolarizadas y que las audiencias públicas tienen que tener un grado de vinculación más fuerte. Todos los organismos de control de los servicios públicos, con este gobierno, están ocupados por personas que provienen de las empresas”, expresó.

Además, el funcionario indicó que “estas medidas tenían que ver con una cuestión electoral. Intentaron que las tarifas no sean un tema de agenda durante las elecciones”.