El Sindicato de Conductores y Motoristas Navales (Siconara) encabezó este viernes en el puerto de Mar del Plata un “banderazo” en defensa de la soberanía nacional y la Ley Federal de Pesca, y ratificó junto con otros gremios su rechazo a “la política económica” del gobierno nacional.

El acto se realizó en el Monumento de los Pescadores, en el puerto marplatense, ocasión en la cual el Siconara y otros gremios del sector ratificaron su rechazo a la ley ’Bases’ y al decreto de necesidad y urgencia del Gobierno.

“Esa iniciativa pretende modificar la Ley Federal de Pesca Marítima 24.922”, destacó el titular del Siconara, Mariano Vilar, quien detalló que en el acto se distribuyeron más de 1.500 banderas argentinas sin inscripción política “en una clara defensa de la Patria”.

Para el dirigente, “la modificación de la Ley de Pesca que contempla el proyecto ’Bases’ implica la entrega del mar argentino a las potencias pesqueras extranjeras y el debilitamiento del federalismo al disminuir las funciones y atribuciones del Consejo Federal Pesquero (CFP) y otorgar más poder de decisión al funcionario que designe el Gobierno”.

Para Vilar, el proyecto también elimina “la obligatoriedad de descargar en puerto argentino, lo que arriesga el empleo de miles de trabajadores portuarios y del transporte y favorece la pesca sin control alguno al hacer prácticamente imposible el control de las descargas”.

Esos cambios, de aprobarse, permitirán “la entrega del mar argentino a las potencias pesqueras extranjeras, que podrán acceder a uno de los más importantes caladeros o zonas de pesca de especies para consumo humano del mundo y solo pagando un canon”, y detalló que “el sistema de licitar de forma internacional el acceso a la Zona Económica Exclusiva (ZEE) se justifica cuando el país ribereño carece de industria pesquera propia”.

“No es el caso de la Argentina, que tiene una industria muy importante y eficiente. La actividad dejó de ser hace décadas solo extractiva para convertirse en una rama de la industria de la alimentación. Una flota de más de 800 buques realiza desde la ’pesca industrial’ hasta la ’artesanal’, y abastece a numerosas plantas de procesamiento en todo el litoral atlántico, lo que genera miles de puestos de trabajo”, puntualizó el gremialista.

También sostuvo que transforma “la materia prima extraída del mar en un alimento codiciado por los mercados internacionales por su calidad”, y añadió que “abrir el mar a las potencias extranjeras es desconocer al menos la realidad de la pesca marítima argentina, y significaría un claro y profundo retroceso que no tiene justificación legítima alguna”.

“Esa presión impositiva es nacional, provincial y municipal. Pero no obstante genera unos 50 mil puestos de trabajo directos y, con las actividades que son su soporte -astilleros, tallares navales, transporte y estiba- desde Mar del Plata hasta Ushuaia, contribuye con el 3% de las exportaciones totales del país, es decir, 1.800.000.000 de dólares”, enfatizó.

Vilar dijo que la actividad es además “la guardiana de la soberanía en el océano Atlántico sudoccidental”, y sostuvo que “echar por tierra la enorme inversión en recursos humanos y materiales para abrir el caladero a flotas internacionales que accederían a cuotas de captura con solo aportar el mayor arancel sería el certificado de defunción de la pesca”.

En el acto también participaron los Centros de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y Cabotaje Marítimo, de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante y de Jefes y Oficiales Maquinistas Navales, y los Sindicatos de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Marítimo de Pescadores (Simape), Obrero de la Industria del Pescado (SOIP), Argentino de Obreros Navales (SAON) y de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles. (Télam)


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