Prisión domiciliaria para el represor Miguel Etchecolatz

Etchecolatz está condenado a cuatro reclusiones perpetuas por delitos de lesa humanidad y genocidio durante la dictadura.

La justicia federal de La Plata concedió arresto domiciliario a Miguel Etchecolatz, condenado a cuatro reclusiones perpetuas por delitos de lesa humanidad y genocidio durante la dictadura. La medida no se hará efectiva por una decisión de primera instancia que le impide al represor tener ese beneficio. La situación del ex Jefe de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la gestión del general Ramón Camps se definirá el lunes.

Julio López lleva 10 años desaparecido. Etchecolatz es sindicado como responsable.

La posibilidad de que el represor pueda cumplir su condena en su casa de Mar del Plata enfureció a las víctimas y familiares de personas secuestradas, torturadas y asesinadas en centros de detención ilegal a cargo de Etchecolatz. Se hicieron multitudinarias marchas hasta los tribunales en la que participaron organizaciones de derechos humanos e inclusive el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

«Durante este año tuvimos muchos indicios de que íbamos a tener un camino muy dificultoso en los juicios de Lesa Humanidad», aseguró en TN Guadalupe Godoy, abogada en la causa por la desaparición de Jorge Julio López.

Según un informe pericial de clínica médica, «el represor cursa un cuadro de deterioro físico importante dada la huelga de hambre que está realizando, lo que motiva la necesidad de su internación fuera de la cárcel para su mejor control clínico y de laboratorio». El juez federal platense Enrique Kreplac ordenó esta semana el traslado de Etchecolatz a un hospital fuera del Penal de Ezeiza. Sin embargo, el magistrado le negó el arresto domiciliario debido a que, según los expertos intervinientes, «el deterioro de su estado de salud general deriva de su decisión voluntaria y libre de someterse a una medida de fuerza consistente en la negativa a ingerir alimentos y recibir medicación».

La secretaría de Derechos Humanos de la Nación informó que no apelarían las prisiones domiciliarias de represores. A fines de julio, el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata había concedido a Etchecolatz el beneficio en base a sus edad (87 años), la hipertensión y el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Sin embargo, la medida no se efectivizó ya que Etchecolatz estaba a disposición de otros jueces por otras causas.

Con el fallo de hoy, la Justicia de La Plata dio via libre para que el genocida Etchecolatz siga su condena en su casa. El lunes se haría efectiva su situación.

Etchecolatz no cumplirá arresto domiciliario en Mar del Plata

El represor había solicitado contar con este beneficio y cumplirlo en una vivienda en el Bosque Peralta Ramos.

El condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar, Miguel Etchecolatz, no podrá gozar del beneficio de arresto domiciliario.

Así lo dispuso el juez federal Enrique Kreplac, quien denegó un pedido de la defensa del ex director de investigaciones de la policía, pero dispuso su traslado a un hospital no penitenciario dado el precario estado de salud de Etchecolatz.

Krepac dejó expresamente de manifiesto que los médicos que en definitiva traten a Miguel Osvaldo Etchecolatz «se encuentran autorizados a proceder a la alimentación o medicación forzada en el supuesto de que, según el recto criterio profesional, existiera grave riesgo para su salud, siempre en la medida necesaria y con extremo respeto por su dignidad humana».

Además dispuso que el Servicio Penitenciario Federal adopte las medidas de seguridad correspondientes al momento de efectivizar el traslado y durante la internación médica ordenada, disponiendo la constitución de una consigna fija-las 24 horas- en el hospital donde finalmente se aloje al condenado.

El Movimiento de Articulación de la Militancia Emancipatoria (M.Ar.M.E.) celebró la medida y destacó que esto fue fruto de la movilización popular, “una herramienta válida y efectiva en la disputa por un país con verdad y justicia”.

“El genocida seguirá por ahora detenido en una cárcel común, aunque no quedó cerrada definitivamente la posibilidad de que le sea concedido el beneficio de prisión en su casa”, se aclaró.