Continúa la tensión entre el socialismo catalán y la dirección general del PSOE por la postura frente a Rajoy

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El presidente del PSC, Àngel Ros, cree que apartarlos del partido sería “un error político”

Sigue la guerra entre el sector catalán del PSOE y la dirección general del partido, luego de que los diputados catalanes desoyeran la decisión del comité general y votaran en contra de la investidura de Mariano Rajoy.

El presidente del PSC, Àngel Ros, dijo que no debería apartarte al PSC de los órganos de dirección del PSOE como sanción.

“Si se hicieran actuaciones de este tipo sería un error político importante”, señaló el dirigente en una entrevista con la emisora Catalunya Râdio y agregó que “Ahora hay que coser y sumar, y los socialistas catalanes somos imprescindibles para el proyecto de progreso de toda España”.

El también alcalde de Lleida recordó que los siete diputados del PSC en el Congreso votaron acorde a lo que decidió el Consell Nacional de los socialistas catalanes, por lo que no se les puede sancionar.

Congreso de los socialistas catalanes: Iceta llama al PSC a “pasar a la ofensiva”

El dirigente pide un “nuevo Reagrupament” que represente el “catalanismo que no quiere aventuras”

“El PSC no es un partido hecho para resistir, es para combatir y ganar, debe pasar a la ofensiva”.

Esta fue la orden que emitió el reelegido como primer secretario del PSC, Miquel Iceta, en su intervención ante el plenario del congreso que la formación celebra en Barcelona este fin de semana.

“Es muy triste tener fugas de compañeros, pero nos tiene que preocupar más la pérdida de votos”, advirtió Iceta. “Hemos de crecer en cantidad y calidad, hemos de encontrar aquello aquello que nos falta, y eso no crece en los árboles, sino en pueblos y ciudades, empresas, universidades, colegios”, señaló.

En cuanto a las posibles alianzas con los comunes, Iceta no ha escondido la cabeza. “Si hablamos de un nuevo espacio, colaborar siempre, y competir también y construir un proyecto con la marca de la socialdemocracia catalanista federalista, PSC-PSOE”, aseguró.

 

Barcelona. (INCAT-Agencias).-

Con la nueva presidencia de Mariano Rajoy, el proceso catalán se instalará en el Congreso

Noticias de Cataluña  y España

El líder del Partido Popular buscaría dar respuesta al conflicto desde el Gobierno, desde el partido y desde el Congreso de los Diputados de Madrid – Mapa político para armar

Hay que abordar el problema y “es oportuno hacerlo ahora”. La cuestión catalana se ha instalado en el Congreso y se erige en una de las claves de la legislatura incierta que afrontará Mariano Rajoy. Por primera vez, el líder del PP da muestras en público y en privado no sólo de predisposición a un diálogo aunque condicionado, sino de asumir la necesidad, y la urgencia, de solucionar un problema político que hasta ahora había soslayado remitiéndolo exclusivamente a los juzgados.

No se vislumbra en el imaginario de Rajoy la posibilidad de consensuar con la Generalitat un referéndum de independencia pero sí la asunción de que el proceso catalán condicionará el tramo inicial de su nuevo mandato tanto en el Ejecutivo, como en el partido y en el grupo parlamentario. El jueves en el Congreso, el presidente en funciones admitió que no tiene “suficientemente claro cuál es el procedimiento ni cuál es el foro” en que enmarcar el diálogo con el gobierno catalán pero sí que su obligación es “hacer algo que sea operativo, útil y que sirva para resolver este problema”.

El Gobierno catalán sostiene que la alianza tripartita de PP, Ciudadanos que completó ahora el PSOE con su abstención a la candidatura de Rajoy se forja para “prevenir” la cuestión catalana, no para resolverla, por lo que se mantiene absolutamente escéptico.

La próxima semana Rajoy tendrá sobre la mesa una petición de reunión del presidente Carles Puigdemont, quien le expondrá el calendario de la hoja de ruta independentista, que incluye la aprobación de las leyes de desconexión, un referéndum en julio de 2017 y elecciones en marzo de 2018. También insistirá en el documento de 46 demandas que le trasladó el pasado abril en su única reunión en la Moncloa y en el que el Ejecutivo catalán sostiene que no ha habido avances.

Por el momento, Puigdemont ya descartó participar en la conferencia de presidentes autonómicos en la que Rajoy pretende comenzar a abordar la reforma del sistema de financiación y el vicepresidente económico, Oriol Junqueras, sostiene que no participarán de la negociación en primera fila. La oferta de Rajoy de “buscar fórmulas que acomoden mejor la necesaria solidaridad interterritorial” pasa por asumir el principio de ordinalidad.

El PP está atado al acuerdo con Ciudadanos por el que se compromete a impulsar un “pacto por la unidad de España” pero eso no impide trabajar en todos los “elementos de distensión posibles”. Y el abanico en el Congreso va a ser variado. Los populares no quieren verse inmersos en un debate constitucional sin límites pero Rivera presiona con poner en marcha la reforma para cerrar el modelo autonómico, aunque su acuerdo sólo compromete un estudio de la actualización del texto realizado por expertos. El PSOE defiende la creación de una subcomisión parlamentaria para abordar la vertebración territorial del Estado y recuperar la normalidad institucional con Catalunya, mientras se espera una propuesta de Podemos, que defiende abiertamente el derecho a decidir de los catalanes. La apuesta marcará el terreno de juego de Xavier Domènech y los comunes en el escenario político catalán, que se abrirá en los próximos meses con el lanzamiento del nuevo proyecto político de la confluencia de izquierdas.

La crisis en las filas socialistas y el enfrentamiento abierto de los últimos días con los podemitas dificulta la interlocución en este terreno en busca de una propuesta conjunta, más aún cuando el PSC está en el punto de mira de la gestora del PSOE por su negativa a abstenerse en la investidura. Por ahora, los socialistas renunciaron a la vía canadiense como alternativa en el caso que la reforma constitucional termine en un referéndum en Cataluña.

El convencimiento de todos los grupos en el Congreso es que no habrá oferta suficiente para los independentistas pero crear un espacio de diálogo permitirá crear un clima menos beligerante. Resulta cuanto menos sorprendente que desde algunos sectores del PP se admita que limitar la respuesta al independentismo a la vía judicial, con los encausados en aumento, “no ayuda nada” y que existe un problema de interlocución no sólo entre gobierno, sino también entre partidos.

Una de las carpetas pendientes de la actual dirección del PP es rearmar el partido en Cataluña, pendiente del congreso regional que previsiblemente confirmará a Xavier García Albiol como líder, y se pondrá en marcha una operación con más presencia de dirigentes populares con el objetivo de recuperar espacios perdidos en favor de Ciudadanos. ­Paralelamente, Rajoy podría recuperar el ministerio de Administraciones Públicas, para mejorar la interlocución en corto circuito con Cristóbal Montoro desde el ministerio de Hacienda, y la presencia catalana en su gabinete podría ser más extensa que la actual, limitada a Jorge Fernández Díaz. En el frente parlamentario tampoco se descartan movimientos en torno a la antigua Conver­gencia.

El PP entiende que el terreno está abonado para cerrar acuerdos con los nacionalistas vascos pero quiere mantener abiertas las vías de comunicación con los diputados del PDECat, sin descartar incluso darles más visibilidad dentro del Grupo Mixto del Congreso. “Existen vías y puede llegar el momento”, sostienen desde las filas populares con la figura de la agrupación parlamentaria que prevé el Reglamento del Congreso en mente.

La actitud de los dos partidos independentistas en la Cámara dependerá también de la batalla preelectoral en Cataluña. El republicano Joan Tardà marcó distancias con Francesc Homs más allá del tono en el debate del jueves. Homs estaría dispuesto a participar en cualquier foro que se cree en el Congreso, pero sin tomar la iniciativa. En el cajón queda su propuesta de “Subcomisión Cataluña” para apoyar una hipotética investidura de Pedro Sánchez y se optará por un papel de denuncia. Ahora pesa el suplicatorio del Tribunal Supremo, que lo investiga por la consulta del 9-N y la estrategia pasa por hacer del debate de ese suplicatorio en el Congreso un monográfico sobre el proceso independentista y reclamar la creación de una comisión de investigación por la denominada “operación Cataluña”. El papel de ERC es aún más diáfano y la desconexión de los republicanos ya se ha hecho efectiva en el Congreso.-

 

“Es cínico ofrecer como concesión un acuerdo de financiación caducado desde hace tres años”

 

Lo sostuvo el presidente Carles Puigdemont al evaluar el discurso de investidura del jefe del gobierno español en funciones, del que dijo que “no augura nada bueno”

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, evaluó, en declaraciones a los medios, el discurso de investidura del presidente en funciones, Mariano Rajoy, y, en relación con su oferta de una mejor financiación, criticó su “cinismo por ofrecer como una especie de gran concesión lo que es una obligación suya desde hace casi tres años”, y agregó que “esto no es ni siquiera un acuerdo político, sino una obligación que tenía el sistema político español de haber cambiado el modelo de financiación, que el 1º de enero del año próximo hará tres años que está caducado, lo que no augura nada bueno”.

Preguntado sobre el acuerdo para hacer posible la investidura de Mariano Rajoy, el presidente afirmó que “hoy está más acompañado que ayer en la falta absoluta de respuesta política a la demanda de los catalanes, así como en la negación unilateral de la realidad de Cataluña”. De las palabras tanto de Mariano Rajoy como del portavoz socialista Antonio Hernando, el presidente dijo que “nada hace pensar que estén entendiendo lo que pasa en Cataluña, ni que estén dispuestos a entenderlo”.

El jefe del Ejecutivo continuó diciendo que “si, como dice Rajoy, la situación de Cataluña es el desafío político más grande que tiene el Estado, debería proponer soluciones a la altura de esa trascendencia que le otorga”. También recordó unas palabras del propio presidente español en funciones quien sostuvo que hay que respetar la voluntad de la gente y le respondió que “lo que decidan los catalanes se merece el mismo respeto que el que deciden los españoles cuando se trata de elecciones generales”.

En esta misma línea, Puigdemont advirtió que la legislatura “no empieza con buen pie, primero, porque el partido que la facilita está roto y cargado de contradicciones; segundo, porque se recupera un acuerdo con Ciudadanos, que ya habían dado por muerto los mismos que lo firmaron; y tercero, porque todos los que hemos podido escuchar, de momento, dijeron que confiarían en alguien en quien no confían”. Por ello, auguró un periodo de “bloqueo y colapso institucional, que hará imposible muchas políticas”.-

Gabriel Rufián enciende el congreso español calificando de “traidores” a los socialistas

El portavoz adjunto de ERC despertó polémicas en diferentes sectores por su intervención, en la que criticó con dureza al PSOE, PP y Ciudadanos

 El portavoz adjunto de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, brindó un incendiario discurso durante la sesión de ayer en el congreso español, donde se confirmó la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Estado.

El diputado independentista, que nombró al PSOE como el “PSOE Iscariote”, calificó de “traidores” a los socialistas tras anunciar su abstención para permitir la gobernabilidad de Rajoy. Ofendidos por sus palabras, dos diputados del PSOE se marcharon en plena intervención de Rufián.

Después de asegurar que los fundadores del partido “se revuelven en sus tumbas”, el discurso tomó rumbo hacia Ciudadanos. “Les aviso que el mercado de marcas blancas está saturado, sobre todo por los cínicos naranjas y su escisión Foro Coches”, señaló el dirigente.

La abstención parcial del PSOE permitió que, finalmente, asumiera Mariano Rajoy (PP)

 

El presidente fue reelegido en la segunda votación en el Congreso con 170 votos a favor, 111 en contra y 68 abstenciones – Anunció que nombrará a los nuevos ministros el jueves

                           Mariano Rajoy seguirá siendo presidente del gobierno español.

Finalmente, tras diez meses de idas y venidas y dos elecciones generales, Mariano Rajoy fue elegido este sábado 29 de octubre presidente en la segunda votación del debate de investidura. La abstención del PSOE –que no se produjo en bloque, tal como se esperaba– permitió al desgastado dirigente popular iniciar su segundo mandato gracias a los votos de 170 diputados del PP, Ciudadanos y Coalición Canaria. De los 84 legisladores del PSOE, 68 se abstuvieron, con lo que posibilitaron la investidura. En contra se pronunciaron los 111 diputados de Podemos-En Común-En Marea, ERC, PDECat, PNV, Compromiso, Bildu, y 15 socialistas, entre ellos los siete del socialismo catalán.

Los observadores destacaron que si bien el primer mandato de Rajoy fue el de los recortes y el de negar cualquier salida dialogada al proceso catalán, disfrutando de la amplísima mayoría absoluta que le daban sus 186 escaños, éste aparenta ser diferente. La gestión de la crisis, los casos de corrupción y la fragmentación del mapa político han pasado factura al Partido Popular por que Rajoy, en minoría, deberá negociar cada semana los apoyos para no perder votaciones. En el breve debate previo a la votación de esta tarde ha evidenciado ser consciente del problema mientras que Podemos, ERC, PDECAT, Compromiso y Bildu se ensañaron con la postura colaboracionista del PSOE.

Tras ser elegido, Rajoy anunció que nombrará el jueves a los miembros de su futuro gobierno y que los ministros tomarán posesión el viernes. “Gobernaré para todos los españoles, me hayan votado o no”, apuntó, a la vez que pidió “compromiso responsable ante las cuestiones nacionales” más allá de los colores partidarios. No obstante, no le resultará fácil ya que el PSOE, dividido y traumatizado, arranca la legislatura pendiente de su rivalidad con Podemos para liderar la oposición, por lo que puede suceder que ponga un precio muy alto a su ayuda. El portavoz del socialismo, Antonio Hernando, advirtió que interpondrá iniciativas legales para evidenciar la minoría del PP.

Cabe señalar que el próximo jueves, Rajoy prestará juramento ante Felipe VI, oportunidad en la que dará a conocer los nombres de los integrantes del nuevo gabinete. Mientras tanto, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, reaccionó a través de Twitter ante la nueva investidura, al sostener que “el socialismo español se ha convertido hoy en la muleta necesaria de la coalición Partido Popular-Ciudadanos, y ratificó plenamente política de confrontación”.-

Montilla se mostró “decepcionado” por la decisión del PSOE de facilitar la investidura de Rajoy

El ex presidente de la Generalitat manifestó su desagrado por el “espectáculo gratuito” de los socialistas y la abstención a Rajoy

 El ex presidente de la Generalitat, José Montilla, aseguró que está “más enfadado de lo que puede parecer” porque, más allá de la posición de fondo del PSOE y del PSC en la votación en la investidura de Mariano Rajoy este sábado Congreso, el socialismo protagoniza “un espectáculo gratuito”.

“Me refiero a otras cosas que tienen más que ver con declaraciones y contradeclaraciones amparadas en el anonimato, muy poco edificantes”, aseguró en una entrevista a la emisora catalana RAC1 y sin especificar nombres.

Además, el dirigente confesó que está “un poco decepcionado” porque “tendremos a Rajoy de presidente y a un partido implicado en temas de corrupción”. El ex presidente del Govern se mostró siempre a favor de mantener el no a Rajoy, una postura en la que coincidían la mayoría de los miembros del PSC, la versión catalana del PSOE.

En este contexto, lamentó que el socialismo esté “dividido y debilitado” y recordó que un eventual cambio de relaciones entre PSOE y PSC debe ser “de mutuo acuerdo” y discutido en los congresos.

Rodríguez Zapatero habló de “encaje con Cataluña”, pero rechazó todo referéndum

El ex presidente español (PSOE) exhortó a todos los partidos políticos del país a “poner en marcha un amplio diálogo” para abordar el tema del independentismo catalán

El ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero instó a las diferentes fuerzas políticas del reino a “poner en marcha un amplio diálogo para abordar el encaje de Cataluña”, a la vez que advirtió que “a las acciones previstas por las instituciones catalanas que desafían las pautas estatales costará mucho recuperarlas”.

Estas declaraciones fueron formuladas en el curso de un acto organizado por el diario El Español en la Universidad Camilo José Cela en Madrid, donde Rodríguez Zapatero consideró que ese acuerdo que defiende deberá incluir al PP y a la mayoría de las fuerzas políticas nacionalistas. También expresó que, a su criterio, la solución no pasa por un plebiscito ya que “los referéndums simplifican el debate entre el sí y el no y porque no siempre los ciudadanos responden a lo que se les pregunta en realidad.

Además, para que no quedaran dudas acerca de su posición, advirtió que “los que pierden, normalmente quieren la revancha”, con lo que desestimó absolutamente que los pueblos ejerzan el derecho a decidir su destino, circunstancia que la misma Constitución de España contempla.-

 

Barcelona, Madrid (INCAT-LV por Isabel García Pagan-Per Catalunya).-

El Día de la Marmota: La investidura de Mariano Rajoy sigue en el aire

Noticias de España

Por Leonor Mayor Ortega

                           

La política española se ha instalado en el Día de la Marmota. Tras dos elecciones generales seguidas y 230 días con un Gobierno en funciones (es decir sin gobierno formal legal), todo sigue igual sin que se vislumbre ningún movimiento tendiente al desbloqueo en el horizonte.

Mariano Rajoy aceptó el encargo del Rey de someterse a una sesión de investidura. Pero no puso fecha para acudir al Congreso e incluso insinuó que podría dar marcha atrás y dejar plantada a la Cámara si no logra los apoyos suficientes para salir victorioso de esa hipotética investidura. La realidad es que, por el momento, Rajoy solo logró la complicidad de un diputado que no es del PP, el de Coalición Canaria. Así, los populares cuentan con el voto de sus 137 parlamentarios y uno más. Son 138 apoyos que están muy alejados de los 176 que configuran la mayoría absoluta en la Cámara baja, necesaria para formar gobierno.

En esta tesitura, su abren tres posibles escenarios. Todos ellos tan inciertos como complejos. La primera de las opciones sería que el PSOE aceptara abstenerse en una eventual investidura de Rajoy. Como Ciudadanos ya anunció su propia abstención, el líder del PP podría formar un Gobierno en solitario al lograr más “síes” que “nos” en la segunda votación. Pero esta opción se sitúa hoy en la política-ficción. Pedro Sánchez se niega a cambiar su no por una abstención. Y aún más después de que la última encuesta del CIS, publicada este lunes, haya señalado que el PSOE es la única fuerza política que subiría un poquito en intención de voto si se celebraran terceras elecciones.

Ese sondeo reafirma a Sánchez en que su táctica es la correcta y abre un segundo escenario: una segunda posibilidad aún más rocambolesca que la anterior y que, además, obligaría a aplazar la investidura hasta octubre, tras la celebración de las elecciones vascas. La idea, que se baraja ya en círculos tanto populares como socialistas, consistiría en esperar a ver qué resultado arrojan las urnas en los comicios del País Vasco, previstos para el 25 de septiembre. Si el PNV gana, pero no con la suficiente fuerza para gobernar, necesitará de algún apoyo externo. Entonces, el PP podría dar ese respaldo a los nacionalistas vascos de Iñigo Urkullu a cambio de sus cinco votos favorables en el Congreso. Rajoy tendría así 143 apoyos a su investidura, pero estaría aún muy lejos de los 176 que necesita.

Así que tendría que conseguir que la abstención de Albert Rivera se convirtiese en un sí. Lo que también es muy, muy difícil, porque Ciudadanos considera que es el único partido que ha movido ficha en esta historia y que ahora han de ser otros (el PSOE) quienes se mojen para evitar el permanente bloqueo institucional y salir del Día de la Marmota. Este miércoles, Rajoy y Rivera volverán a reunirse y es previsible que el líder del PP haga un gesto y ofrezca reformas contenidas en el programa electoral de Ciudadanos, como la de reducir las Diputaciones provinciales, para tratar de arrancar el sí de Rivera.

Si lo logra –ahora o más adelante– sumará otros 32 votos favorables, lo que lo situará en los 175 apoyos, es decir, justo en la frontera de la mayoría absoluta. En esa tesitura, a Rajoy le faltaría un sí, que podría obtener de alguna oportuna ausencia o del diputado de Nueva Canarias que, aunque está adscripto al grupo del PSOE, tiene margen para funcionar por libre.

Este segundo escenario, no menos complejo que el primero, tiene además el inconveniente de que retrasaría hasta otoño la formación del nuevo Gobierno y también la aprobación del nuevo Presupuesto para 2017 que, en teoría, debería estar listo antes del 30 de septiembre para evitar la prórroga automática y la subsiguiente multa de Bruselas.

Si esta jugada tampoco se materializa, solo quedará la opción de unas terceras elecciones. Una posibilidad que también genera un montón de escollos. Para empezar, las elecciones quedarían convocadas, según la Constitución, de forma automática una vez fracasada la sesión de investidura. Pero, ¿qué ocurrirá si Rajoy no llega a someterse a la investidura? España quedaría sumida en una especie de limbo con un Gobierno en funciones (provisional) perpetuo, aunque es probable que la clase política encontraría algún recoveco legal para darle la vuelta a la situación y salir de ese bloqueo.

Pero lo cierto es que ningún partido quiere esas terceras elecciones. Y mucho menos después de que la encuesta del CIS haya dejado claro que la solución no está en las urnas y que hacer votar a los españoles de nuevo serviría de muy poco, pues los resultados serían más o menos igual de endemoniados que los del 20D y los del 26J, más allá –claro– del papelón internacional y del cuantioso gasto que insume cada convocatoria a elecciones.-

Barcelona (INCAT-LV).-