Un artículo del New York Times pide a Felipe VI “que se busque un buen empleo”

Noticias de España

 

Para el escritor argentino Martín Caparrós, “eliminar los privilegios por nacimiento de la Familia Real acabaría también con los privilegios de dinero o poder en España”

El prestigioso diario estadounidense The New York Times, uno de los más influyentes del planeta, incluyó hace unos días un artículo de opinión firmado por el escritor argentino Martín Caparrós que asegura que “una nación no necesita a una persona, a un rey, como símbolo”. Y añade que “eliminar los privilegios por nacimiento de la Familia Real acabaría también con los privilegios de dinero o poder en España”. “A Su Majestad, el rey de España”: con este título apareció hace unos días este alegato para sugerir a Felipe VI que ponga fin a la monarquía en España.

Caparrós escribe habitualmente en el diario El País, pero el texto en el que pide el final de la monarquía en España lo publicó en The New York Times. El articulista se dirige directamente a Felipe VI para pedirle que renuncie a ser rey pero dice que no lo hace porque él haya cometido errores, sino porque considera anacrónica la institución de la monarquía.

Este escritor argentino, historiador y periodista, descendiente de un republicano español que tuvo que exiliarse por la Guerra Civil a Buenos Aires, destaca que Felipe VI apareció mucho en los medios de comunicación durante las últimas semanas por la situación política española, las rondas de consultas y la posterior investidura. A propósito del nombramiento de Rajoy, Caparrós afirma que si el Rey no le nombrara el presidente lo sería igual, “porque esto se llama democracia; así que lo suyo no es gran cosa, lo sabemos, pero es su trabajo y trata de hacerlo lo mejor posible”.

El autor ataca a la monarquía como institución (no al rey personalmente) por ser “una institución tan extraña, tan de otros tiempos, de otras sociedades”, y le pide al monarca que renuncie y se consiga una casa y se busque “un buen empleo”. Cree que Juan Carlos I consiguió un lugar en la Historia al colaborar con el restablecimiento de la democracia tras la dictadura de Franco, pero ve difícil que Felipe VI pase a la Historia: sólo podría hacerlo abdicando, dice el articulista.

Caparrós no entiende la abdicación como su renuncia en favor de su hija la princesa Leonor, sino como poner fin a la monarquía en España. “Usted en la pantalla anunciando que quiere ser un ciudadano como todos”, sería el anuncio de renuncia de Felipe VI, según el autor, que invita al monarca a “vivir como uno más y hacer las cosas por su propio esfuerzo”, porque entiende que “privilegios como el suyo, por puro mérito de cuna, ya no tienen ningún sentido en estos tiempos; en que todos los españoles deben ser iguales y que eso lo incluye”, dice. Caparrós califica como “caduca y caducada” a la institución que representa el rey y propone acabar con ella.

Finalmente, en el artículo del New York Times, Martín Caparrós recomienda al rey que ponga fin a la monarquía dentro de unos años, cuando se haya resuelto el caso Nóos que salpica a su hermana Cristina y así “todos puedan apreciar la grandeza inmarcesible de su gesto”.-

Madrid (INCAT-elEconomista.es).-

Un gobierno continuista de Mariano Rajoy y fortalecimiento de Soraya Sáenz de Santamaría

Noticias de España

Dolores de Cospedal se incorpora al ejecutivo y Dolors Montserrat será la pata catalana – Jorge Fernández Díaz y José Manuel García Margallo, afuera del nuevo gobierno español

               

Tras reunirse con Felipe VI, Mariano Rajoy anunció su nuevo gobierno, un ejecutivo que apuesta por la continuidad y se integra con 13 ministros, de los cuales cinco son mujeres. Soraya Sáenz de Santamaría gana peso ya que incorpora las competencias de Administraciones Territoriales –y, por lo tanto, asumirá el conflictivo sector del frente catalán– y permanecerá como única vicepresidenta.

Entre las incorporaciones se destaca la de María Dolores de Cospedal, nueva responsable de Defensa en sustitución de Pedro Morenés, y la de Dolors Montserrat, nueva titular de Sanidad, que será la pata catalana del ejecutivo. José Manuel García Margallo y Jorge Fernández Díaz, dos de los ministros más activos contra el proceso soberanista, quedaron afuera. Las otras altas son Alfonso Dastis en Exteriores, Juan Ignacio Zoido en Interior, Íñigo de la Serna en Fomento y Álvaro Nadal en Energía y Turismo.

La composición del nuevo Ejecutivo de Mariano Rajoy es la siguiente:

Presidente del gobierno español: Mariano Rajoy
Vicepresidenta, ministra de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales: Soraya Sáenz de Santamaría
Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación: Alfonso Dastis
Ministro de Justicia: Rafael Catalá
Ministro de Defensa: María Dolores de Cospedal
Ministro de Hacienda y Función Pública: Cristóbal Montoro
Ministro de Interior: Juan Ignacio Zoido
Ministro de Fomento: Íñigo de la Serna
Ministro de Educación, Cultura y Deportes y portavoz del gobierno: Íñigo Méndez de Vigo
Ministro de Trabajo y Seguridad Social: Fátima Báñez
Ministro de Energía, Turismo y Agenda Digita: Álvaro Nadal
Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente: Isabel García Tejerina
Ministro de Economía y Competitividad: Luis de Guindos
Ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: Dolors Montserrat.-

 

 

Madrid (INCAT).-

Con la nueva presidencia de Mariano Rajoy, el proceso catalán se instalará en el Congreso

Noticias de Cataluña  y España

El líder del Partido Popular buscaría dar respuesta al conflicto desde el Gobierno, desde el partido y desde el Congreso de los Diputados de Madrid – Mapa político para armar

Hay que abordar el problema y “es oportuno hacerlo ahora”. La cuestión catalana se ha instalado en el Congreso y se erige en una de las claves de la legislatura incierta que afrontará Mariano Rajoy. Por primera vez, el líder del PP da muestras en público y en privado no sólo de predisposición a un diálogo aunque condicionado, sino de asumir la necesidad, y la urgencia, de solucionar un problema político que hasta ahora había soslayado remitiéndolo exclusivamente a los juzgados.

No se vislumbra en el imaginario de Rajoy la posibilidad de consensuar con la Generalitat un referéndum de independencia pero sí la asunción de que el proceso catalán condicionará el tramo inicial de su nuevo mandato tanto en el Ejecutivo, como en el partido y en el grupo parlamentario. El jueves en el Congreso, el presidente en funciones admitió que no tiene “suficientemente claro cuál es el procedimiento ni cuál es el foro” en que enmarcar el diálogo con el gobierno catalán pero sí que su obligación es “hacer algo que sea operativo, útil y que sirva para resolver este problema”.

El Gobierno catalán sostiene que la alianza tripartita de PP, Ciudadanos que completó ahora el PSOE con su abstención a la candidatura de Rajoy se forja para “prevenir” la cuestión catalana, no para resolverla, por lo que se mantiene absolutamente escéptico.

La próxima semana Rajoy tendrá sobre la mesa una petición de reunión del presidente Carles Puigdemont, quien le expondrá el calendario de la hoja de ruta independentista, que incluye la aprobación de las leyes de desconexión, un referéndum en julio de 2017 y elecciones en marzo de 2018. También insistirá en el documento de 46 demandas que le trasladó el pasado abril en su única reunión en la Moncloa y en el que el Ejecutivo catalán sostiene que no ha habido avances.

Por el momento, Puigdemont ya descartó participar en la conferencia de presidentes autonómicos en la que Rajoy pretende comenzar a abordar la reforma del sistema de financiación y el vicepresidente económico, Oriol Junqueras, sostiene que no participarán de la negociación en primera fila. La oferta de Rajoy de “buscar fórmulas que acomoden mejor la necesaria solidaridad interterritorial” pasa por asumir el principio de ordinalidad.

El PP está atado al acuerdo con Ciudadanos por el que se compromete a impulsar un “pacto por la unidad de España” pero eso no impide trabajar en todos los “elementos de distensión posibles”. Y el abanico en el Congreso va a ser variado. Los populares no quieren verse inmersos en un debate constitucional sin límites pero Rivera presiona con poner en marcha la reforma para cerrar el modelo autonómico, aunque su acuerdo sólo compromete un estudio de la actualización del texto realizado por expertos. El PSOE defiende la creación de una subcomisión parlamentaria para abordar la vertebración territorial del Estado y recuperar la normalidad institucional con Catalunya, mientras se espera una propuesta de Podemos, que defiende abiertamente el derecho a decidir de los catalanes. La apuesta marcará el terreno de juego de Xavier Domènech y los comunes en el escenario político catalán, que se abrirá en los próximos meses con el lanzamiento del nuevo proyecto político de la confluencia de izquierdas.

La crisis en las filas socialistas y el enfrentamiento abierto de los últimos días con los podemitas dificulta la interlocución en este terreno en busca de una propuesta conjunta, más aún cuando el PSC está en el punto de mira de la gestora del PSOE por su negativa a abstenerse en la investidura. Por ahora, los socialistas renunciaron a la vía canadiense como alternativa en el caso que la reforma constitucional termine en un referéndum en Cataluña.

El convencimiento de todos los grupos en el Congreso es que no habrá oferta suficiente para los independentistas pero crear un espacio de diálogo permitirá crear un clima menos beligerante. Resulta cuanto menos sorprendente que desde algunos sectores del PP se admita que limitar la respuesta al independentismo a la vía judicial, con los encausados en aumento, “no ayuda nada” y que existe un problema de interlocución no sólo entre gobierno, sino también entre partidos.

Una de las carpetas pendientes de la actual dirección del PP es rearmar el partido en Cataluña, pendiente del congreso regional que previsiblemente confirmará a Xavier García Albiol como líder, y se pondrá en marcha una operación con más presencia de dirigentes populares con el objetivo de recuperar espacios perdidos en favor de Ciudadanos. ­Paralelamente, Rajoy podría recuperar el ministerio de Administraciones Públicas, para mejorar la interlocución en corto circuito con Cristóbal Montoro desde el ministerio de Hacienda, y la presencia catalana en su gabinete podría ser más extensa que la actual, limitada a Jorge Fernández Díaz. En el frente parlamentario tampoco se descartan movimientos en torno a la antigua Conver­gencia.

El PP entiende que el terreno está abonado para cerrar acuerdos con los nacionalistas vascos pero quiere mantener abiertas las vías de comunicación con los diputados del PDECat, sin descartar incluso darles más visibilidad dentro del Grupo Mixto del Congreso. “Existen vías y puede llegar el momento”, sostienen desde las filas populares con la figura de la agrupación parlamentaria que prevé el Reglamento del Congreso en mente.

La actitud de los dos partidos independentistas en la Cámara dependerá también de la batalla preelectoral en Cataluña. El republicano Joan Tardà marcó distancias con Francesc Homs más allá del tono en el debate del jueves. Homs estaría dispuesto a participar en cualquier foro que se cree en el Congreso, pero sin tomar la iniciativa. En el cajón queda su propuesta de “Subcomisión Cataluña” para apoyar una hipotética investidura de Pedro Sánchez y se optará por un papel de denuncia. Ahora pesa el suplicatorio del Tribunal Supremo, que lo investiga por la consulta del 9-N y la estrategia pasa por hacer del debate de ese suplicatorio en el Congreso un monográfico sobre el proceso independentista y reclamar la creación de una comisión de investigación por la denominada “operación Cataluña”. El papel de ERC es aún más diáfano y la desconexión de los republicanos ya se ha hecho efectiva en el Congreso.-

 

“Es cínico ofrecer como concesión un acuerdo de financiación caducado desde hace tres años”

 

Lo sostuvo el presidente Carles Puigdemont al evaluar el discurso de investidura del jefe del gobierno español en funciones, del que dijo que “no augura nada bueno”

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, evaluó, en declaraciones a los medios, el discurso de investidura del presidente en funciones, Mariano Rajoy, y, en relación con su oferta de una mejor financiación, criticó su “cinismo por ofrecer como una especie de gran concesión lo que es una obligación suya desde hace casi tres años”, y agregó que “esto no es ni siquiera un acuerdo político, sino una obligación que tenía el sistema político español de haber cambiado el modelo de financiación, que el 1º de enero del año próximo hará tres años que está caducado, lo que no augura nada bueno”.

Preguntado sobre el acuerdo para hacer posible la investidura de Mariano Rajoy, el presidente afirmó que “hoy está más acompañado que ayer en la falta absoluta de respuesta política a la demanda de los catalanes, así como en la negación unilateral de la realidad de Cataluña”. De las palabras tanto de Mariano Rajoy como del portavoz socialista Antonio Hernando, el presidente dijo que “nada hace pensar que estén entendiendo lo que pasa en Cataluña, ni que estén dispuestos a entenderlo”.

El jefe del Ejecutivo continuó diciendo que “si, como dice Rajoy, la situación de Cataluña es el desafío político más grande que tiene el Estado, debería proponer soluciones a la altura de esa trascendencia que le otorga”. También recordó unas palabras del propio presidente español en funciones quien sostuvo que hay que respetar la voluntad de la gente y le respondió que “lo que decidan los catalanes se merece el mismo respeto que el que deciden los españoles cuando se trata de elecciones generales”.

En esta misma línea, Puigdemont advirtió que la legislatura “no empieza con buen pie, primero, porque el partido que la facilita está roto y cargado de contradicciones; segundo, porque se recupera un acuerdo con Ciudadanos, que ya habían dado por muerto los mismos que lo firmaron; y tercero, porque todos los que hemos podido escuchar, de momento, dijeron que confiarían en alguien en quien no confían”. Por ello, auguró un periodo de “bloqueo y colapso institucional, que hará imposible muchas políticas”.-

Gabriel Rufián enciende el congreso español calificando de “traidores” a los socialistas

El portavoz adjunto de ERC despertó polémicas en diferentes sectores por su intervención, en la que criticó con dureza al PSOE, PP y Ciudadanos

 El portavoz adjunto de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, brindó un incendiario discurso durante la sesión de ayer en el congreso español, donde se confirmó la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Estado.

El diputado independentista, que nombró al PSOE como el “PSOE Iscariote”, calificó de “traidores” a los socialistas tras anunciar su abstención para permitir la gobernabilidad de Rajoy. Ofendidos por sus palabras, dos diputados del PSOE se marcharon en plena intervención de Rufián.

Después de asegurar que los fundadores del partido “se revuelven en sus tumbas”, el discurso tomó rumbo hacia Ciudadanos. “Les aviso que el mercado de marcas blancas está saturado, sobre todo por los cínicos naranjas y su escisión Foro Coches”, señaló el dirigente.

La abstención parcial del PSOE permitió que, finalmente, asumiera Mariano Rajoy (PP)

 

El presidente fue reelegido en la segunda votación en el Congreso con 170 votos a favor, 111 en contra y 68 abstenciones – Anunció que nombrará a los nuevos ministros el jueves

                           Mariano Rajoy seguirá siendo presidente del gobierno español.

Finalmente, tras diez meses de idas y venidas y dos elecciones generales, Mariano Rajoy fue elegido este sábado 29 de octubre presidente en la segunda votación del debate de investidura. La abstención del PSOE –que no se produjo en bloque, tal como se esperaba– permitió al desgastado dirigente popular iniciar su segundo mandato gracias a los votos de 170 diputados del PP, Ciudadanos y Coalición Canaria. De los 84 legisladores del PSOE, 68 se abstuvieron, con lo que posibilitaron la investidura. En contra se pronunciaron los 111 diputados de Podemos-En Común-En Marea, ERC, PDECat, PNV, Compromiso, Bildu, y 15 socialistas, entre ellos los siete del socialismo catalán.

Los observadores destacaron que si bien el primer mandato de Rajoy fue el de los recortes y el de negar cualquier salida dialogada al proceso catalán, disfrutando de la amplísima mayoría absoluta que le daban sus 186 escaños, éste aparenta ser diferente. La gestión de la crisis, los casos de corrupción y la fragmentación del mapa político han pasado factura al Partido Popular por que Rajoy, en minoría, deberá negociar cada semana los apoyos para no perder votaciones. En el breve debate previo a la votación de esta tarde ha evidenciado ser consciente del problema mientras que Podemos, ERC, PDECAT, Compromiso y Bildu se ensañaron con la postura colaboracionista del PSOE.

Tras ser elegido, Rajoy anunció que nombrará el jueves a los miembros de su futuro gobierno y que los ministros tomarán posesión el viernes. “Gobernaré para todos los españoles, me hayan votado o no”, apuntó, a la vez que pidió “compromiso responsable ante las cuestiones nacionales” más allá de los colores partidarios. No obstante, no le resultará fácil ya que el PSOE, dividido y traumatizado, arranca la legislatura pendiente de su rivalidad con Podemos para liderar la oposición, por lo que puede suceder que ponga un precio muy alto a su ayuda. El portavoz del socialismo, Antonio Hernando, advirtió que interpondrá iniciativas legales para evidenciar la minoría del PP.

Cabe señalar que el próximo jueves, Rajoy prestará juramento ante Felipe VI, oportunidad en la que dará a conocer los nombres de los integrantes del nuevo gabinete. Mientras tanto, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, reaccionó a través de Twitter ante la nueva investidura, al sostener que “el socialismo español se ha convertido hoy en la muleta necesaria de la coalición Partido Popular-Ciudadanos, y ratificó plenamente política de confrontación”.-

Montilla se mostró “decepcionado” por la decisión del PSOE de facilitar la investidura de Rajoy

El ex presidente de la Generalitat manifestó su desagrado por el “espectáculo gratuito” de los socialistas y la abstención a Rajoy

 El ex presidente de la Generalitat, José Montilla, aseguró que está “más enfadado de lo que puede parecer” porque, más allá de la posición de fondo del PSOE y del PSC en la votación en la investidura de Mariano Rajoy este sábado Congreso, el socialismo protagoniza “un espectáculo gratuito”.

“Me refiero a otras cosas que tienen más que ver con declaraciones y contradeclaraciones amparadas en el anonimato, muy poco edificantes”, aseguró en una entrevista a la emisora catalana RAC1 y sin especificar nombres.

Además, el dirigente confesó que está “un poco decepcionado” porque “tendremos a Rajoy de presidente y a un partido implicado en temas de corrupción”. El ex presidente del Govern se mostró siempre a favor de mantener el no a Rajoy, una postura en la que coincidían la mayoría de los miembros del PSC, la versión catalana del PSOE.

En este contexto, lamentó que el socialismo esté “dividido y debilitado” y recordó que un eventual cambio de relaciones entre PSOE y PSC debe ser “de mutuo acuerdo” y discutido en los congresos.

Rodríguez Zapatero habló de “encaje con Cataluña”, pero rechazó todo referéndum

El ex presidente español (PSOE) exhortó a todos los partidos políticos del país a “poner en marcha un amplio diálogo” para abordar el tema del independentismo catalán

El ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero instó a las diferentes fuerzas políticas del reino a “poner en marcha un amplio diálogo para abordar el encaje de Cataluña”, a la vez que advirtió que “a las acciones previstas por las instituciones catalanas que desafían las pautas estatales costará mucho recuperarlas”.

Estas declaraciones fueron formuladas en el curso de un acto organizado por el diario El Español en la Universidad Camilo José Cela en Madrid, donde Rodríguez Zapatero consideró que ese acuerdo que defiende deberá incluir al PP y a la mayoría de las fuerzas políticas nacionalistas. También expresó que, a su criterio, la solución no pasa por un plebiscito ya que “los referéndums simplifican el debate entre el sí y el no y porque no siempre los ciudadanos responden a lo que se les pregunta en realidad.

Además, para que no quedaran dudas acerca de su posición, advirtió que “los que pierden, normalmente quieren la revancha”, con lo que desestimó absolutamente que los pueblos ejerzan el derecho a decidir su destino, circunstancia que la misma Constitución de España contempla.-

 

Barcelona, Madrid (INCAT-LV por Isabel García Pagan-Per Catalunya).-

Aumenta la presión y el anticatalanismo aflora con odio hasta en las actividades comerciales

Noticias de Cataluña

 

Con la sonrisa socarrona de quien cree que tiene a su adversario de rodillas, ayer Soraya Sáenz de Santamaría advertía a la Generalitat y al Ayuntamiento de Barcelona que se abstuvieran de ninguna acción que pudiera impedir el regreso de los toros a Cataluña. “Las partes deben acatar las sentencias; son las reglas del juego”, aseguraba.

Lo dijo la vicepresidenta en funciones del gobierno del Estado que ha incumplido e incumple decenas de sentencias del Tribunal Constitucional favorables a Cataluña, de las materias más diversas, de la gestión de las becas y ayudas universitarias, de la transferencia de los trenes que sólo circulan por territorio catalán, pasando por los programas de integración de inmigrantes y los esquemas de cooperación y voluntariado social.

La concepción borbónica del Estado hace que la justicia sea unidireccional: sólo obliga a la Generalitat, nunca al gobierno central. Por eso los recursos suspenden la aplicación de las leyes catalanas, pero no afectan a las normas estatales. El caso es que día a día aumenta la presión. La soberanía del Parlamento se desvanece bajo un cerco judicial que ya amenaza directamente cargos electos.

El Estado español no conoce la negociación, sólo sabe de victorias y derrotas. La morbosidad de volver a ver toros en la Monumental, o trasladar detenido un cargo electo catalán hacia la npuede ser el paso en falso que encienda un detonante sin retorno.-

Por Germán Capdevila

 

 

La carta que una empresa de Murcia envió al Ayuntamiento de Amposta, Tarragona, pone en evidencia que el proceso catalán tiene también mucho de autodefensa y hartazgo

                                      El puente de Amposta.

“Señores Extranjeros, no sé si podrán ustedes entender mis palabras al estar escritas en idioma castellano (no sé si todavía se considera un idioma o ha pasado a ser un dialecto para vosotros). Pretender que un lorquino de la provincia de Murcia, español hasta la cepa, esté obligado a leer en catalán es demencial. Sois tontos y esta situación es de vergüenza. Os llamé la atención en el correo anterior y os dije que no contestaré si me escribíais en catalán e insististeis.

“Para ser breve y no deciros todo lo que pienso os ruego que de momento no me molestéis más, comprad en vuestro país, mientras pueda compraré cosas españolas y a vendedores de mí querido país. Hasta nunca”.

Esta es la carta que envió un empresario de Lorca (Murcia) cuando –por error– el ayuntamiento de Amposta (Tarragona) le solicitó un presupuesto escrito en lengua catalana. Y como queda claramente expuesto en esas líneas llenas de rencor, las muestras de catalanofobia son escalofriantes y superan cualquier límite.

El corolario de esta circunstancia tan desagradable –como no podría ser de otro modo– fue que el consistorio catalán no se puso al mismo nivel y contestó con una educación exquisita:

“El correo enviado ayer fue por error. Era para una empresa catalana que entiende el catalán perfectamente. Como podrá comprobar –si busca los correos enviados anteriormente–, siempre nos hemos dirigido a usted en castellano. Disculpe las molestias”.-

La brújula: Mariano Rajoy lo torea todo

Si la semana ha sido intensa en Barcelona, esta se prevé movida en Madrid. El rey Felipe VI llamó el martes a consultas a los líderes de los principales grupos con representación parlamentaria para destrabar la investidura española. Mariano Rajoy está más cerca de la Moncloa. El último empujón para acercarlo a la presidencia lo hará el PSOE, que el domingo planificó un comité federal para virar del “NO” a la abstención. Veremos el papel que juega el PSC. Este viernes el presidente de la gestora, Javier Fernández, ya advirtió a Miquel Iceta que “revise” su posición. Las relaciones entre socialistas españoles y catalanes no serán sencillas a partir de ahora, como bien explica Roger Pi de Cabanyes en su análisis semanal en la sección Canal Madrid. En pleno juicio de la trama de corrupción Gürtel en el PP, se ha intensificado la ofensiva judicial contra el proceso soberanista –con Carmen Forcadell en el punto de mira– y el gobierno haciendo claudicar a un PSOE famélico y domesticado. En su peor momento, Mariano Rajoy lo ha toreado todo.

Toros y franquismo, regresión al pasado

El Tribunal Constitucional sentenció este jueves –sin unanimidad de los magistrados– que los toros debían volver a Cataluña. El Gobierno y el Ayuntamiento de Barcelona ya avanzaron que desobedecerán la resolución, que vuelve a laminar la autonomía legislativa del Parlamento. Isaac Meler sostuvo que la polémica de los toros demuestra que la sensibilidad progresista de la Cámara catalana topa con un perfil mucho más conservador del poder español, abonado a recurrir a los tribunales. Por cierto, de resoluciones judiciales más que injustas hay un montón, empezando por los juicios del franquismo. El Parlamento ya ha iniciado los trámites para declararlos nulos. Todavía tienen que reparar muchos agravios.

Del dictador a Samaranch

La semana estuvo marcada por Franco –y las estatuas exhibidas (brevemente) en la polémica exposición ubicada en el Born– y por un personaje camaleónico, Samaranch, rostro y voz de la elección de Barcelona como ciudad olímpica. El lunes conmemoramos el trigésimo aniversario de aquella elección que desató una explosión de entusiasmo popular, bien definido por Ramon Besa en un artículo en el diario El País recordando la efeméride. Pero Samaranch también fue objeto de disputa en el Ayuntamiento. El PSC –ahora aliado del gobierno municipal– se alineó el miércoles con Ciudadanos, PP y CiU para restituir la inscripción del ex presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) en la escultura que el mismo Samaranch había regalado a la ciudad en 1996. Días de miradas atrás.

El horizonte de los presupuestos (de Barcelona)

Han sido malos días para Ada Colau y su equipo. Más allá del ruido para la muestra del Born, por primera vez en democracia, un gobierno municipal no pudo aprobar el plan de mandato. La oposición en bloque votó en contra. El Plan de Actuación Municipal (PAM) –hoja de ruta de las prioridades políticas del consistorio– quedará, pues, en el cajón. No es un drama para la alcaldesa, porque no es imprescindible para gobernar. Pero la soledad evidenciada por el gobierno en la votación del plan de mandato hace pensar en un escenario complejo de cara a los presupuestos, donde Colau se juega todo. Dos cursos sin encontrar aliados por las cuentas debilitaría seriamente a Barcelona en Común.

La frase de la semana

“Que no me presentaré, puñetas!”. Es la frase destacada –aunque hay más– de la entrevista que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, concedió a la revista Vanity Fair. Puigdemont insiste ante la periodista, Marta Suárez, que no tiene ninguna intención de presentarse a la reelección. Decíamos la semana pasada que el Partido Demócrata Europeo Catalán (PDECat) debía validar entre este viernes y sábado las nuevas siglas con una consulta a la militancia y que, ante el debilitamiento de la marca, Puigdemont resultaba el activo más preciado que ahora mismo tiene el partido. Aún más si conduce Cataluña hacia el referéndum vinculante. Según el Centro de Estudios de Opinión (CEO), los catalanes pusieron buena nota al presidente en el debate de la cuestión de confianza. Que Puigdemont no sea esclavo de sus palabras.-

Por Joan Serra

 

Amposta, Barcelona, Girona (INCAT-Nació Digital-El Punt Avui-Per Catalunya).-

“Decir que no hay legitimidad fuera de la Constitución española es una aberración monstruosa”

Noticias de España y Cataluña

Sobre Consuelo Madrigal, el director de VilaWeb agregó que “sin embargo, que el Estado esté en manos de gente con tan poco bagaje intelectual es una buena noticia”

                      

La fiscal general del Estado español, que responde al nombre de Consuelo Madrigal, amenazó ayer al gobierno y al Parlamento de Cataluña, en presencia de un rey silencioso y hierático que cada día se entiende menos qué funciones cumple ya que no sirve ni para presionar a los políticos para que formen gobierno.

Hablando ante Felipe VI, la señora Madrigal dijo, entre otras frases de una sorprendente incultura política y jurídica, que “no hay legitimidad fuera de la que se fundamenta en la constitución (española)” o que “lo que libera a los ciudadanos no es la libertad, sino la ley”. Barbaridades enormes que le valdrían un suspenso fulminante en cualquier Facultad de Derecho que tuviera una mínima reputación global.

Para rebatirla hoy no hay ni siquiera que ser revolucionario. Porque la señora Madrigal, me imagino que como cualquier europeo mínimamente ilustrado, debe amar y apreciar el valor del pensamiento de John Locke, aquel notable señor muerto en 1704 que los liberales de todo el mundo consideran su padre político. Y estoy seguro de que lo ha leído. No puedo imaginarme que un fiscal general de un Estado de la Unión Europea no lo haya hecho. Y como lo habrá hecho supongo que le habrá llamado la atención aquella frase célebre que los políticos anglosajones recitan de memoria: “Un gobierno no es legítimo si no es conducido con el consentimiento de los gobernados”.

Podemos discutir si hay legalidad fuera de la Constitución, terreno en el que la señora Madrigal no querrá entrar de ninguna manera, pero decir que no hay legitimidad fuera de la Constitución es una aberración monstruosa que parece imposible que alguien pronuncie en una reunión de magistrados y todos juntos no se pongan a reír. Y hay tanta legitimidad fuera de su Constitución! Perdone usted, y la Constitución puede ser ilegítima también. O puede tener aspectos ilegítimos. Incluso los tenebrosos teóricos del fascismo sabían hacer una distinción tan básica como ésta.

La legitimidad de una propuesta política no depende nunca de la legalidad. De otro modo, cómo explicaría, por ejemplo, la señora Madrigal la evolución desde los Principios Fundamentales del Movimiento Franquista hacia la Constitución que dice defender tanto. Las ideas democráticas no cabían en las instituciones franquistas; y si lo que libera a los ciudadanos no es la libertad sino la ley, le pregunto, señora Madrigal, cómo hemos podido llegar donde estamos teniendo en cuenta que la ley decía que no era posible?

Sin embargo, que el Estado esté en manos de gente con tan poco bagaje intelectual tengo que reconocer que es una buena noticia, porque al fin y al cabo esto nos allanará mucho el camino. Y por esta razón la esperamos, señora. Pero no esperamos más amenazas: esperamos sus actos de inconsciencia y su represión. Aunque, si soy sincero, espero aún con más ganas ver qué cara pondrá usted, cuando la realidad y los hechos le demuestran que eso que dijo ayer simplemente no tenía ni pies ni cabeza.-

Barcelona (INCAT-VilaWeb, por Vicent Partal).-