Tomar todas las decisiones en Cataluña es una necesidad imperiosa y no un sueño democrático

Noticias de Cataluña

Por Germán Capdevila

A la vez que algunos nos quieren hacer esperar 4 años más, o dos generaciones más, para que un milagro cambie las mayorías políticas en España y sus votantes tengan una epifanía que les haga ver los beneficios de una España plurinacional y fraternal, aquí en Cataluña comprobamos cada día que la Generalitat autonómica es una fachada con menos competencias que una gestoría.

El caso más flagrante es el del consejero Rull, que tiene que hacer ver que manda en temas de transporte, pero ve como lo rifan de mala manera. Después de decir que no aceptaría modificaciones de horarios que hicieran crónicos los retrasos de los trenes, tuvo que tragarse en el caso del tren del Ebro, con el añadido de que la solución provisional propuesta (que los pasajeros puedan tomar los trenes que no son de cercanías) la debe pagar la Generalitat!!!

Después del caos de Vueling, el consejero convocó a los directivos a una reunión donde dejó claro que el gobierno vigilaría de cerca a la compañía, exigiendo una información fluida y permanente para evitar nuevos inconvenientes. La respuesta la hemos visto esta semana: La compañía cerró tres rutas y ni siquiera se ha dignado a enviar un correo electrónico.

El vicepresidente y consejero de Economía, Oriol Junqueras, tuvo que viajar a Madrid a pedir permiso para endeudarse, para hacer frente a los vencimientos de los compromisos con entidades financieras. Mientras tanto, seguimos siendo la tercera comunidad autónoma que más aporta, pero caemos a la décima posición si miramos quien recibe más.

Las urgencias son reales y son de ahora. La independencia no es un tema de identidad o un sueño democrático de algunos. Tomar todas las decisiones en Cataluña es una necesidad imperiosa si queremos existir como sociedad y aspirar al progreso social que nos corresponde por esfuerzo y por capacidad productiva.-

Barcelona (INCAT-Nació Digital).-