Investigador marplatense participó de estudio que cambia paradigma de EPOC

Un estudio clínico internacional, del que participó nuestro país con 180 pacientes, demostró que la EPOC no debe ser tratada de la misma manera que el asma.

Uno de los investigadores por nuestro país fue el marplatense Luis Wehbe, médico neumonólogo y Director Médico del Instituto Ave Pulmo.

El estudio, conocido como FLAME, fue publicado por la prestigiosa revista cientítica The New England Journal of Medicine y, según los expertos, podría ser importante para un cambio en el futuro abordaje y tratamiento de la EPOC.

Esta investigación confirmó que el tratamiento de la EPOC que más reduce las exacerbaciones -que son los episodios agudos de empeoramiento del cuadro- y que mejora más la calidad de vida del paciente, permitiendo que retome actividades cotidianas, no es el que la comunidad médica indica habitualmente.

Por eso, se espera que los resultados de este estudio generen gran impacto a la hora de decidir la terapéutica farmacológica más apropiada para personas con EPOC.

El Dr. Luis Wehbe, médico neumonólogo, Director Médico del Instituto Ave Pulmo, y uno de los investigadores argentinos que participó del estudio FLAME, sostuvo que “esta investigación ha hecho un muy buen aporte, porque ahora conocemos detalles de la enfermedad con los que antes no contábamos. El estudio en sí, con toda la información que ha recogido, nos permite entender algunos aspectos más sobre la prevención de exacerbaciones, que son los episodios de agudizaciones que pueden complicar al paciente con EPOC”.

El FLAME fue una investigación que incluyó 3.362 pacientes (180 por la Argentina) y que comparó la eficacia de dos broncodilatadores de larga duración (el indacaterol y el bromuro de glicopirronio con la combinación de salmeterol y fluticasona, una terapia a base de corticoides y un broncodilatador, que es el abordaje terapéutico habitual actual de pacientes tanto con asma como con EPOC.

El estudio demostró la superioridad de indacaterol y bromuro de glicopirronio para prevenir exacerbaciones en comparación con el uso extendido de corticoides inhalados y broncodilatadores de larga duración.

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) afecta a aproximadamente 210 millones de personas en el mundo y es la tercera causa de muerte a nivel mundial. Es una enfermedad progresiva y puede poner en riesgo la vida del paciente. Genera dificultades para respirar, con síntomas que tienen un impacto negativo en la función respiratoria del individuo (es decir que sus actividades están limitadas y tiene menor movilidad) y en su calidad de vida. A lo largo del tiempo, la enfermedad ocasiona que los pacientes se vuelvan cada vez menos activos.

La prevención de las exacerbaciones es uno de los objetivos primarios del tratamiento a largo plazo de la persona con EPOC. Estos episodios tienen incidencia directa en la  progresión de la enfermedad, ya que cada evento puede acelerar el deterioro de la función respiratoria y, en casos severos, puede requerir una internación o incluso puede poner en riesgo la vida5.

La principal causa de EPOC es el tabaquismo: los fumadores tienen entre 12 y 13 veces (hombres y mujeres, respectivamente) más riesgo de morir de EPOC que los no fumadores. La exposición a humo de segunda mano, u otros agentes de contaminación puede aumentar la posibilidad de desarrollar esta enfermedad.

“Veo pacientes con EPOC hace unos 25 años”, agregó el Dr. Wehbe, “pero las perspectivas de los últimos desarrollos que han ido apareciendo hacen que la EPOC sea hoy prácticamente otra enfermedad, por lo que estamos muy esperanzados hacia el futuro”.