Por: Roberto Garrone

En 10 d铆as se cumple un a帽o de la foto que se sacaron autoridades del Consorcio Portuario, Ministerio de Educaci贸n, Trabajo y Producci贸n bonaerense en que presentaron la primera planta escuela que se habilitar谩 en la ciudad, donde formaran mano de obra calificada en procesamiento de pescado y oficios portuarios.

El rescate del anuncio no viene a cuento de marcar que despu茅s de un a帽o la iniciativa avanz贸 algunos casilleros, sigue sin saberse el monto de la inversi贸n proyectada aunque ni cerca todav铆a est谩 de ponerse en funcionamiento para capacitar a los 鈥200 alumnos por cuatrimestre鈥, anunciados.

S铆 se sabe que ya hay una planta seleccionada 鈥搒u ubicaci贸n es un secreto bien guardado-, se licit贸 la compra de los elementos b谩sicos e indispensables para que funcione y se trabaja en las habilitaciones correspondientes. 

Hay otros proyectos que de manera urgente necesitan pasar de las palabras a los hechos. Como el varadero de la Base Naval para el desguace de la chatarra flotante del muelle 2, que hace 39 meses nada en c铆rculos y un a帽o que est谩 a punto de destrabarse.

O la llegada de los 350 millones para obras portuarias que Kicillof anunci贸 en marzo y reci茅n ahora se est谩n confeccionando los pliegos para comprar las defensas marinas, arreglar el muelle de la Escollera Norte y sembrar de luces y carteles en las calles interiores. 

Ni hablar de la construcci贸n del muelle 9 que anunci贸 Raverta y el ministro Guzman hace a帽o y medio en la Escuela Nacional de Pesca con una inversi贸n de 17 millones de d贸lares, y que hasta el momento no pas贸 del dibujo.

Rescato al proyecto de la planta escuela porque creo que es incompatible con las necesidades de la comunidad portuaria.   Todo lo pendiente es urgente, sobre todo ganar espacios operativos en muelle para archivar las postales que muestran a la flota hasta en s茅ptima andana. 

Hace tiempo la industria pesquera no genera empleo. B谩sicamente porque el modelo que impera en el sector es la exportaci贸n sin mucho valor agregado de especies capturadas con barcos congeladores que pescan, clasifican y congelan a bordo. 

鈥淪er谩 un centro de capacitaci贸n en oficios portuarios鈥, aseguran en el Consorcio. Pero eso ya est谩 funcionando y muy bien en el Centro de Formaci贸n Profesional que dirige P茅rez Far铆as donde capacitan en estructuras y electricidad naval, operadores de autoelevadores, etc. 

Que la pesca argentina no necesita de obreros en tierra lo demuestra la estad铆stica. El a帽o pasado el 65% del volumen exportado se vendi贸 entero: Calamar y langostino principalmente. Para el resto, filet de merluza, mayoritariamente, los obreros registrados bajo convenio son cada vez menos y a los picos de productividad que tiene la merluza en Mar del Plata, antes y despu茅s de la zafra de langostino que muda a gran parte de la flota fresquera de altura a la Patagonia, se los atiende con m谩s o menos trabajo en cooperativas o se ensancha el escal贸n de la informalidad y precariedad. 

Es decir, los trabajos que tiene como objetivo fundamental crear la planta escuela ya existen en el puerto. Hay gente capacitada que se cay贸 del sistema porque el puerto se llen贸 de plantas frigor铆ficas y no de nuevos establecimientos de reproceso de pescado fresco.聽

No creo que sea necesario sumar/frustrar a m谩s gente para una industria cada vez m谩s chica o en el mejor de los casos, alimentar la precarizaci贸n como 煤nico camino a conseguir un lugar en la rueda productiva. 

No al menos si se mantienen las actuales condiciones en que no se incentiva al valor agregado en tierra, no hay una pol铆tica laboral clara que distinga el trabajo legal del ilegal y, mucho menos, se sancione a los explotadores. Parece haber pasado de moda clausurar plantas clandestinas. La coima para mantenerlas funcionando, seguro que no.

驴Es necesario formar trabajadores en una industria que atraviesa este contexto? 鈥淣o vamos a formar fileteros sino que saldr谩n con un perfil integral para que puedan desempe帽arse en distintos roles鈥, dicen los promotores del centro formativo. 

Pero en el anuncio de hace un a帽o, el reproceso de pescado cumple un triple rol en la planta escuela. Porque tendr谩 una capacidad para reprocesar 58 mil kilos de pescado por semana. Y qui茅n lo va a cortar si no son aspirantes a fileteros para convertir ese volumen en 30 mil kilos de filet (el aprendizaje y la velocidad parecen estar garantizados) para poder alimentar a 41500 chicos que asisten a comedores comunitarios. 

Mejorar la calidad de los alimentos a los que acceden los chicos de los comedores es un objetivo loable. Pero no necesitan hacer una planta de pescado modelo. Si realmente les interesa la dieta de los pibes, destinen parte del presupuesto en comprar el pescado y lo distribuyen en el circuito de comedores. 

Si la idea no es crear otra estructura estatal que oficie de agencia de colocaciones de amigos y compa帽eros quiz谩s se le pueda cambiar el enfoque y redirigirla a formar trabajadores para la industria de hidrocarburos.

Porque si se confirma lo que todos suponen, que hay petr贸leo en la Cuenca Argentina Norte, esa escuela podr铆a ser la usina donde germinen los conocimientos que hoy pocos tienen en Mar del Plata para insertarse en la industria petrolera. 

No fileteros, ni camaristas, envasadoras o calibradoras. Tampoco en las conserveras que cada vez tienen menos especies pel谩gicas que enlatar y algunas deben sumar langostino en la mesada para mantenerse en pie. Y si el langostino es el futuro, no es una ciencia aprender a sacarle la cabeza. 

El anuncio del Consorcio, hace casi un a帽o, destacaba que el pescado ser铆a donado por la Asociaci贸n de Embarcaciones de Pesca Costera. Por m谩s que Sebasti谩n Agliano sea miembro del Directorio del Consorcio y mantenga una buena relaci贸n con Gabriel Felizia y haya entregado los 2 cajones de pescadilla al curso de Procesamiento de Pescado que se dicta en la Escuela Nacional de Pesca, informar que desde la Asociaci贸n puedan llegar a 鈥渄onar鈥 3 mil toneladas al proyecto de la planta escuela es, pecar un poco de ingenuos.

Es posible que se hayan equivocado en el comunicado al exponer los n煤meros鈥  M谩s all谩 que esas metas se cristalizar铆an con el proyecto en pleno desarrollo, demos por cierto que los 200 alumnos en alg煤n momento puedan reprocesar 58 toneladas por semana. 

Lo que s铆 parece dif铆cil de creer es que el acceso a la materia prima, al pescado para reprocesar, quede garantizado a partir que la flota costera done casi el 8 % de sus capturas anuales.  En el 2021 dicha flota desembarc贸 en Mar del Plata 36 mil toneladas.

Tan incompatible con la realidad es esa ecuaci贸n como creer que 鈥淧ototo鈥 un d铆a deje de amarrar los barcos en la secci贸n d茅cima del muelle 2, o que a un buque de Solimeno lo manden a descargar a la Escollera Norte. Esos son milagros que en el puerto de Mar del Plata jam谩s ocurrir谩n.  


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