Residentes de Mariupol esperaban ser evacuados de la sureña ciudad portuaria de Ucrania, mientras que el Gobierno ucraniano denunció que fuerzas rusas masacraron a civiles en su retirada de una localidad de la periferia de Kiev.

También hoy, dos fuertes explosiones sacudieron la ciudad de Odesa, el principal puerto de Ucrania, a orillas del mar Negro y al oeste de Mariupol, donde se sitúa el cuartel general de la Marina ucraniana.

El gobierno municipal dijo en un comunicado que las explosiones fueron causadas por ataques aéreos que provocaron incendios en algunas zonas pero no dejaron ni muertos ni heridos.

El Ministerio de Defensa ruso dijo desde Moscú que barcos y aviones dispararon misiles contra la zona de Odesa que destruyeron refinerías y depósitos de combustible de los que se abastecía el Ejército ucraniano.

El vocero militar ucraniano Vladislav Nazarov dijo que algunos misiles rusos fueron interceptados por las defensas antiaéreas, informó la agencia de noticias AFP.

En Mariupol, sobre el mar de Azov, las condiciones seguían siendo tan terribles como inciertas las posibilidades de escape.

La ciudad, que está rodeada y parcialmente controlada por fuerzas rusas, ha sido una de las más devastadas por la guerra, y desde hace semanas que no tiene agua, luz ni calefacción, y casi nada de alimentos o medicamentos, según autoridades locales.

Se cree que aún siguen atrapadas allí unas 100.000 personas, menos de la cuarta parte de su población anterior a la guerra, que era de 430.000.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dijo que esperaba que un equipo enviado a la ciudad pudiera llegar hoy allí.

Días atrás, Rusia declaró un alto el fuego a lo largo de una ruta destinada a la evacuación de civiles, pero varios intentos previos de sacar a la gente ya fracasaron en medio de combates y bombardeos pese a que también regían treguas.

Mariupol se sitúa en la región oriental conocida como Donbass, donde se habla mayoritariamente ruso y donde separatistas combaten al Ejército ucraniano desde hace ocho años. Más de 14.000 personas han muerto en el conflicto, según la ONU.

La captura de Mariupol permitiría a Rusia crear un corredor terrestre sin interrupciones hacia Crimea, la península ucraniana del mar Negro que Moscú se anexionó en 2014.

A fines del mes pasado, Rusia dijo que había completado la primera fase de su invasión a Ucrania y que la siguiente se centraría en la «liberación» del Donbass.

Luego de que las tropas de su país recuperaran el control de territorios ubicados al norte de la norteña Kiev, la capital, de los que las fuerzas rusas se retiraron, el presidente Volodimir Zelenski llamó a todos los ucranianos a hacer lo que pudieran para «frustrar las tácticas del enemigo y debilitar sus capacidades».

“La paz no será el resultado de ninguna decisión que el enemigo tome en algún lugar de Moscú. Solo podemos tener paz peleando», dijo Zelenski en un video emitido anoche.

Se estima que miles de personas, tanto civiles como militares, han muerto ya en más de cinco semanas de guerra. Más de 4,1 millones de personas huyeron de Ucrania por el conflicto, en la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

El gobernador de la provincia oriental ucraniana de Jarkov dijo hoy que en las últimas 24 horas hubo más de 20 ataques de artillería y tanques rusos contra Jarkov, la capital provincial y la segunda mayor ciudad del país.

El gobernador, Oleh Synyehubov, dijo que un ataque con misiles contra la ciudad de Lozovo hirió a cuatro personas, y que también hubo bombardeos rusos contra un hospital de la localidad de Balakiia.

Zelenski dijo en su video que las tropas rusas habían dejado minas terrestres alrededor de casas, equipamiento abandonado e incluso cadáveres en localidades de la periferia de Kiev luego de retirarse.

La agencia AFP dijo haber visto ayer al menos 20 cuerpos, todos con ropa civil, tendidos por una calle en la localidad de Bucha, al noroeste de Kiev.

Autoridades locales dijeron ayer que los cadáveres eran de civiles muertos sin motivo por soldados rusos en su repliegue.

Hoy, el canciller ucraniano denunció una «masacre» de civiles en Bucha y exigió al Grupo de los Siete (G7) países más industrializados aplicar más sanciones contra Rusia.

«La masacre de Bucha fue deliberada», escribió el ministro, Dmytro Kuleba, en Twitter.

«Exijo nuevas sanciones devastadoras del G7 YA», agregó. (Telam)


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