Los subsidios a las privatizadas

     Ya casi terminado el período ordinario de sesiones en el Concejo Deliberante del Partido de Gral. Pueyrredon, aparece un anteproyecto de pliego de concesión de servicios redactado a las apuradas, propiciando una nueva etapa privatizadora del Transporte Público de Pasajeros.

    Si bien este anteproyecto aparenta tener algunos avances, el preproyecto poco explica cómo van a hacerlas cumplir, porque tampoco  pudieron hacer cumplir las condiciones del contrato ya a punto de expirar.

    Accesibilidad y trasbordo, que aparecen como profundos cambios, están montados sobre fundamentos tan ambiguos que parecen formulados para no ser cumplidos; sobre accesibilidad se plantea como “servicio especial” garantizado con una base del 30% de las unidades, ofreciendo como opción los fracasados elevadores ¿qué tiene de especial la accesibilidad en un transporte público? ¿Por qué razón se sigue insistiendo en los elevadores que se comprobó en forma inequívoca que no sirven?. El sistema de trasbordo es un recurso estratégico de integración territorial, sin embargo en el preproyecto de licitación se cita el trasbordo a secas. Batán, Estación Camet, Chapadmalal, Felix U. Camet, Sierra de los Padres, etc. ¿están incluidos en el sistema de trasbordo?, ¿en qué áreas comerciales y productivas prestarán servicios?.

     También este preproyecto claramente facilita  que el servicio de transporte colectivo de pasajeros, caiga en un sistema monopólico donde las empresas “están obligadas”  a formar una UTE y administrar recursos públicos.

Pablo Aceto

    Hay que ser claros, esto no es una concesión, es una privatización, que se pretende entregara los mismos empresarios que fracasaron a la hora de satisfacer las necesidades de los usuarios y las necesidades estratégicas de la ciudad.

  Sorprende ver a Centrales de Trabajadores defender los subsidios que garantizan la rentabilidad empresarial, los mismos subsidios que son objeto en sendas causas judiciales por estafa al fisco. Los subsidios son para beneficio de los usuarios y se pretende con fondos públicos garantizar las ganancias al  sector privado, si el Estado debe cubrir el déficit de las empresas privadas ¿por qué razón se niega que el Estado administre el servicio? Ya que el sector público pone el 100% del financiamiento del sistema de transporte (subsidio estatal y tarifa que paga el usuario) ¿por qué razón está en manos privadas?.

 Los Defensores del Pueblo, en lugar de reclamar subsidios para empresarios ¿por qué no reclaman la aplicación de la Ordenanza 6979/87 que indica la creación de una Empresa Sociedad de Estado que administre el Transporte? para lograr de esta forma fomentar el servicio en zonas de la ciudad, marginadas de las políticas públicas ¿porque razón se quiere entregar fondos del Estado a los empresarios del Transporte?.

     Los marplatenses y batanenses estamos frente a un claro conflicto de intereses. Desde distintos sectores se está reclamando el Ómnibus de Piso Bajo y una Red Integrada de Transporte, para garantizar la accesibilidad universal y el desarrollo armónico de todo el Partido de Gral. Pueyrredon y claramente la Ordenanza  6979/87, con la Empresa Sociedad de Estado, es el cambio de modelo de gestión que pone como eje principal, las necesidades requeridas.  Una nueva licitación, tal como está expuesta, que es una privatización encubierta,solo se va a direccionar en función únicamente de los intereses económicos empresariales.

Pablo Aceto

Secretario General

Partido Socialista Auténtico Mar del Plata – Batan

Cultura, economía e identidad

Desde mediados de la década del cuarenta, del siglo pasado, surgió desde la Escuela de Frankfurt el término “Industria Cultural” (I.C.), que fue la manera en que los filósofos  Theodor Adorno y Max Horkheimer explicaban las transformaciones al acceso y transmisión de la cultura, que de la mano del avance tecnológico permite reproducir, almacenar y distribuir como mercancía, el hecho artístico, modificando su carácter tradicional de hecho irrepetible. En este sentido los filósofos criticaban el proceso de mercantilización de la cultura.

Estas formas estandarizadas, de divulgación de la cultura llevan también a la pérdida de la visión crítica y despersonaliza. Adorno y Horkheimer veían imposible revertir el proceso porque los medios tecnológicos de transmisión en manos del capital van a sintetizar todo hecho cultural en una simple mercancía trivial, para la diversión.

El debate sobre la “Industria de la Cultura” fue ganando protagonismo, el avance de la tecnología le permitió a la I.C. copiar y reproducir indefinidamente convirtiéndose en un sistema que define comportamientos, mercados y se apodera de sus rentas. Las rentas de la I.C. son más que significativas, en la Unión Europea representa en promedio el 10% de su PBI y que no fue ajena a esta realidad, es más, tomó medidas muy concretas. En el Tratado de Maastricht y su artículo 151 la UE establece claramente su relación con la Industrias Culturales y la cultura y va dirigido a que la UE apoye…“al florecimiento de las culturas de los Estados miembros, dentro del respeto de su diversidad nacional y regional, poniendo de relieve al mismo tiempo el patrimonio cultural común”…

Por su parte, el sociólogo Enrique Bustamante Ramírez plantea que: “el Estado, con su ayuda y apoyo a las industrias culturales, es el único capaz de mantener o garantizar la pluralidad de las ideas y consecuentemente, la democratización de la cultura, que además debe ser un servicio público, ya que con el sistema capitalista, la tendencia es producir una homogenización de la cultura”.

Esta breve introducción nos permite comprender la dimensión del tema, es una costumbre bien criolla que cuando hay que acomodar a alguien en un gabinete o en una comisión directiva y no hay espacios, se lo envía a Cultura. Es claro que en la temática de la política de la inmediatez, la cultura ocupa un espacio muy secundario, es más, tampoco aparece como una cuestión que encabece encuestas y en muchos casos se lo confunde con educación pública.

Sí, hay que reconocer que se han implementado en nuestra ciudad, algunas políticas interesantes pero enfocadas únicamente a la contención social de niños y jóvenes, lo cual es perfecto, pero  lamentablemente se han interrumpido. Los programas culturales de contención y desarrollo de niños y jóvenes ya a esta altura deberían haber quedado afuera de toda discusión, deben ser ya políticas de Estado que no deberían quedar a merced de un simple cambio de administración, es más, el no tener resuelto el tema, pone en esta materia, a nuestra ciudad, en una situación de retraso ante el mundo.

Si no caminamos, mucho menos corremos, esta sería la definición correcta sobre las políticas culturales de nuestra Municipalidad. Mientras el mundo puja por el control de la Industria de la Cultura, localmente se utilizan los cargos del área para conformar a socios políticos, amigos o parientes de los funcionarios que detentan el poder.

El Partido de Gral. Pueyrredón, tiene una gran cantidad de recursos disponibles para dar la pelea en la Industria de la Cultura. Canales de TV de aire y cable, locales y privados y ahora uno perteneciente a la UNMDP, una enorme red de radiodifusoras en AM y FM, portales digitales. También tenemos una gran variedad de salas de todo tipo para representaciones y lo que es fundamental, Mar del Plata es una cantera inagotable de artistas de enorme jerarquía. También existe en nuestro país una especial atención sobre las cosas que pasan en Mar del Plata y ese enorme capital hay que encausarlo.

Mar del Plata cada año, atraviesa cada vez con más angustia sus inviernos y sin duda que las llaves de la ciudad de los doce meses, las tiene la Cultura. Nuestra ciudad además de poder ofrecer paisajes e infraestructura turística, puede ofrecer lo que pocas ciudades del mundo tienen que es la experiencia real con el hecho artístico, experiencia que sumada a las características naturales de la ciudad, que la digitalización no puede replicar.

En este sentido se debe llevar desde la Municipalidad con apoyo de la Provincia, un plan de fomento de las Artes Vivas y sus emprendedores que en la mayoría de los casos son lo mismo, con excepciones en el pago de tasas e impuestos provinciales como también reintegros de impuestos nacionales aplicados a servicios fundamentales para la actividad como electricidad y gas. Lo que el Estado pierda de ganar lo va a recuperar con creces, con la dinámica que imponga la Industria de la Cultura Local, también y en conjunto, se debe impulsar una promoción agresiva de las actividades y una decidida política de recuperación de la nocturnidad de calidad.

Se ha dicho como slogan, más de una vez, que lo mejor que tiene nuestra ciudad es la gente y de eso se trata, la Industria de la Cultura Local no solo beneficia a los artistas, puede ser la principal columna en que se apoye la actividad turística ensanchando de esta forma la oferta de empleo en la gastronomía, hotelería, comercio en general y porque no, en la creación de industrias afines y proveedoras de insumos.

Pablo Aceto

Secretario General

Partido Socialista Auténtico Mar del Plata – Batán