Uno de cada 14 niños argentinos nacen con bajo peso

Uno de cada 14 niños argentinos nacen con bajo peso

Uno de cada 14 bebés nace con bajo peso en la Argentina, y el 10% de ellos no recupera espontáneamente la talla durante los primeros años de vida, de acuerdo a endocrinólogos pediatras del hospital Garrahan.

Durante un encuentro científico desarrollado en la ciudad de Buenos Aires, los especialistas resaltaron que la anemia no está asociada a los niveles socioeconómicos. Destacaron que en los hogares pobres predomina esta deficiencia por la nutrición inadecuada, mientras que los niveles medios o altos se produce por técnicas de reproducción asistida, tabaquismo o exceso de estrés.

La anemia es una afección en la que la hemoglobina está disminuida en los glóbulos rojos. Estos últimos se encargan de suministrar el oxígeno a los tejidos, mientras que la hemoglobina es la proteína rica en hierro que le suministra el color rojo a la sangre. Al mismo tiempo permite a los glóbulos rojos transporten el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.

Los síntomas que se presentan al padecer esta deficiencia son: piel pálida o amarillenta, latidos del corazón irregulares, dificultad para respirar, mareos o aturdimiento. Así como también, dolor en el pecho, manos y pies fríos.

La anemia genera cansancio, produce dificultades de aprendizaje, trastornos del crecimiento y desarrollo, y disminuye la capacidad de defensa del organismo frente a otras enfermedades.

Sus causas son multifactoriales pero en general se encuentran relacionadas a la desnutrición, y se asocian condiciones étnicas como prevalencia de hemoglobinopatías hereditarias, infecciones intraeritrocitarias como la malaria y la infestación con parásitos intestinales.

Según la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS) realizada en el 2005, el grupo poblacional más afectado involucra a niños de 6 a 23 meses.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera como un problema grave de salud pública cuando existe alrededor de un 40% de prevalencia, y en todo el mundo existen 1620 millones de personas con esta deficiencia.

En el caso de México los infantes resultan afectados por tres problemas fundamentales: desnutrición, obesidad y anemia. La reciente Encuesta Nacional de Salud arrojó como resultado que poco más de dos millones de niñas y niños (entre uno y cuatro años de edad) padece anemia, prácticamente afecta a uno de cada cuatro (23.3 por ciento).

Esta afección se debe a la falta de nutrientes y vitaminas diaria en especial el hierro, que se consigue al equilibrar la ingesta de verduras, frutas y productos derivados de la carne. El cuerpo humano absorbe con más facilidad el hierro de origen animal, que el hierro de los vegetales.

Sin embargo, una forma de mejorar este proceso es combinarlos con alimentos o suplementos de vitamina C que mejoran la absorción del hierro, en el tracto gastrointestinal.

Es importante evitar acompañar las comidas con café, té e infusiones, debido a que contienen elementos que reducen y bloquean la absorción del hierro. En los vegetales, el hierro se encuentra presente en las lentejas, frijoles, garbanzos, espinacas, acelgas, entre otros.

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