Un turista fue agredido de un botellazo en un boliche en Mar del Plata y está internado

Un joven turista de 20 años recibió esta madrugada al menos un botellazo en la cabeza en un boliche de Plata Grande, en la ciudad de Mar del Plata, por lo que tuvo que ser internado en un hospital, donde permanece en terapia intensiva

Un turista fue agredido de un botellazo en un boliche en Mar del Plata y está internado

Un joven turista de 20 años recibió esta madrugada al menos un botellazo en la cabeza en un boliche de la ciudad bonaerense de Mar del Plata, por lo que tuvo que ser internado en un hospital, donde permanecía en terapia intensiva, consciente y «sin fallas orgánicas», informaron fuentes sanitarias y judiciales.

Por el ataque fueron detenidos hoy en un control policial a la altura de la localidad bonaerense de Zárate dos jóvenes oriundos de Rosario que regresaban a esa ciudad santafesina, uno de los cuales es el hijo del jefe de la barrabrava de Rosario Central, informaron fuentes oficiales.

El joven agredido, que fue identificado como Matías Ezequiel Montín, oriundo del partido bonaerense de Moreno, fue atacado mientras se encontraba junto a un grupo de amigos en el boliche Ananá, ubicado en el complejo La Normandina, en la zona de Playa Grande.

Según indicó el fiscal Paulo Cubas, de la Unidad Funcional de Composición Temprana de Conflictos Penales, que intervino en el caso, Montín «recibió al menos un golpe en la cabeza que le produjo una contusión» y tras ser asistido por una enfermera del lugar «fue derivado en una ambulancia» al Hospital Privado de Comunidad (HPC).

Este mediodía, el HPC emitió un parte médico para informar que «el paciente se encuentra despierto, sin fallas orgánicas y evoluciona favorablemente», aunque debe «permanecer en observación».

En tanto, el fiscal Cubas señaló a Télam que «no se saben aún los pormenores del hecho», y pidió un dictamen médico policial para precisar el tipo de lesión sufrida por el joven.

Además, el funcionario judicial ordenó el relevamiento de las cámaras de seguridad del boliche, así como las declaración de testigos, y de la víctima en caso de que esté en condiciones de hacerlo, para «la identificación del posible autor o autores» de la agresión.

Por la tarde, la Policía bonaerense detuvo en la autopista Buenos Aires-Rosario, a la altura de Zárate, a dos jóvenes que se movían en un automóvil BMW.

Se trata de Alejandro Galvano (23) y Andrés Guillermo Bracamonte (21), hijo del jefe de la barra de Central Andrés “Pillín” Bracamonte, excarcelado en noviembre pasado tras permanecer detenido en una causa por presunto lavado de activos.

Bracamonte hijo también está involucrado en ese caso, como presunto testaferro de su padre, aunque no estuvo detenido.

El abogado Carlos Varela, que representa a la familia Bracamonte, explicó que Andrés Guillermo quedó demorado por la agresión al joven en Mar del Plata, y explicó que no escaparon sino que regresaba a Rosario “porque terminaron las vacaciones”.

El abogado también indicó que había una tercera persona en el auto, pero que se trata de un joven de la Ciudad de Buenos Aires que Bracamonte y Galvano dejaron en esa ciudad y que se iba a entregar en la fiscalía de Mar del Plata.

“Hay un incidente con dos segmentos bien diferenciados: uno en el que son agredidos ellos por parte de una patovicas y luego un grupo de 10 jóvenes intenta acometerlos y ellos se defienden, y queda este chico lastimado”, dijo Varela en declaraciones a la señal TN sobre la presunta dinámica de la pelea.

Preliminarmente, la causa está caratulada como «lesiones», y en base a las nuevas pruebas que se incorporen a la investigación, y al cuadro médico de la víctima, se definirá si son leves o graves.

Carlos Montín, padre del joven, dijo que según le explicaron los amigos del hijo, «Matías se acercó a charlar con un grupo de entre tres y cinco chicos que estaban en otra mesa, para calmar los ánimos porque uno de ellos le había pegado o había empujado a un amigo. Y cuando se acercó, le pegaron un botellazo, después otro, y otro más».

Agregó, además, que en las últimas horas pudo hablar con su hijo en el segundo piso donde está ubicada la terapia intensiva, y que el joven pudo decirle que «no se acuerda nada de lo que pasó».

El hombre, quien veranea en la ciudad junto a Matías, estudiante de ingeniería química, y a una hija de 23 años, quien también estaba en el boliche al momento de la agresión, aseguró que «según explicaron responsables del lugar, los agresores eran de Rosario, pero por el momento no se sabe más nada de quiénes son».

Por su parte, el Municipio de General Pueyrredón informó que el intendente Guillermo Montenegro se contactó con la familia del joven para ponerse a disposición. (Télam)

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