Deporte y camaradería en un torneo de fútbol en la Villa Marista

Con la participación de unos 1.400 jugadores, se desarrolló en la Villa Marista de Mar del Plata el “43 Torneo Nacional Marista de Papi Fútbol – Copa José Pegoraro”.

Con la participación de unos 1.400 jugadores, se desarrolló en la Villa Marista de Mar del Plata el “43 Torneo Nacional Marista de Papi Fútbol – Copa José Pegoraro”. Fueron tres jornadas en las que se combinaron el deporte y la camaradería.

El clásico torneo congregó a representantes de distintos colegios e institutos que integran la la Provincia de la Cruz del Sur.

La competencia se dividió en categorías y se disputó en distintas canchas, dentro del predio de Marcos Sastre y Mansilla.

“Fue un éxito y estamos muy contentos. Esto es el fruto del trabajo realizado por un grupo de padres de alumnos (y ex alumnos) en pos de una reunión deportiva que reúne a la familia marista”, contó Marcelo Cardoso, presidente del Papi Fútbol del Instituto Peralta Ramos e integrante de la Federación Maristas de Padres del IPR.

Además de fútbol, hubo tiempo para una “cena de confraternidad marista”, en la que los presentes compartieron un asado, que incluyó dos vaquillonas con cuero. Allí también se entregaron plaquetas conmemorativas.    

Un pedacito de las Islas Malvinas en Villa Marista

Un grupo de excombatientes, acompañados por dirigentes del club marplatense, esparcieron tierra del archipiélago en la cancha 1.

La tierra de las Islas Malvinas llegó a la Villa Marista y se quedará para siempre. El sábado, en la previa del partido entre Sporting y Old Boys de Uruguay, un grupo de excombatientes, acompañados por dirigentes del club marplatense, la esparcieron en la cancha 1. Antes compartieron un almuerzo y además se descubrió una placa en la entrada del quincho.

Los representantes de la institución marplatense que estuvieron en la Guerra en 1982 son Germán Estrada y Juan Casanegra, que actualmente viven en Buenos Aires, y también Fernando Miqueles y Claudio Spinelli, activo colaborador en el club. “Es todo emoción. Nací y terminé mi carrera como jugador de rugby en este club. Poder compartir esto con mis amigos y con veteranos de Malvinas es algo muy fuerte que no puedo explicar”, relató Juan Casanegra en medio de la cancha.

Quiero agradecer a Sporting por este gesto y además contarles que es muy especial porque Jerónimo, el hijo de mi amigo Esteban, juega en Old Boys de Uruguay y es quien nos regaló la tierra”. Jerónimo Pino, hace unos años, acompañó a su papá, otro excombatiente, a correr una maratón en las Islas y trajo la tierra. Aprovechando su viaje con el elenco uruguayo para jugar por el Nacional de Clubes B organizado por la UAR, fue quien esparció en la cancha 1 de la Villa Marista ante la emoción de todos los presentes.

“Fue todo muy lindo. Es hermoso reencontrarse y unir. Traer esa tierra, que es parte de nuestro país aunque hoy gobierne otro, me hacía pensar tenemos un pedacito de historia y un homenaje para todo el ejército argentino, para las mujeres, los hombres. Es para todos los que pelearon por tener un gran país como el que tenemos”, contó Germán Estrada, que empezó en Sporting cuando tenía 10 años y jugó hasta los 18. Estrada, que además escribió el libro Contar Malvinas junto con Pino, después de esparcir la tierra, se arrodilló y besó la cancha 1 de la Villa Marista.

La dirigencia de Sporting, encabezada por su presidente Cristian Pasman y la totalidad de los expresidentes del club, descubrió además una placa en el quincho con la inscripción “En estas canchas tenemos el honor de poseer tierra de nuestras Islas Malvinas.

¡Honremos nuestro suelo. Honremos nuestros héroes!” flanqueada por el escudo de la institución y el mapa de las Malvinas con los colores celeste y blanco. También estuvieron en el homenaje varios miembros del Centro de Soldados ex Combatientes de Malvinas de Mar del Plata y sus compañeros de división.