«Amenaza para la democracia»: miles de alemanes protestan contra los pactos comerciales TTIP y CETA

Noticias de Alemania

 

Un amplio sector de la sociedad considera que estos pactos solo beneficiarán a las grandes corporaciones, ablandando las leyes laborales, de los consumidores y las políticas medioambientales.

Decenas de miles de personas han tomado las calles en varias ciudades de Alemania para repudiar los acuerdos de cooperación comercial entre la Unión Europea, EE.UU. y Canadá, informa la revista ‘Der Spiegel’.

 

Según los cálculos de la Policía, en Berlín se han reunido unas 40.000 personas, 30.000 en Hamburgo, 18.000 en Colonia y 10.000 en Fráncfort. Sin embargo, las estimaciones de los organizadores dan cifras más altas: 70.000 en Berlín, 65.000 en Hamburgo, 55.000 en Colonia y 50.000 en Fráncfort.

Las protestas han sido convocadas por una alianza de sindicatos, organizaciones ambientales y grupos nacionalistas del país. Todos temen que los acuerdos de libre comercio erosionen las normas ambientales y sociales.

Se trata del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés) que está siendo negociado entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos; y el Acuerdo Extensivo Económico y Comercial (CETA, por sus siglas en inglés) entre la UE y Canadá. Dos acuerdos prevén reforzar las relaciones entre las partes involucradas, según indican sus impulsores. No obstante, un amplio sector de la sociedad considera que estos pactos solo beneficiarán a las grandes corporaciones, ablandando las leyes laborales, de los consumidores y las políticas medio ambientales.

 


Tom Kucharz, miembro de Ecologistas en Acción, señala que crece el descontento público por los tratados TTIP y CETA en suelo europeo. El experto ha indicado que más de la mitad de la población en países del bloque comunitario como Alemania, Austria, Luxemburgo y en Francia «rechaza este tipo de tratados porque ve que son una amenaza para sus empleos, una amenaza para los salarios, una amenaza para los servicios públicos, una amenaza para la democracia, y, sobre todo, también para la salud pública y el medioambiente». Kucharz constata que «de cara a las elecciones, que van a tener lugar en Francia y Alemania en el año 2017, hoy aprobar este TTIP sería un suicidio electoral«.

Representantes de EE.UU. y el bloque europeo se encontrarán a comienzos de octubre en Nueva York para avanzar en los puntos del TTIP. Esta semana, 12 Estados dieron su apoyo a las negociaciones.

 

— RT en Español (@ActualidadRT).

 

«Se acerca otra recesión en España y los políticos no lo saben»

Noticias de España

 

Entrevistamos a Juan Ignacio Crespo, el economista al que nadie hizo caso cuando predijo la recesión de 2008. Ahora predice una nueva en 2017.

La opinión de Juan Ignacio Crespo (Madrid, 1950) al respecto de las crisis económicas en España se ha revalorizado más que cualquier divisa en los últimos años. Sus augurios sobre el advenimiento de una fuerte recesión en España a partir de 2008 fueron ignorados en su momento, pero en cuanto la realidad confirmó sus predicciones, su voz se ha convertido en una de las más respetadas (y temidas) del panorama económico.

Por eso la publicación de su libro está causando tanta expectación en España. Por eso y porque el título es para ponerse a temblar: ¿Por qué en 2017 volveremos a entrar en recesión? (Deusto, 2016).

Juan Ignacio Crespo nos atiende por teléfono, muy amablemente, y transmite una tranquilidad muy alejada del alarmismo con que a veces se afrontan estos asuntos. Descubriremos a lo largo de la entrevista que esa actitud moderada impregna todo su discurso y modula su perspectiva intelectual. Aprovechamos la charla con él para asomarnos al futuro desde esa perspectiva suya, que resultó tan reveladora en el pasado.

Juan Ignacio Crespo, autor del libro «¿Por qué en 2017 volveremos a entrar en recesión? (Deusto, 2016) «Juan Ignacio Crespo

¿Como va a ser esta nueva recesión? ¿Se parecerá a la anterior?

No, no se va a parecer mucho a la anterior, excepto en lo que se parecen todas las recesiones: el crecimiento de la tasa de desempleo, la disminución del consumo de las familias…por lo demás será diferente: en 2009 se pinchó la burbuja inmobiliaria, pero en España ya no queda ninguna burbuja que pinchar.

Otra diferencia es que recibimos esta recesión con una tasa de paro ya altísima. En la anterior, partíamos de una tasa del 7% por ciento, y ahora partimos de una tasa de desempleo mucho mayor.

¿Y los políticos en España saben algo de esto?

No, los políticos están a otras cosas ahora. Y creo que se nota bastante. Lo que les interesa ahora es ocupar plazas en el poder y luego, a quién le toque, tendrá que asumir las responsabilidades.

¿Pero cuentan con la llegada de esta nueva recesión?

No, en absoluto.

Al tratarse de una recesión global ¿Qué países la sufrirán más? 

Probablemente el país más castigado será China. debido a la desaceleración de su economía, que ya empieza a percibirse y es precisamente uno de los predictores fiables de esta próxima recesión a la que me refiero en el libro, pasará de un crecimiento anual del 8% a niveles de crecimiento del 2% ó 3%. Lo que ocurre es que allí las autoridades saben perfectamente lo que hacer…o al menos siempre utilizan el mismo recurso: incrementar la deuda. No van a permitir que sus niveles de crecimiento bajen demasiado,  porque nunca lo hacen. Prefieren incrementar la deuda.  En los últimos años la han multiplicado por cuatro, pasando de 7 a 28 billones de dólares.

 

Y volviendo a España, donde parece que se encadena una recesión tras otra… ¿Volveremos alguna vez al pleno empleo?

Sí. Yo estimo que esta es la tercera y última recesión en el marco de la gran crisis que empezó en 2008. (Hago una aclaración aquí: yo particularmente sitúo el origen de esta crisis más atrás, en el año 2000, con el pinchazo de la burbuja tecnológica en Estados Unidos, aunque habitualmente se sitúa en el derrumbe de Lehman Brothers en 2008). Debido al ritmo habitual que tienen los ciclos económicos, a partir de 2018 empezará una senda de recuperación lenta que dará hasta 2035, por poner una fecha aproximada. Yo creo que ahí la tasa de desempleo registrará bajadas muy considerables.

¿Está justificado el miedo de los mercados a opciones políticas menos neoliberales, como Podemos?

Bueno, ese miedo se basa sobre todo en dos experiencias. Una muy reciente, que es la de Syriza, en Grecia, que resultó una pérdida de tiempo de 6 meses, para al final conseguir resultados desastrosos, y someterse igualmente a la austeridad marcada desde Bruselas pero desde un punto de partida peor al anterior. Y la otra es la experiencia es la de Mitterrand, en Francia, que cuando llegó al poder empezó una etapa de mucho gasto público que hizo que Francia empezase a crecer muy fuerte inicialmente… Pero, claro, el resto de países estaba por entonces en recesión. Por ello, la demanda de Francia era muy grande y aumentaron muchos las importaciones, pero debido a la precaria economía de sus vecinos no lograban exportar nada. La balanza comercial se desequilibró y lo que pasó después es que Francia tuvo que devaluar tres veces el franco y al cabo de tres años hacer una política completamente distinta.

En su libro, usted se muestra confiado con respecto a la salud de la Union Europea. Dice textualmente: «Hay quien se muestra preocupado por el futuro del euro y la Unión Europea. Vana preocupación; cuando el comercio se hace sin trabas, es muy difícil volver atrás«. Sin embargo, hay otros expertos que ven en el seno de la Union Europea el inicio de un proceso de desintegración…

Hay cierto tremendismo en esas afirmaciones. Cuando las cosas van mal todo son desavenencias entre vecinos y malos augurios. Siempre han dicho que el Euro no es un espacio económico óptimo, pero yo siempre digo, como broma, que el dólar tampoco lo es, y siempre ha sido la moneda de referencia. Lo cierto es que una zona de libre mercado siempre es una gran ventaja para los países que la conforman. Y el comercio al fin y al cabo une mucho a los pueblos.

Y hablando de unir a los pueblos mediante el comercio…¿Cual es su opinión sobre el T.T.I.P., el proyecto de tratado de libre comercio entre la Union Europea y los Estados Unidos?

Pues tengo una opinión atípica, porque estoy a favor de algunas cosas y en contra de otras. Creo que es beneficioso porque siempre que pueda haber comercio, los pueblos implicados salen favorecidos, y las iniciativas que lo promuevan y lo faciliten deben ser apoyadas. Con lo que no estoy de acuerdo es con las extrañas condiciones de secretísimo en las que se han desarrollado las negociaciones hasta ahora.

El tratado que amenaza la soberanía de los estados europeos

¿Y sobre las supuestas amenazas que ese tratado implica a los derechos sociales y laborales de los ciudadanos? Hay quien considera que el T.T.I.P. es un atentado contra el Estado del Bienestar…

Me parece que la percepción de esas amenazas es exagerada. Los propios agentes que participan en las negociaciones son los encargados de proteger esos derechos. Habitualmente, quien rechaza este tipo de acuerdos globales lo hacen más con la intención de oponerse a los gobiernos que los suscriben que a la propia creación de un espacio común de libre comercio. Además, es notorio que la oposición al TTIP siempre se produce desde las lineas de pensamiento más extremas. Desde las posturas extremas de la izquierda europea y desde las posturas de los republicanos en Estados Unidos, por ejemplo. Tenga en cuenta que el mismísimo Donald Trump está en contra de este tratado. Ya me dirá usted qué tienen en común Donald Trump y un sindicalista europeo de izquierdas. 

¿Cuales considera que serán las potencias económicas dominantes en la próxima década?

Más o menos las potencias que vemos ahora. Estados Unidos se irá consolidando, la zona euro mantendrá una buena posición, al igual que China. Y probablemente emergerá Corea del Sur, que de hecho ya está empezando a ser una potencia económica considerable.

David Romero

 

— RT en Español (@ActualidadRT).

 

«Obama go home», la bienvenida en España al mandatario estadounidense

Noticias de España

 

Las Marchas de la Dignidad y la Plataforma contra la Guerra organizan concentraciones contra la OTAN y el TTIP con motivo de la visita de Obama a España.

Kevin LamarqueReuters

 

 «Obama go home», reza el texto de los carteles elaborados por las Marchas de la Dignidad y la Plataforma contra la Guerra para llamar a la movilización de la ciudadanía contra la visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a España. Las concentraciones se celebrarán el próximo 10 de julio en Sevilla y Madrid, dos de las ciudades que visitará el líder de la Casa Blanca.

El mandatario estadounidense llegará a Sevilla, el próximo 9 de julio, procedente de la Cumbre de la OTAN de Varsovia, y almorzará, al día siguiente, con los Reyes de España. Posteriormente, visitará la base militar norteamericana de Rota, en Cádiz. Obama finalizará su estancia en España, el día 11 de julio, con sendos encuentros con el presidente en funciones, Mariano Rajoy, y el resto de líderes de las principales formaciones políticas: Pablo Iglesias (Unidos Podemos), Pedro Sanchez (PSOE) y Albert Rivera (Ciudadanos).

 

Los tres objetivos de la visita de Obama

 

«Barack Obama no viene a Andalucía como persona particular, en viaje cultural o turístico, sino como presidente y jefe supremo del ejército de Estados Unidos, que pretende seguir siendo la única superpotencia mundial». Así se han expresado en un comunicado conjunto las Marchas de la Dignidad y la Plataforma contra la Guerra.

 

Para los organizadores de las concentraciones, el presidente estadounidense pretende alcanzar tres objetivos principales con esta visita. Por un lado, «inspeccionar la operatividad de las bases militares norteamericanas en Andalucía», fundamentales para «el despliegue del escudo antimisiles (Rota) y las operaciones de Afrocom, el centro del ejército norteamericano y de la OTAN para la intervención en África (Morón de la Frontera)».

Por otro lado, «presionar para la firma por parte del Estado español, sin referéndum ni apenas debate parlamentario, del TTIP (Tratado Trasatlántico entre la Union Europea y USA)» que, según los convocantes de estas protestas, «anulará la ya escasa soberanía política de los pueblos» y acentuará «el dominio de las grandes corporaciones transnacionales sobre nuestras vidas». 

Por último, destacan que el presidente estadounidense tiene la intención de «intervenir en la política interna del Estado español, en unas fechas que serán claves para la formación de un nuevo gobierno, respaldando a los partidos políticos más sumisos al dominio norteamericano y al mantenimiento del estatus económico y político».

 

Las bases de la OTAN en España

 

Pese a que desde el ministerio de Asuntos Exteriores de España se han intentado resaltar las buenas relaciones económicas y culturales con Estados Unidos, desde Washington se sigue considerando a España como un firme aliado en materia de defensa y seguridad.

Desde finales de 2015, la base de Rota, en Cádiz, cuenta con cuatro destructores norteamericanos, que integran el componente naval del escudo antimisiles de la OTAN. Por su parte, la base sevillana de Morón de la Frontera alberga la Fuerza de Respuesta de Crisis del Cuerpo de Marines, preparada para intervenir en cualquier momento en África y en el Mediterráneo, con una presencia permanente de 2.200 militares y 26 aeronaves. 

«España está siendo utilizada. Las bases militares que hay en España, tanto la de Morón como la de Rota y la de Zaragoza, están siendo planteadas como nuevos objetivos que tienen que ver, sobre todo, con el dominio de Africa y el dominio del mundo». Así denunciaba las presencia de estas bases militares, en una entrevista telefónica a RT, Francisco Pérez, responsable de la Secretaría de Extensión Internacional de Izquierda Unida (IU), uno de los pocos partidos políticos españoles que muestra abiertamente su rechazo a la OTAN.

 

Incumplimiento del referéndum aprobado en 1986

 

España entró a formar parte de la Alianza Atlántica en mayo de 1982. Sin embargo, el referéndum sobre la permanencia de este país en la organización se celebró cuatro años más tarde, en marzo de 1986, y fue convocado por el gobierno socialista presidido por Felipe González.

La convocatoria de este referéndum fue muy polémica. El PSOE, que antes de entrar en el Gobierno se ha había manifestado en contra del ingreso en la OTAN utilizando el ambiguo lema «OTAN, de entrada no», defiende entonces el «sí» a la permanencia, que finalmente se impondría en las urnas por un escaso margen.

El «sí» en el plebiscito de 1986 acordaba que la permanencia de España en la OTAN se establecería en los siguientes términos:

  1. La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada.
  2. Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.
  3. Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España.

Sin embargo, las condiciones establecidas en el referéndum se han incumplido por parte de todos los Gobiernos que han liderado España.

«Ahora mismo la situación que tenemos es la contraria. Las bases americanas, no es que no se haya retirado, es que han multiplicado sus efectivos. Tenemos en Rota el escudo antimisiles. Morón ha pasado a ser una de las tres bases calificadas como más importantes por parte de Estados Unidos. Tenemos miles de efectivos fuera de España», según explicaba a RT antes de la celebración de las elecciones generales Nuria Suárez, candidata de Recortes Cero, otro de los pocos partidos políticos españoles que defiende una política de paz y neutralidad para España, sin la OTAN y sin bases americanas.

María Jesús Vigo Pastur

— RT en Español.