A 80 años del asesinato de Federico García Lorca, España sigue mirando para otro lado

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Hay más de 100.000 asesinados por el franquismo en cunetas y fosas comunes entre los que se encuentra el poeta español más amado y más traducido de todos los tiempos

Las incógnitas perduran 80 años después del asesinato de Federico García Lorca. Su muerte sigue siendo un pozo de misterio, lleno de leyendas, sospechas y testimonios velados por la ley del silencio que se impuso durante la guerra civil y la dictadura genocida de Francisco Franco. Dónde está enterrado el poeta granadino, cómo murió y si fue torturado, “porque hay indicios de que sí”. Estas son algunas de las preguntas a las que Ian Gibson, su biógrafo, buscan respuesta.

El relato mecanografiado el 9 de julio de 1965 en Granada por un policía que no se identifica no deja dudas sobre la responsabilidad política del ejército franquista en la detención y asesinato del poeta en 1936. “El informe es contundente y demuestra que no fue un asesinato callejero, que fue sacado del Gobierno Civil para asesinarlo. Ellos mismos lo dicen”, señala Gibson.

Estos documentos vuelven a demostrar que todos los argumentos facilitados por la dictadura eran falsos. El régimen nunca reconoció su implicación en el crimen del poeta, que se convirtió en una de sus grandes incomodidades internacionales. Hasta la muerte de Franco, el asesinato de García Lorca siguió siendo un problema para el régimen, así como lo sigue siendo para quienes –más o menos disimuladamente– evitan pronunciarse sobre el genocidio franquista por ser sus herederos políticos.

Ian Gibson, cree que averiguar su enterramiento debería ser “una cuestión de Estado” y que España “no está haciendo los deberes con sus muertos, con más de 100.000 asesinados por el franquismo en cunetas y fosas comunes entre los que se encuentra el poeta español más amado y más traducido de todos los tiempos”.-

Barcelona (INCAT-LV por Lara Gómez Ruiz).-