Shell baja el precio de la nafta hasta un 2,7 % en todo el país

la rebaja alcanza a las variantes de las naftas y diesel hasta un 2,7 %, pero que podrá registrar disparidad en cada ciudad de acuerdo a sus condiciones comerciales.

La petrolera Shell anunció que a partir de este miércoles bajará un 2,7 % los precios de sus combustibles líquidos en las estaciones de servicio de todo el país, como parte de una estrategia comercial para mantener la competitividad de los distintos productos.

Fuentes de la compañía informaron a Télam que la rebaja alcanza a las variantes de las naftas y diesel hasta un 2,7%, pero que podrá registrar disparidad en cada ciudad de acuerdo a sus condiciones comerciales.

Así,el segundo operador del mercado de combustibles en el segmento minorista adecuará sus precios para mantener la competitividad de sus productos frente a YPF y Axión, luego de que esta última también decidió en el fin de semana una rebaja de hasta 2,1 %.

AUMENTO DE COMBUSTIBLES

Al aumento desde el 1 de diciembre en la electricidad, que incluye un 43% para Edenor y Edesur en Buenos Aires y 38% en el resto del país, y al aumento de hasta el 58% en el gas, se suma el reciente incremento del 6% en los combustibles impulsado por YPF y continuado por Shell y las demás estaciones de servicio.

Este es el cuarto incremento de 2017 (enero 8%, julio 7%, octubre 10% y diciembre 6%, con una caída de 1% en noviembre) y en lo que va del año el aumento acumulado es de 30,2%, muy por encima de la inflación. En 2016 el aumento total de los combustibles alcanzó el 31%, lo que implica que desde que Macri y Aranguren están en el gobierno los combustibles aumentaron casi 62%.

Es una de las primeras decisiones de las empresas luego de “liberarse el mercado de las naftas”. Esa “liberalización” que impulsó el Gobierno a través de su ministro de Energía, Juan José Aranguren, es para “equipara el sector energético con los precios del mercado internacional”.

Esto significa que, al estar “liberados”, los precios de los combustibles dependerán de la cotización de los productos energéticos en las bolsas de valores de Nueva York o Londres, por ejemplo. Si vivimos en un mundo “libre”, nos movemos y hacemos nuestra vida en “libertad”: ¿Por qué los combustibles y la energía no harían lo mismo?
  Como venimos afirmando desde la FeTERA, los aumentos y la política de “liberar” los precios de los productos energéticos a las leyes del mercado y la “libre” competencia y eliminar los subsidios estatales, como marca la regla número 1 de neoliberalismo, es una falacia.
El Estado sigue impulsando subsidios millonarios como el Plan Gas para garantizar las ganancias y el negocio a las empresas petroleras, en particular las productoras como Exxon, Total, Shell, PAE, Tecpetrol, YPF (51% estatal, pero privada desde su gestión), entre otras.
El Plan Gas es una medida que subsidia a la producción de gas (más del 50% de la energía que consumimos en el país proviene de ese hidrocarburo) y le garantiza un precio del millón de BTU a las empresas petroleras. En concreto, el Plan Gas establece subsidios y garantiza un precio para 2018 de 7,5 dólares el millón de BTU, un precio ficticio que beneficia clara y directamente a los grupos multinacionales ya que producirlo, reconocido por YPF en la bolsa de valores de Nueva York, cuesta 1,9 dólares el millón de BTU.
Si bien el Plan Gas fue impulsado por el anterior gobierno para beneficiar a las petroleras en la Cuenca Neuquina (Vaca Muerta), hoy continúa y se expande a otras cuencas productivas como la Cuenca Austral. Es decir, mientras el Gobierno de Macri nos dice que las tarifas y los combustibles tienen que aumentar, al mismo tiempo les garantiza un precio del gas a las petroleras a través de un subsidio estatal. Además, mantiene e impulsa beneficios impositivos, facilidades y todo lo que necesiten las compañías para garantizarles el negocio.

El neoliberalismo quiere precios “libres”, pero no pierden tiempo para utilizar al Estado para garantizarles el negocio. Es la “libertad” de las mercancías.

Desde la FeTERA y la CTA Autónoma denunciamos esta política sobre la energía que no es otra cosa que una nueva regulación estatal para que el negocio petrolero sigua aumentando sus ganancias.

Suba o baje el precio del barril de petróleo a nivel internacional, el Gobierno de Macri y Aranguren va a implementar lo que tenga que implementar para que el negocio de la Exxon, Chevron, Total, Tecpetrol (Techint), PAE (Bulgueroni), CGC (Aurnekian) y tantos otros acumulen más riquezas con nuestros recursos naturales.

Necesitamos coordinar espacios que rechazan los tarifazos pero para denunciar al modelo energético en su conjunto. El tarifazo es la consecuencia del modelo neoliberal de la energía que toma a nuestros recursos como una mercancía más, como un commoditie.

La energía es un derecho humano y para que se beneficie el pueblo entero y tenga el acceso garantizado necesitamos tirar abajo este modelo energético que tiene del mismo lado del mostrador a las compañías petroleras y el Ministerio de Energía promoviendo la “libertad de mercado”, pero al mismo tiempo son las mismas petroleras que viven de los subsidios estatales que paga el pueblo trabajador.
Por José Rigane

Sec. Adjunto de la CTA Autónoma y Sec. General de la FeTERA

Artistas junto a Greenpeace por la protección del Ártico

Con la frase “Hacé visible lo invisible” como lema de campaña, artistas plásticos convocados por Greenpeace realizarán este martes 4 de agosto un mural ubicado en Champagnat entre Quintana y Matheu. La actividad comenzará por la mañana y finalizará antes del atardecer.

A través de esta expresión de arte urbano, mostrarán cómo la actividad de la petrolera Shell impacta en el ecosistema del Ártico y lo destruye.

“Queremos, a través del arte, ‘hacer visible lo invisible’. Necesitamos seguir alzando la voz y construir un movimiento masivo internacional que diga ‘No a Shell’, contó Hernán Nadal, director de Comunicaciones de Greenpeace.

El Ártico es una región fundamental para el equilibrio climático ya que forma una capa de protección reflectante de los rayos solares. El aumento de temperatura es ahí dos veces más rápido que en cualquier otra parte del mundo. Este año Shell está muy cerca de comenzar la exploración de petróleo en Alaska.

“Mar del Plata vs. Shell”, en rechazo contra perforaciones en el Ártico

Cientos de personas en distintos países reclamaron contra la instalación de una plataforma de la empresa petrolera, que ya está lista para operar en el Mar de Chukchi, en Alaska. En Argentina el reclamo tuvo lugar en siete ciudades del país.

Decenas de personas de la ciudad de Mar del Plata se sumaron a la semana de protestas contra las perforaciones de Shell en el Ártico. Bajo la consigna “Mar del Plata vs. Shell”, reclamaron por un futuro limpio basado en energías renovables y se manifestaron en contra de la peligrosa explotación de petróleo en el Ártico.

Con el comienzo del verano y el retroceso del hielo, Shell pretende iniciar sus actividades en los próximos días.

Por este motivo, miles de personas se sumaron a esta semana de actividades realizadas a nivel mundial, en ciudades de más de 15 países como España, Turquía, Suiza, Países Bajos, Eslovaquia, Estados Unidos y Rusia, entre otros.

En Argentina se llevarán a cabo diferentes actividades recreativas en Buenos Aires, Bahía Blanca, Mar del Plata, Mendoza, Paraná, Rosario y Salta.

La explotación del petróleo supone siempre el riesgo de causar una catástrofe climática total, aun cuando se trata de áreas de fácil acceso, por lo que buscar nuevos pozos en el Ártico es directamente una locura. De cara a la 21ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) que se llevará a cabo en París este diciembre, este movimiento es un paso adelante en pos de preservar el clima de la codicia de las compañías petroleras», manifestó María Marta, coordinadora de la actividad.

En mayo, el gobierno de Barack Obama, aprobó el plan de Shell para perforar en busca de petróleo en el Mar de Chukchi, en Alaska. Desde entonces Shell ha enfrentado una creciente presión pública, con distintas manifestaciones contra su plataforma de nombre Pioneer Polar, mientras navegaba hacia el Ártico.

Las protestas incluyeron la instalación de un campamento de Greenpeace mientras se trasladaba en el Océano Pacífico; en Seattle, cientos de Kayaks la rodearon mientras se encontraba detenida por mantenimiento; y una protesta de pueblos indígenas la interceptó cuando navegaba aguas canadienses.

SHELL: FEA JUGADA DESESTABILIZADORA

«Tras que éramos muchos,  parió la abuela» dice el refrán para aludir a alguna dificultad  que  se suma a problemas que el hombre debe padecer.

Y es lo que acaba de ocurrirle a nuestra amada República Argentina, usada desde los tiempos de la venida de Colón por parte de naciones angurrientas para vivir parasitando al país. Porque qué otra cosa es venir a establecerse un grupo de salvajes, inhumanos ambiciosos, como son los dueños de la muy poderosa Royal Dutch Shell. Acaso vino acá la Shell para hacer obras de caridad? Vino para contribuir humildemente a que la República Argentina sea un gran país, a la altura de las naciones a la que pertenecen? Recordemos que Shell es una fusión de capitales ingleses y holandeses. No seamos ingenuos; o mejor dicho, no seamos «opas».

Y la prueba de que Shell, con ese siniestro personaje llamado Juan José Aranguren (con cincuenta y cuatro causas penales sobre su cabeza, y extrañamente absuelto por la Justicia) se ha querido montar sobre el techo de la Casa Rosada para digitar los destinos del país, la acabamos de tener en esa jugada tan fuera de toda lógica y naturaleza que hizo en connivencia con la banca extranjera, comprando a un precio mayor un dinero que tenía una cotización equis.

Eso tan extraño de «obligar» a los bancos a venderle a $ 13,00 lo que valía $ 8,00 no fue la actitud de un pobre idiota, de algún orate escapado de un neuropsiquiatrico. Fue una jugada -seguramente sugerida a la orejita de Aranguren por el mismo Satanás- para hacer temblar la economía de nuestro país.

Y los muy piratones lo lograron. Porque «ipso facto» todo el mundo que produce o que vende (no los que vivimos de un sueldo) abrió el criollo paraguas marca «Por las dudas» y todo el mundo que produce o que vende entró a remarcar lo que produce o lo que vende. Y se armó la ya conocida cadena de arriba hacia abajo hasta llegar a quien -indefenso consumidor- tiene que pagar lo que desea al precio que quiere el que le vende y si no…

Y vea usted si esto no es propio de una obra del recordado dramaturgo creador del sainete en la Argentina, Alberto Vacarezza: Mi proveedor de huevos me llevó el «maple» de treinta y seis unidades de $ 35,00 a $ 42,00. Hablé con el productor avícola y le pregunté por qué aumentó el precio. «Me aumentaron el alimento balanceado, además la vacuna contra la coccidiosis también aumentó» me dijo. Dicho sea de paso, coccidicidas como la Salinomicina Sódica se utiliza apenas 500 gramos por tonelada de alimento!!! Y por qué la fábrica del balanceado lo aumentó? Si los componentes del producto son cereales, aceites vegetales, afrecho de trigo, harina de girasol, de maní, de pescado, sal, ceniza de hueso, calcio. Será que alguno de estos insumos vienen desde algún lejano país a precio dólar? Y así con cientos y cientos de productos.

Bien; lo hecho, hecho está. Los piratones anglo-holandeses consiguieron su objetivo: Armar  el  gran despiporre económico, que sin dudas tiene un solo fin: querer desestabilizar un orden institucional que a los argentinos nos viene costando sangre, sudor y lágrimas mantener y que a varias naciones «democráticas» tanto de la decadente Europa como de cierta región de nuestra América, no sólo no les conviene. Más bien les molesta. Y cómo!!!

Realmente hay que ser muy desvergonzado, muy basura, para haber hecho lo que hizo la Shell, a quien sin dudas le importa un rábano no sólo nuestro país, sino el mismo ser humano. Y digo ésto porque no tienen  ninguna vergüenza en contaminar el planeta como cuando en 1999 nos envenenaron el Río de la Plata con el derrame de 5.400.000 litro de petróleo. O el problema que generaron hace unos años con una plataforma en el Mar del Norte, o las contaminaciones producidas en Nigeria o en Perú…Y en tren de «escraches», sepa usted que me lee, que la tristemente célebre Royal Dutch Shell tuvo activa participación en la Guerra del Chaco, pues precisamente una de las causas de esta contienda fue la comprobada riqueza petrolera del Chaco Boliviano. Qué le parece? Son o no son angurrientos piratas esquilmadores de naciones honorables y pacíficas? Recuerde que los ingleses nos vienen teniendo hambre desde los albores del  Virreinato. Repase usted nuestra historia, desde la segunda fundación de Buenos Aires por Juan de Garay y me dirá si no tengo razón.

Pero volvamos al día de hoy, para ver qué hacemos, como enfrentamos esta batalla a la que nos han llevado.

Por mi parte, en primer lugar de ahora en más y hasta que el gobierno argentino no expulse a la Shell y con ella a su figurita visible, don Aranguren, por conspiración y terrorismo económico, como dijo hace un tiempo un presidente argentino -hoy fallecido- «A la Shell no comprarle ni una lata». Aunque tal vez no sea necesario ponerlos en órbita de una patada, porque acaba de manifestar su vicepresidente de Ventas para América Latina Alex Carneiro que serán puestos en venta los terrenos en donde están sus estaciones de servicios. A buen entendedor…

Respecto de los precios de lo que consumimos los argentinos, tanto alimentos como bienes de uso, dudo -conociendo la mentalidad de nuestros queridos compatriotas comerciantes- de que alguno vaya a bajar algún puntito. Entonces, de una vez por todas, aprendamos a defender nuestro presupuesto, comprando lo estrictamente necesario y buscando siempre, siempre, lo más barato dentro de una razonable calidad, porque lo va a encontrar, no le quepa dudas; lo digo por propia experiencia.

Finalmente, tenga en cuenta todos los beneficios que puede obtener mediante el mecanismo denominado «Precios cuidados». Hay ciento noventa y cuatro variedades de productos regidos por este sistema que pueden ser consultados ingresando al sitio www.precioscuidados.com pudiendo descargarse el listado desde allí. Además, si se detecta algún incumplimiento, alguna falla, si lo desea puede hacer la denuncia o pasar la información a una línea telefónica gratuita, el 0800-666-1518. Sería una gran pena que no aprovechara  esta posiblidad de defender su bolsillo.——–

Mario Marini

elperiodista12@hotmail.com