“No somos los únicos que estamos batallando ante la impunidad”

El 29 de marzo  pasado se cumplió un año  del siniestro vial que provocó Eduardo “Lalo” Ramos en la ruta 226 y que provocó gravísimas secuelas a un nene de cinco años, la familia de Thiago Joel espera un punto de inflexión en relación a lo judicial.

Mañana, jueves 25 de junio desde las 9, se desarrollará la postergada audiencia preliminar ante el Juzgado Correccional de Mar del Plata a cargo del Juez Dr. Pedro Hooft .

En esta instancia la familia del pequeño de 5 años,  exclamará que el ex piloto Ramos, sea llamado a Juicio Oral y Público, contemplando, entre otras cuestiones judiciales, que el pequeño sufre secuelas sumamente relevantes que son totalmente irreversibles.

Lalo Ramos sigue haciendo campaña política, es candidato del PRO” aseguró Rocío Dusek madre de Thiago Joel con un dejo de angustia y resignación en declaraciones a Radio La Red – Mar del Plata (FM 91.3).

En estos 15 meses que pasaron desde el momento del accidente, según declaró Rocío, Ramos no se comunicó con los abogados de la familia, ni con la familia damnificada.

El miedo a la impunidad está latente, pero ante todo vamos a luchar hasta el final para que se pueda llegar a hacer justicia. Para que las secuelas que está padeciendo mi hijo y todo el entorno familiar no sea en vano” declaró la mamá del pequeño.

En este sentido, Rocío aseguró: “Tenemos miedo porque sabemos que Ramos, que es una persona reconocida, tiene poder. Llegó a querer tapar todo, y nosotros no queremos que esto sigue impune y que el poder de él llegue a la justicia”.

Asimismo, agregó “Esperemos que los Jueces y el Fiscal tengan en cuenta que no estoy diciendo yo que las secuelas de Thiago Joel son irreversibles, hay hasta un certificado de discapacidad de por medio, del ministerio de salud que está dejan constancia las secuelas de mi hijo.”

Lo único que esperamos que haya realmente un cambio en toda la justicia, porque no somos los únicos que estamos batallando ante la impunidad. Ya basta de seguir amparando y protegiendo a estos asesinos al volante, que de una  vez por todas, se pongan en el lugar de las víctimas”, sentenció la mamá del pequeño de 5 años que nunca va a volver a tener la vida que tuvo.

“Me duele en el alma ver a Thiago sufrir”

Luego de permanecer internado 96 horas en el Hospital Materno Infantil, Thiago Joel recibió el alta y volvió a su casa.

Se trata del menor de 5 años que sufrió graves secuelas a causa del siniestro vial que protagonizó el ex piloto de Turismo Carretera, Eduardo Ramos, a fines de marzo pasado en la ruta 226.

En declaraciones a Radio La red (FM 91.3), Rocío Dusek, mamá de Thiago, confirmó que luego de una serie de estudios médicos, su hijo recibió el alta pero con una serie de indicaciones relacionadas con la salud del niño.

“Los médicos del Materno nos informaron que le quedaron secuelas en el cerebro, una cicatriz en forma de chichón que es la que le provoca episodios de epilepsia y convulsiones”, explicó Rocío.

Cabe recordar que el viernes pasado, Thiago Joel se descompensó mientras miraba televisión en la casa. “Sufrió convulsiones y estuvo con vómitos durante todo el fin de semana”, precisó.

En todo este tiempo desde que ocurrió el choque, el niño llevó adelante una rehabilitación en el INAREPS e iba dando signos de lenta evolución.

Sin embargo, las consecuencias neuronales de aquel siniestro vial siguen apareciendo y así lo habían advertido los facultativos. “Estamos destrozados, no esperábamos esta situación y confiábamos que Joel podía salir adelante”, confesó entre lágrimas su mamá.

Rocío agregó que los médicos explicaron los motivos que llevan a que Thiago, por momentos, los desconoce, se pierde y habla incoherencias. “Se forman pequeñas convulsiones dentro de su cerebro y no es operable”, indicó.

“Más allá que doy gracias a Dios que lo tengo vivo, me duele en el alma ver cómo sufre, al igual que mi nena que fue quien lo encontró convulsionando en la cama”, expresó.

Vale resaltar que a toda la familia, pero en especial a Thiago, aquella fatídica tarde del sábado 29 de marzo, la vida le cambió para siempre.

“Mi hijo no puede recibir visitas, no puede salir de casa salvo para ir al hospital o al Inareps, nos parte el alma no poder llevarlo a una plaza o a ver a sus ex compañeros del jardín”, remarcó.