Cataluña y el Brexit: La calma después del terremoto

 

Noticias de Cataluña

 

Editorial publicada por El Punt Avui en su edición del domingo 3 de julio

(INCAT-Agencias).- Si ya es demasiado precipitado sacar a estas alturas conclusiones definitivas sobre las repercusiones que en un ámbito continental tendrá la salida del Reino Unido de la Unión Europea, lo es aún más saber qué consecuencias tendrá para Cataluña. Después del terremoto de hace poco más de una semana, las instituciones europeas necesitan ahora una cierta calma para afrontar las negociaciones de un Brexit inesperado para la gran mayoría. Cataluña ha sido siempre partidaria de una Europa unida, sólida y solidaria (y aún estamos muy lejos) de la que formara parte el Reino Unido. Pero no es menos cierto que el resultado de las urnas es claro y que ahora hay que llevar a la práctica lo que se ha decidido.

Y es por ello que Cataluña tiene la oportunidad de convertir este hecho inesperado en una oportunidad. Las repercusiones económicas no vislumbran de entrada que el Brexit signifique ningún descalabro para Cataluña, confiando en que el descenso de la libra esterlina sea temporal y pendientes aún de las negociaciones. De las primeras valoraciones realizadas no parece que peligren las inversiones en territorio catalán y todo indica que el impacto en el terreno de las exportaciones será menor de lo previsto.

Será probablemente en el terreno político, mucho más que en el económico, donde Cataluña debe saber sacar provecho. Independientemente de los esfuerzos que habrá que hacer para atraer nuevas inversiones en una zona con grandes atractivos como es nuestro país, lo cierto es que políticamente Cataluña debe salir reforzada. El Brexit ya dejó claro el pragmatismo de la Unión Europea y habrá que estar muy pendientes de los movimientos que se producirán, seguramente, a raíz del caso escocés. El Brexit será, por todo esto, una oportunidad.-

Escocia inicia una ofensiva diplomática en Bruselas para seguir en la UE fuera del Reino Unido

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Una medida que enoja a Mariano Rajoy y que celebra Carles Puigdemont, siempre atento a las similitudes entre el proceso escocés y el catalán.
Barcelona. (INCAT-Agencias).- “Si el Reino Unido se va, Escocia también se va”. Con estas palabras, el presidente español en funciones, Mariano Rajoy, manifestó su postura con respecto a los recientes intentos de los escoceses de seguir perteneciendo a la Unión Europea, aún a costa de tener que abandonar el Reino Unido.

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, estuvo ayer en Bruselas y lanzó una ofensiva diplomática dejando claro que los ciudadanos de su país apoyan mayoritariamente seguir en la UE. Esta actitud molestó a Mariano Rajoy y se manifestó “radicalmente en contra” de que Escocia negocie con Bruselas. “El Gobierno español se opone a que estas negociaciones se hagan con alguien distinto al Gobierno de Londres. Lo demás son problemas internos del Reino Unido”, añadió.

También desligó la vinculación entre la salida del Reino Unido de la UE y el proceso catalán. ”El hecho de que se vaya nada tiene que ver con los planteamientos que hacen algunos dirigentes políticos en Cataluña”, dijo el presidente español.

Desde el gobierno catalán, sin embargo, vieron con buenos ojos que el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, haya recibido a la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon. El presidente Carles Puigdemont dijo en el Parlament que los catalanes, con respecto a las instituciones europeas, “están abiertos y son constantes” y se lamentó por Escocia que “ahora se han quedado sin independencia y sin la UE”.

El presidente de la Generalitat defendió los aspectos positivos de un posible nuevo referéndum de independencia en Escocia y destacó el cambio de actitud de la Unión Europea con respecto al caso escocés, esperando un trato igual para el caso catalán.

La fórmula del Brexit se basa en un modelo de desconexión similar al catalán

Puigdemont pide una reflexión de la UE sobre ‘el desprecio’ a las realidades europeas

Invita a las instituciones europeas a trabajar para evitar el crecimiento de las ‘propuestas populistas y xenófobas

Girona (INCAT-Vilaweb). El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, pidió a la UE una reflexión, tras la victoria del ‘Brexit’, sobre su actitud de “menosprecio” hacia las diferentes realidades de Europa, también por el sufrimiento de las clases medias y populares y sobre su “falta de liderazgo con los temas que preocupan a los europeos”. En este contexto, invitó a la UE a ponerse a trabajar para evitar el crecimiento de “propuestas populistas y xenófobas”. El presidente también quiso trasladar un mensaje a Escocia, que si fuera independiente hubiera votado a favor de mantenerse en la UE. “Alentándonos en el futuro por las decisiones que puedan tomar”, afirmó el presidente en declaraciones desde la delegación del Gobierno en Girona.

La transición de Cataluña hacia la independencia se prepara desde el gobierno, a través de la creación de nuevas leyes que sustituyen a las vigentes. Esta legalidad nueva que pretende sustituir a la anterior es el modelo que inspiró también a los defensores del Brexit para abandonar la Unión Europea.

Si bien es necesario tener presentes los mecanismos de salida que establecen los tratados europeos, los impulsores del Sí al referéndum de ayer prepararon un paquete legal para que sea aprobado y desplegado después de comunicar al Consejo Europeo la decisión de salir de la Unión Europea, si es el caso.

En el caso de Cataluña, la desconexión se pretende hacer de entrada  y con un paquete de tres leyes que deben ser aprobadas al momento de proclamar la independencia. Se trata de la ley de transitoriedad jurídica, la ley integral de protección social catalana y la ley de administración tributaria.

En el caso británico, los defensores de abandonar la Unión proponen un paquete de seis leyes para ser aprobadas en caso de que obtengan la victoria. Se trata de la ley financiera, la ley del servicio estatal de salud, ley de asilo y control de inmigración, ley sobre la legalidad comunitaria europea, ley de comercio libre y la ley de soberanía.

El tratado de la UE, en su artículo 50, prevé el mecanismo de retirada voluntaria y unilateral de un estado miembro. El estado en cuestión debe notificar la decisión al Consejo Europeo, que tendrá que proponer un acuerdo orientativo sobre la formalización de la retirada. Esta propuesta se debe negociar entre las partes (UE y Reino Unido).