200 años después, España repite los mismos errores

Noticias de España y Cataluña

 

De 2010 en adelante, Latinoamérica –en especial los países de Sudamérica– hemos conmemorado nuestros respectivos bicentenarios. En efecto, en 1810, desde Santa Fe de Bogotá y Caracas hasta el puerto de Buenos Aires, los criollos –hijos no reconocidos como iguales por los peninsulares– empezaron el duro camino de la independencia, la misma que llegaría de la mano de la guerra, cuya culminación fue la Batalla de Ayacucho en 1826, ocasión que, en un hecho histórico irrepetible, los sudamericanos de habla castellana unieron sus fuerzas para expulsar al Reino de España de estas tierras.

Como latinoamericano, crecí en la errónea idea de creer que “España” era una realidad única e indivisible. La adolescencia y las lecturas me descubrieron otras realidades como las de Euskadi, Galicia y Catalunya, ello sin contar con las otras nacionalidades y singularidades peninsulares. Otras lenguas, otras historias que mostraban que había mucho por comprender respecto de la península ibérica.

La independencia latinoamericana respecto del Reino de España fue básicamente producto de la torpeza absolutista de los Borbones y de su burocracia administrativa que no entendieron las potencialidades que ofrecía una actitud más abierta, respetuosa y menos avasallante sobre los entonces “españoles americanos”. Prueba de ello fueron las Cortes de Cádiz en 1812 –La Pepa– cuando a los peninsulares los sorprende el número de habitantes y por ende, la gran cantidad de diputados americanos que llegaron a Cádiz a plantear la necesidad de la igualdad entre los reinos históricos y los territorios americanos, cosa que no ocurrió felizmente y la historia terminó con la vuelta del Borbón y finalmente con la independencia de nuestro continente. Cabe destacar que vascos, catalanes, canarios y andaluces fueron protagonistas importantísimos para alcanzarla.

A 200 años, sorprende la supervivencia de la cerril necedad de Madrid, su centralismo a ultranza y su vocacional falta de respeto a las culturas no castellanas de la península. También sorprende que no aprendan de la historia que los llevó a perder lo que sería hoy una potencia única a nivel global, cuyos límites aún se adivinan viendo el mapa actual de la lengua castellana en el orbe.

Tal vez el poder de Madrid debería leer de nuevo “Historia como Sistema”, de Ortega y Gasset, y así entender que los principios señalados en su obra, tanto el sistema de creencias como la razón histórica, hacen de la independencia catalana un hecho irreversible.

Catalunya tiene derecho a su autodeterminación porque su historia así lo declama y la singularidad de su cultura la hacen única, tiene derecho a proclamarse como República independiente. Nosotros, desde este lado del Atlántico, esperamos ansiosos ese día, no para abrazarnos –que ya lo estamos– sino para apretarnos más fuerte las manos y explorar un futuro común. Prueba de ello la tenemos con el boom de la novela latinoamericana, el cual no hubiese sido posible sin la catalana Carmen Ballcells.-

 (*) Alejandro Carranza Di Biasi, periodista y comunicador institucional. Ha publicado notas de opinión en diarios y revistas de la Argentina y España. Ha sido conductor y productor de programas de radio y TV y editor de libros y revistas institucionales.

 

La Plata, Argentina (Especial para INCAT).-

Estamos a un paso de asistir a una alternancia cuasi delictiva en el gobierno del reino de España

Noticias de España

Desde la sanción de la Constitución vigente en el reino de España, confeccionada a imagen y semejanza de la monarquía que diseñó antes de morir en su lecho, acompañado de sus familiares y amigos, el dictador y genocida Francisco Franco Bahamonde, mucha agua ha corrido bajo el puente y ya nada puede sorprendernos demasiado.

La farsa de una democracia bajo la ya mencionada monarquía constitucional funcionó inicialmente para trabajar con ahínco en cubrir todos los flancos dejados por el asesinato de más de cien mil personas, durante la mal llamada “Guerra Civil” (fue un abyecto golpe de estado de militares nazis que lograron perpetrarse en el poder a sangre y fuego). A esos crímenes siguieron los fusilamientos sumarios de diez habitantes por población tomada por los fascistas, sin importar color ni origen. Era la receta del escarmiento para dejar instaurado el terror que fue acompañado y fogoneado por la Iglesia Católica española (siempre cercana a la Santa Inquisición).

La segunda acción premeditada, deliberada, sucia (pero bien orquestada) fue el gran tramado de corrupciones diversas que permitieron a muchos dirigentes políticos (partiendo del mismo presidente Mariano Rajoy) enriquecerse hasta límites increíbles. Cajas negras manejadas desde Suiza, comisiones por permitir construir exagerados ramales ferroviarios hacia ciudades a las que nadie viaja, aeropuertos en sitios donde no hay movimiento de pasajeros ni de cargas, y otorgar prebendas cuantiosas a los bancos que saquearon a la población con los créditos hipotecarios que ejecutaron impiadosamente cuando se desinfló la burbuja inmobiliaria, además de quedarse con los inmuebles.

Y ahora, en estos días que corren, haré un poco de política-ficción y me voy a permitir sugerir que el acuerdo del PSOE con los derechistas de Ciudadanos, al que se invita insistentemente a Podemos para que se sume, a sabiendas que no podrán jamás unirse a semejante engendro político, tiene una clave preacordada: un convenio secreto entre Pedro Sánchez y Mariano Rajoy por el cual (a cambio de vaya uno a saber qué concesiones), el Partido Popular será el que permita asumir al jefe del PSOE como jefe de gobierno.

Se habrá consumado así otra aberración, esta vez disimulada pero garante de impunidad: la alternancia cuasi delictiva en el gobierno del reino de España.-

Comentario editorial de INCAT por Carlos Rubén Capdevila