Jean-Claude Juncker: «No soy rencoroso pero tengo buena memoria»

Noticias de la Comisión Europea

 

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, tiene una lista negra con las personas que le han traicionado, según ha confesado.

«Nunca me he vengado pero tomo precauciones», ha afirmado Juncker en una entrevista al periódico belga ‘Le Soir’. El veterano político luxemburgués ha admitido que ha venido elaborando una lista con sus enemigos durante 30 años.

«¿Por qué siguen aquí?»: el presidente de la Comisión Europea ataca a los parlamentarios británicos

Con todo, el presidente de la Comisión Europea ha asegurado que el elenco no es muy abundante porque raramente ha sido traicionado. «No soy rencoroso pero tengo buena memoria», apostilló en la entrevista, que fue publicada el pasado sábado.

Juncker ha desmentido los rumores de que presuntamente tuvo problemas con el alcohol en el momento de asumir su cargo en noviembre de 2014 y ha negado que el deseo de los británicos de salir de la UE tras el referéndum del pasado junio haya debilitado su propia posición en la estructura comunitaria.

Asimismo, el mandatario comunitario ha señalado que los problemas que afronta Europa deben motivar la consolidación y no desintegración de la Unión. «Por esta razón estoy triste por el ‘Brexit’, ya que estaremos dos o tres años de deconstrucción y no de construcción», lamentó.

Paradójicamente, el presidente de la Comisión alabó al exlíder del Partido de la Independencia del Reino Unido e impulsor del referéndum británico Nigel Farage. «Le respeto. Tiene un buen sentido de humor y es un buen lector», ha aseverado. Juncker ha revelado que durante el debate del Parlamento Europeo celebrado tras el ‘Brexit’ le dijo al oído algo que «no fue un cumplido». Ha negado que besara a Farage, como algunos medios informaron entonces.

El presidente de la Comisión ha anunciado que no seguiría el ejemplo de su predecesor José Manuel Barroso al aceptar el cargo de presidente no ejecutivo en el controvertido banco Goldman Sachs, una de las instituciones financieras a las que se le responsabilizó de  la crisis financiera. «Uno debe saber escoger a quien le empleará», ha afirmado.

 

— RT en Español (@ActualidadRT).

 

La independencia de Escocia adquiere glamour europeo tras el “Brexit”

 

Noticias de Europa

Por Enric Juliana

Madrid (INCAT-LV).- Andrea Nicastro, enviado del Corriere della Sera a las elecciones españolas, subraya el influjo del Brexit en el 26-J. Es la visión de la escuela italiana, muy acostumbrada a sacarle punta a las noticias del mundo. El lunes, La Stampa de Turín abría con el siguiente titular: “Voto en España. Efecto Brexit”. Hay opiniones divergentes. No todo el mundo está de acuerdo. Veremos qué dicen los sondeos postelectorales.

Es verdad que la mayoría de la gente sigue poco la política internacional, pero hay acontecimientos que transmiten mensajes muy directos. Nadie sabía nada, absolutamente nada, de las tensiones étnicas en Ruanda, pero el genocidio de los tutsis en 1994 tuvo un tremendo impacto en Europa. La gran mayoría desconocía los intrincados orígenes del mosaico, y el cerco de la ciudad de Sarajevo en 1992 provocó inmediatos sentimientos de solidaridad. ¡Horrores de la Segunda Guerra Mundial mientras la feliz Barcelona celebraba los Juegos Olímpicos! Son muy pocas las personas que en España saben con exactitud las razones por las cuales Siria se halla en guerra civil, pero el drama de los refugiados sirios no deja indiferente a nadie.

Con el Brexit ocurre lo mismo. Lo que llega a la gran mayoría es la sensación de que Europa se está rompiendo. El intríngulis inglés es materia reservada para los anglófilos de toda la vida, gente culta, que se hacen cruces del desenlace del referéndum. Para la gran mayoría, lo que ha sucedido en Gran Bretaña es un inquietante aviso. Europa se está resquebrajando. Lo más sólido puede venirse abajo. El certero mensaje de Mariano Rajoy: “No añadamos más incertidumbre a la incertidumbre”. Tres días de noticias apocalípticas antes de acudir al voto y eso influyó muchísimo.

Nicastro, que fue corresponsal en España durante unos años, me hizo el martes la siguiente observación en Madrid: “Está claro que el miedo a la ruptura de Europa impresiona a la gente, pero hay otro hecho vinculado al Brexit que debemos tener en cuenta. Se está generando en toda Europa una opinión negativa sobre los referéndums. Y eso en España remite a la cuestión catalana. A Podemos no le ha ayudado llevar la cuestión del referéndum catalán en su programa. Otro premio electoral para el Partido Popular”.

El mapa parece dar la razón al periodista milanés. Aunque con pérdidas, Podemos y sus confluencias aguantaron mejor en los territorios más autonomistas (Catalunya, País Vasco, Navarra, la Galicia costera, Baleares y País Valenciano), acusando fuertes descensos en Madrid, Andalucía, Extremadura y las dos Castillas.

Puñetazo inglés. Europa en peligro. Más incertidumbre económica. El populismo desbocado. A los referéndums los carga el diablo. Y la súbita reaparición de la independencia de Escocia, adornada ahora con simpatías europeas. El beso de Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, a la primera ministra escocesa Nicola Sturgeon, sucesora de Alex Salmond. Una imagen que ha hecho muy poca gracia al Gobierno español.

La cuestión de Escocia entra por la puerta principal en la política europea, como indudable factor de presión sobre el Gobierno de Londres mientras se negocia la desconexión. La causa de Escocia tiene ahora glamour europeo. He ahí un buen incentivo para que el nuevo Gobierno de España, cuando se forme, abandone el inmovilismo y adopte una posición proactiva sobre Catalunya. El amable recibimiento que ha tenido Sturgeon en Bruselas envía un mensaje al quietista Rajoy: “Lo de Catalunya hay que solucionarlo”.

Va a ser una bomba el “Brexit”.-

Escocia inicia una ofensiva diplomática en Bruselas para seguir en la UE fuera del Reino Unido

Noticias de Cataluña

Una medida que enoja a Mariano Rajoy y que celebra Carles Puigdemont, siempre atento a las similitudes entre el proceso escocés y el catalán.
Barcelona. (INCAT-Agencias).- “Si el Reino Unido se va, Escocia también se va”. Con estas palabras, el presidente español en funciones, Mariano Rajoy, manifestó su postura con respecto a los recientes intentos de los escoceses de seguir perteneciendo a la Unión Europea, aún a costa de tener que abandonar el Reino Unido.

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, estuvo ayer en Bruselas y lanzó una ofensiva diplomática dejando claro que los ciudadanos de su país apoyan mayoritariamente seguir en la UE. Esta actitud molestó a Mariano Rajoy y se manifestó “radicalmente en contra” de que Escocia negocie con Bruselas. “El Gobierno español se opone a que estas negociaciones se hagan con alguien distinto al Gobierno de Londres. Lo demás son problemas internos del Reino Unido”, añadió.

También desligó la vinculación entre la salida del Reino Unido de la UE y el proceso catalán. ”El hecho de que se vaya nada tiene que ver con los planteamientos que hacen algunos dirigentes políticos en Cataluña”, dijo el presidente español.

Desde el gobierno catalán, sin embargo, vieron con buenos ojos que el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, haya recibido a la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon. El presidente Carles Puigdemont dijo en el Parlament que los catalanes, con respecto a las instituciones europeas, “están abiertos y son constantes” y se lamentó por Escocia que “ahora se han quedado sin independencia y sin la UE”.

El presidente de la Generalitat defendió los aspectos positivos de un posible nuevo referéndum de independencia en Escocia y destacó el cambio de actitud de la Unión Europea con respecto al caso escocés, esperando un trato igual para el caso catalán.