La oportunidad perdida que regala la abundancia de merluza

Suben las descargas con la flota fresquera centrada en su captura y medidas de manejo que fomentan el trabajo en tierra. También sube el precio internacional del filet interfoliado pero son pocos los que suman personal para aumentar la producción.

Por: Roberto Garrone

Hasta la semana pasada las descargas de merluza hubbsi del efectivo al sur del 41ºS, el más importante por su participación en las capturas totales para la flota pesquera, llegaba a las 184 mil toneladas, un 4% más en relación al mismo período del año pasado.

Pero si lo comparamos con el 2019 los números estadísticos pasan del verde al rojo. Hace dos años la flota había desembarcado 220 mil toneladas de merluza del mismo efectivo. ¿Dónde están las 36 mil toneladas que le faltan a las cifras oficiales?

Básicamente en el menor aporte que hicieron los barcos congeladores a esa torta de descargas generales. Lo refleja la propia estadística al segmentar las capturas de hubbsi por tipo de flota.

Ojo, son números de descargas, no lo efectivamente pescado que eso es bastante más. Porque los barcos congeladores mantienen sus licencias desde los coeficientes de conversión que arrojan una eficiencia milagrosa y los fresqueros suman kilos a los cajones cuando no declaran menos cajones de los que traen en bodega. Hay cosas que nunca cambian en Mar del Plata.

Hasta ahora del stock sur de merluza se sirvieron 86 mil toneladas los barcos fresqueros de altura, 6600 toneladas los costeros y 83700 toneladas los factorías. En todo el 2019 esta flota en particular había declarado pescar 130 mil toneladas de este efectivo.

Es difícil pensar que puedan terminar con una cifra parecida este 2021 porque ya no pueden alimentarse con merluza del fondo de reasignación que alimentaban los barcos fresqueros que devolvían cuota de merluza para centrarse en el langostino durante el invierno.

Ese mecanismo de traspaso que llevó por muchos años a que los muelles del puerto marplatense recibieran más merluza congelada que fresca se terminó este año. Siempre hablando de descargas oficiales; es difícil calcular cuánto pasan en negro.

Ahora los barcos fresqueros pueden devolver solo el 50% de la cuota y no la reciben los congeladores sino que va a parar a manos de otros barcos fresqueros de modo de sostener el trabajo en los frigoríficos del puerto.

La abundancia de merluza en muelle permitiría incrementar el movimiento en las plantas de reprocesamiento si hubiese un marco laboral claro para atender este pico de productividad que se genera en esta porción del año.

En realidad existe; el convenio Pyme establece la contratación eventual pero en las empresas nadie se anima a tomar más personal por temor a que luego deba dejarlo efectivo.

En el SOIP rechazan esos temores y aseguran que hay empresas como Mardi y Artico que suman eventuales y nunca tuvieron problemas cuando el trabajo terminó.

Lo cierto es que muchos frigoríficos prefieren cortar el pescado que pueden con el personal que tienen y congelar el excedente para épocas en que falta el pescado para mantener la regularidad productiva. Nadie piensa en ampliar la plantilla. Tal vez puede ocurrir en los eslabones informales y precarios donde es más fácil que la capacidad laboral se adapte a los picos de abundancia de la materia prima.

Una lástima porque hoy la merluza tiene demanda internacional y ha subido su precio. Ese sería el trasfondo del bloqueo sanitario que aplica Brasil en su frontera para la hubbsi, el principal producto pesquero que Argentina/Mar del Plata le vende al país vecino.

La autoridad sanitaria brasileña aduce problemas de parásitos en algunas cargas, a las que demora en frontera para sumarle inspecciones o directamente devuelve. La presencia de parásitos es normal en una especie en todas las especies salvajes, pero inocuo para el consumo humano si el filet es congelado a -20º de acuerdo a protocolos fijados por UE que se aplican también para Brasil.

La barrera sanitaria, que motivó la intervención del Subsecretario de Pesca tras el pedido de cámaras empresarias locales y genera el rechazo hasta de los propios importadores brasileños, ocurre en un momento especial.

Los importadores comienzan a elevar el pedido de compras de merluza argentina con vistas a las fiestas de fin de año y semana santa y, sobre todo, se ha registrado un incremento sostenido en el precio del filet interfoliado.

Entre enero y agosto las ventas de este producto a Brasil registraron un 15% de aumento llegando a las 16 mil toneladas exportadas que generaron casi 45 millones de dólares. El precio promedio de la tonelada alcanzó los 2796 dólares. Hoy industriales aseguran exportar a un valor que se aproxima a los 3500 dólares por tonelada.

La industria conservera y las dificultades para hacer girar la rueda

Se desplomaron las descargas de caballa el mes pasado y al no encontrarla los barcos dejar de buscarla y pescan merluza. La inactividad se traslada al personal. En Pesca licencias de la parada biológica a barcos que pesquen especies pelágicas. Expectativas de procesar más anchoíta patagónica el año que viene

Por: Roberto Garrone

En septiembre del año pasado la flota fresquera de altura desembarcó en Mar del Plata 4708 toneladas de caballa. El mes pasado las descargas declaradas de esta especie pelàgica apenas superaron las 800 toneladas.

La brutal caída de las capturas tiene su explicación en factores climáticos. Tras el último período de mal tiempo en el litoral marítimo bonaerense las concentraciones de caballa se dispersaron y a la flota le costó encontrarla.

Y no le dieron muchas opciones o cuesta muy caro buscarla sin certezas de encontrarla y volver con la bodega vacía y las caras largas de los tripulantes. Es más fácil cambiar las redes y enfocarse en la merluza, donde casi no hay incógnitas, al menos no al momento de la captura. Para vender, a veces cuesta encontrar demanda, sobre todo si entran varios barcos juntos que saturan la plaza y hacen caer el precio.

La caballa es materia prima vital para la industria conservera, un sector que emplea casi un millar de obreros del pescado, en su mayoría mujeres, en plena temporada entre efectivos y temporarios.

El impacto de su ausencia en los muelles ya repercute en las fábricas donde desde este mes los obreros trabajan una quincena y la otra la pasan en garantía horaria. Eso genera salarios mucho más escasos que los que genera un acceso regular de materia prima.

Esta semana referentes de la industria conservera mantuvieron una reunión con el Subsecretario de Pesca para analizar la situación aunque no se llevaron muchas más certezas que una reunión con científicos del INIDEP para encontrar algunas respuestas al comportamiento de la especie y la interacción con la flota que pesca langostino en El Rincón, la misma zona donde se concentra el stock de caballa del sur del 39ºS.

La respuesta oficial llegó a las pocas horas. El Consejo Federal Pesquero atendió la demanda de pescadores y para ampliar la búsqueda de caballa y anchoíta se les permitirá pescar dentro del área de veda del Rincón y a los fresqueros de altura tendrán licencia para computar los días de pesca como si estuvieran cumpliendo la parada biológica de merluza hubbsi

Para colmo la industria conservera arrastra una temporada de anchoita patagónica que fue más corta de lo que hubiesen deseado en Mar del Plata. Esa especie la pescan algunos barcos de la flota de Rawson como alternativa al langostino. Mejor dicho, cuando no pueden pescar langostino en aguas nacionales.

Este año hubo una confusión administrativa que alejó más a los barcos de la anchoita. La autoridad de aplicación descontaba las capturas del cupo total que tiene cada barco y nadie quería trocar langostino por anchoíta, una especie mucho menos rentable que el marisco.

En Chubut aseguran que para la temporada próxima esa situación quedará subsanada con la entrega de una cuota social de anchoita que establecerá el CFP para que la flota pueda pescarla sin problemas. Es una especie subexplotada, los investigadores del INIDEP estiman una captura máxima permisible de 120 mil toneladas y los desembarques no superan el 20%.

En Mar del Plata piden que el Consejo también revise la cantidad de langostino que pescan algunos costeros y los hagan cumplir con lo que establece el Artículo 10 de la Resolución 7/18 y la contabilidad de las capturas en aguas provinciales y nacionales.

La anchoita patagónica, a diferencia de la bonaerense, no esta certificada aunque desde la Chubut anticiparon en las últimas horas haber iniciado el proceso de pre certificación, el cual también requiera señales desde Mar de Plata

La industria local valora la calidad de la materia prima que llega por camiones desde la Patagonia para reactivar a la industria en invierno, su baja temporada. Pero en el sur piden un mayor compromiso en el sostenimiento de la demanda y en el precio.

Claro que es lo mismo que reclaman los industriales locales pero con otro mirada. Que no los abandonen a la primera de cambio porque aparece langostino cerca de Rawson.

Para lo que resta del año los conserveros marplatenses tendrán que aguardar por lo que pueda arrojar la abundancia del stock que se pesca al norte del 39ºS. Es la pequeña rechoncha que tendrán los pescadores artesanales de la banquina y algunos costeros que podràn obtener un mejor precio dado la alta demanda que tienen las fábricas.

Y hasta seguramente podrán fijar condiciones para que la paga por el pescado no supere los 60/90 días.

Liberman destacó el crecimiento de la actividad pesquera

El subsecretario de Pesca y Acuicultura subrayó el incremento de 251% que registró el nivel de actividad en el primer semestre del año.

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman, destacó el fuerte crecimiento del sector pesquero nacional respecto al año pasado y dijo que esto es «resultado del diálogo y un trabajo intenso de construcción» entre el Estado, los empresarios y los trabajadores.

«Es un orgullo conocer mes a mes los datos oficiales, que marcan una tendencia interanual de crecimiento, resultado del diálogo y un trabajo intenso de construcción, de la mano de la investigación, el desarrollo, de los gremios, de las cámaras empresarias, de la sanidad y, especialmente, de los trabajadores y trabajadoras de la actividad», marcó Liberman al subrayar el incremento de 251% que registró el nivel de actividad en el primer semestre del año.

Según destacaron desde el Ministerio, con estas cifras la pesca «se consolida como el sector económico de mayor recuperación interanual en el 2021 y en el segmento productivo de Argentina que lidera el crecimiento en 4 de los últimos 6 meses registrados».

«Detrás de estos números se sitúan definiciones y políticas implementadas para sostener y fortalecer al sector de la pesca y la acuicultura, como protagonistas de una economía azul sostenible. Una economía productiva que prioriza su generación de valor en Argentina», destacó Liberman.

Cabe destacar que ya durante la primera mitad del 2021, el registro interanual de actividad medido por el Indec indicó un crecimiento del 12,3% en enero, de 59,2% para marzo y de 108,7% en junio, respecto a los mismos meses comparativos del 2020. (Telam)

Nueva evaluación de merluza negra a bordo de un buque pesquero comercial

La campaña cuenta con la presencia de Cristian Piriz y Gustavo Cano, dos asistentes de investigación pesquera del INIDEP, responsables de realizar las tareas estipuladas en el plan de campaña.

El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) planificó la campaña de evaluación de los juveniles de merluza negra (Dissostichus eleginoides) a bordo del buque pesquero comercial Centurión del Atlántico, perteneciente a la empresa Estremar S.A. El barco zarpó el 18 de septiembre pasado desde el puerto de Ushuaia para trabajar al este de la Isla de los Estados.

La campaña cuenta con la presencia de Cristian Piriz y Gustavo Cano, dos asistentes de investigación pesquera del INIDEP, responsables de realizar las tareas estipuladas en el plan de campaña.

En el marco de una marea habitual de pesca, la campaña contempla la realización de 20 lances ubicados al este de la Isla de los Estados, con una posición geográfica y duración prefijadas.

El objetivo principal del crucero es la estimación de un índice de abundancia de la fracción juvenil (individuos menores de 82 cm LT) en el área principal de concentración de la especie. También se analizarán aspectos reproductivos y tróficos durante el resto de la marea que se estima de unos 50 días de duración y se llevarán a cabo tareas de marcado y liberación de ejemplares para estudios migratorios y de estructura del stock.

Además, se realizarán actividades tendientes a profundizar los conocimientos sobre la fauna bentónica y la composición específica de los granaderos capturados como fauna acompañante en los lances dirigidos a merluza negra. Estos estudios resultan de particular importancia para el Programa de Mejoramiento Pesquero (PROME), del que forma parte esta pesquería.

Julián Domínguez entre sueños e imprecisiones

El nuevo Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca se presentó en sociedad ante referentes de la industria pesquera con un discurso grandilocuente. La única cifra que pronunció resultó inexacta y refirió a una duplicación de exportaciones cuando no hay estímulos para el agregado de valor en tierra

Por: Roberto Garrone

«Quiero ser el ministro de sus sueños», dijo el jueves Julián Domínguez, casi en su estreno como máxima autoridad de Ganadería, Agricultura y Pesca de la Nación en un auditorio del INIDEP colmado de de referentes del sector pesquero entre empresarios, lobbystas y dirigentes sindicales. 

El ministro llegó para recibir al nuevo buque de investigación del INIDEP, el «Mar Argentino» pero construido en Vigo como su hermano mayor el «Angelescu», que evaluó la abundancia de langostino en aguas del sur de la Provincia de Buenos Aires. 

El langostino milagroso que resiste el crecimiento desmedido del esfuerzo pesquero se las ingenia para mostrar signos de nuevos episodios singulares. Si se cuidan y protegen las concentraciones de reproductores halladas en el área durante la campaña de investigación, la pesquería ofrece nuevas opciones de captura lejos del Golfo San Jorge,

La presentación formal del nuevo Ministro con los referentes de la actividad pesquera fue a puertas cerradas y sin acceso a la prensa. Pero no cuesta nada imaginar la cara de Antonio Solimeno ante  la revelación del Ministro.

Si a Tony lo dejan cumplir los suyos seguramente deseará que las nototenias regresen a los partes de pesca como una manera tramposa de subdeclarar merluza. La maniobra la pulió y extendió durante el último gobierno de Cristina Fernández. Ahí tiene un ancla para ilusionarse.

Que decir de la avaricia de José Moscuzza. Si a «Pototo» lo dejan  cambia todos los fresqueros que le quedan por tangoneros de 47 metros de eslora como tiene el «José Américo» y los «reduce» con la eslora de arqueo y otros cuentos, avalados por esta gestión. Otro que tiene motivos para soñar.

Lo más trascendente que dijo Domínguez tal vez haya sido la intención de duplicar las exportaciones pesqueras para el año que viene. El dato que aportó, que a marzo la industria había exportado un 59,2% más que el primer trimestre del 2020 resultó toda una sorpresa. 

Convivo casi a diario con las estadísticas pesqueras y no recordaba un aumento tan significativo porque en el 2020,hasta que comenzó la pandemia, la actividad no había caído en un pozo: por el contrario, se desarrollaba una excelente zafra de calamar. 

Por eso fui a la estadística oficial a ver qué reflejaba el comparativo interanual del primer trimestre del 2020 con el primero del 2021. Los números parecen contradecir al Ministro. Entre enero y marzo del año pasado la pesca exportó por 125 mil toneladas que generaron 450 millones de dólares. Calamares y langostinos dominaban la escena con 134 y 194 millones de dólares respectivamente en su participación total de la generación de divisas. 

El chequeo sirvió para comprobar que habían incluido el detalle de la captura de langostino barco por barco de la zafra 2020 con el informe de coyuntura de Abril. Juraría que no estaba cuando subieron el informe en junio pasado sino que lo subieron después. Cierro paréntesis…

Este año hubo un crecimiento en el volumen exportado pero se generaron menos divisas. Esto se explica por la caída de precios que mostró el calamar. En total fueron 132 mil toneladas exportadas entre enero y marzo 2021, que generaron 423 millones de dólares. 

Las principales especies volvieron a ser el marisco y el molusco que aportaron 204 y 120 millones de dólares respectivamente. Ninguna cifra parecida a lo que dijo Domínguez. Ni por asomo….Empezamos bien.

El desafío de duplicar los ingresos por exportaciones pesqueras parece un gesto para la tribuna. Sin chances de duplicar las descargas de las principales especies pesqueras, la merluza tienen fijada una captura máxima permisible, el calamar depende de factores ambientales y ciclos reproductivos exitosos, y exterminarían al langostino si desembarcan 400 mill toneladas, la clave pasaría por sumarle valor a los actuales niveles de captura. 

Y esto es algo que todos los gobernantes anuncian pero pocos llevan a la práctica. Y eso que Liberman intenta sumar trabajo en tierra con el mayor porcentaje de calamar para reproceso y el incremento del by catch para la flota merlucera que opera sobre el 41°S. Pero el sector de tierra sigue pagando la falta de estímulos al agregado de valor.

Domínguez podría haber arrancado con metas más modestas pero cumplibles. Tirar cifras inexactas y proponer objetivos imposibles no parecen la mejor estrategia de presentación.