Pacto entre el PP y Ciudadanos para la presidencia del Congreso y se acerca la investidura de Rajoy

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Ciudadanos dio el sí al PP a cambio de que el sustituto de Patxi López sea “transparente, dialogante, intachable y de consenso” – Ambos partidos aprovecharon las disputas de la izquierda

 

El PP y Ciudadanos aprovecharon la enésima pelea entre el PSOE y Podemos para articular un pacto que llevará a un popular a la presidencia del Congreso de los Diputados en sustitución del socialista Patxi López, que ocupó el cargo en la anterior legislatura. López podía haber repetido, pero Unidos Podemos desactivó sus posibilidades de ser reelegido al presentar un candidato propio, Xavier Domènech, para el puesto. La existencia de dos aspirantes divide al bloque de la izquierda.

Además, es poco probable que Domènech cuente con el apoyo de ERC, aunque los republicanos podrían ser aliados naturales de Podemos. Su candidatura no gustó al líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, quien mantuvo el domingo una agria disputa con Ada Colau en Twitter por cuenta de esa candidatura. Y a río revuelto, ganancia de pescadores. Eso es lo que pensaron en el PP y en Ciudadanos. Mariano Rajoy y Albert Rivera vieron en las peleas de la izquierda la ocasión para cerrar un pacto del que ambos sacarán tajada.

El PP conseguirá la presidencia del Congreso. Y Ciudadanos, pese a haber perdido escaños, mantendrá las dos plazas en la Mesa que tenía en la anterior legislatura e incluso “mejorará” un poco, pues ocupará la vicepresidencia primera. Ciudadanos exigió a Rajoy –a cambio de su apoyo– que el nuevo presidente del Congreso sea “transparente, dialogante, intachable y de consenso”, según explicó a LV el portavoz parlamentario de la formación naranja, Juan Carlos Girauta.

Todo indica que Ciudadanos forzó a Rajoy a apostar por una cara nueva, lo que descartaría la candidatura de Jesús Posadas, quien era el preferido del presidente del PP para dirigir la Cámara baja, según explican fuentes populares. Finalmente, Ana Pastor fue la escogida, después de que Ciudadanos vetase al actual ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

El pacto entre el PP y Ciudadanos tiene una sola dificultad: ambos partidos suman 169 diputados con lo que no alcanzan la mayoría absoluta, situada en 176 escaños. Populares y ciudadanos saben que perderán la primera votación, pero confían en ganar la segunda, para la que sólo se exige una mayoría simple. Creen que los números saldrán, porque el PSOE, cansado de los desplantes de Podemos, no dará su apoyo a Domènech. Además, el portavoz del PP, Rafael Hernando, ha deslizado que el PP podría facilitar que CDC tenga grupo propio en el Congreso con sus ocho diputados a cambio de facilitar la elección del presidente popular de la Cámara, versión difícil de concretar aunque –ya se sabe– nada es imposible en política.-

Barcelona (INCAT-LV por Leonor Mayor Ortega).-