La Iglesia de Mar del Plata organiza un panel interdisciplinario: «Vale toda vida»

Será este lunes 23 de abril en la sede del Cedier y el obispo Monseñor Gabriel Mestre dará inicio a la jornada.

Este lunes 23 de abril, a partir de las 20, se realizará un panel interdisciplinario bajo el lema «Vale toda Vida». Organizado por la Iglesia Católica de Mar del Plata, se desarrollará en el CEDIER, Pasaje Catedral 1750, con entrada libre y gratuita.

El obispo Gabriel Mestre dará el inicio al panel y los disertantes serán la doctora Julia Elbaba, el padre Luis Albóniga, el abogado Silvano Penna, el doctor Eduardo Castelnovo, y la licenciada Nora Pompa.

«Con este panel, buscamos prepararnos y afrontar el tema de debate del que habla todo el país, sobre la despenalización del aborto. Desde la Iglesia católica de Mar del Plata, tenemos una mirada de respeto por las dos vidas humanas y queremos aportar una visión integral de atención a toda vida, porque toda vida Vale tanto la del embrión como la de la mujer. Queremos tomar los aspectos jurídicos, médicos, hablar de las propuestas y de algunas cuestiones que se dicen como verdades pero que no son tales. Terminaremos el panel con algo propositivo», explicó la doctora Julia Elbaba.

«Como nos pide el papa Francisco en su última encíclica sobre la santidad, hacemos una defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural de manera clara, firme realista y apasionada, así lo seguimos», concluyó la doctora.

Un panel interdisciplinario presentó claves sobre la encíclica Laudato Si’

Con un multitudinario auditorio, se realizó la presentación de la nueva encíclica del papa Francisco Laudato si’, sobre el «cuidado de la casa común».

La actividad fue organizada por el obispado de Mar del Plata, la Universidad FASTA y el CEDIER, donde se desarrolló.

Jóvenes, adultos, ancianos, profesionales, amas de casa, agentes de distintas pastorales, sacerdotes, y hasta algunos niños, se hicieron presentes en la presentación que consistió en un panel interdisciplinario que fue brindando una mirada sobre esta desafiante encíclica en la que el Santo Padre «llama a cultivar y custodiar con responsabilidad la creación, con especial atención a los más pobres, que son los que más sufren las consecuencias de los daños ambientales».

El panel estuvo conformado por monseñor doctor Antonio Marino, obispo de Mar del Plata; la doctora Emilia Bocanegra por la Universidad Nacional de Mar del Plata, la doctora Silvia de Marco de la facultad de ingeniería de FASTA junto al ingeniero Mariano Collazo, el licenciado Jorge Razul por la facultad de medicina, también de la Universidad FASTA, y el presbítero doctor Luis Albóniga por el CEDIER y la UCA.

«El núcleo principal de la encíclica es la ecología integral. Dominar la tierra no es lo mismo que apoderarse de ella de manera despótica, sino comportarse como quien ha recibido de Dios un encargo y una responsabilidad», dijo monseñor Marino en su exposición.

«Al romperse el equilibrio del hombre y la naturaleza se crean desigualdades y también daño y muerte. Todo el desequilibrio se vincula con el desequilibrio que anida en el corazón del hombre. Ese mismo hombre que domina la naturaleza de manera tan admirable no es capaz de gobernarse a sí mismo y administrar bien su casa», manifestó el obispo.

«A quienes se dirige el papa, por supuesto que a todos los fieles católicos pero se propone especialmente entrar en diálogo con todos, sobre nuestra casa común. El diálogo aparece en todo el texto, pero en el capítulo cinco se habla especialmente, como el instrumento para afrontar y resolver los problemas», destacó el pastor de la Iglesia Católica de Mar del Plata.

El presbítero Luis Albóniga, presidente del CEDIER, agradeció a los panelistas las «pistas» que dieron para poder leer y profundizar el documento. «Una ecología integral es conversión. De nada sirve todo lo que escuchamos hoy, si no tenemos una mirada nueva, al tirar la basura, al abrir la canilla, al mirar aquel que comparte la vida con nosotros, al contemplar al hijo, al nieto y pensar en para quién tenemos que cuidar la casa común. Hagámonos responsables de la casa común, haciéndonos responsables del otro», expresó Albóniga.