No habrá ninguna negociación para definir un nuevo encaje de Cataluña en España

Noticias de Cataluña y España

Por Germán Capdevila

Los catalanes podríamos respirar aliviados al saber que el pacto entre el PP y Ciudadanos para investir Mariano Rajoy no consiguió la aprobación parlamentaria, al igual que fracasó el intento anterior entre el PSOE y Ciudadanos. Ambos acuerdos contenían un buen número de medidas recentralizadoras que diluían aún más el exiguo autogobierno catalán, al tiempo establecían medidas que atentaban directamente contra la lengua y la cultura catalanas, como –por ejemplo– la supresión del sistema de inmersión lingüística.

Sin embargo, sería un error creer que la amenaza ha desaparecido. Los pactos cruzados entre el PP, el PSOE y Ciudadanos son una auténtica hoja de ruta de lo que nos espera a los catalanes si no conseguimos recuperar la independencia en los próximos meses. Si no lo conseguimos, no habrá ninguna negociación para definir un nuevo encaje de Cataluña en España. Lo que habrá es una destrucción total de Cataluña como comunidad nacional. Los acuerdos de investidura son sólo una muestra, y en eso están de acuerdo dos tercios del Congreso.

La única esperanza que tiene Cataluña de mantener un modelo educativo inclusivo y de éxito, de subir a un tren con la esperanza de no quedar una hora y media retenido dentro de un vagón, de poder recurrir a la justicia en la propia lengua, de cobrar las ayudas a la dependencia, etcétera, se llama independencia. Y es cada vez más urgente.-

 

El PP ha vuelto a demostrar su incapacidad para negociar y su anticatalanismo

                   

Pedro Sánchez, ¿lo intentará otra vez?

El fracaso de Mariano Rajoy se consumó anoche. Su candidatura a la presidencia del gobierno de España volvió a chocar con los votos negativos de la mayoría de la Cámara. Rajoy, tras el triste papel hecho después de las elecciones de diciembre, las primeras de este episodio vergonzante, tenía la obligación de presentarse a la investidura. Más aún después de haber mejorado sus resultados en las elecciones del 26-J.

Ahora, en estos meses, el PP ha vuelto a demostrar su incapacidad para negociar: sólo ha sido capaz de cerrar un acuerdo contra Cataluña con Ciutadans (C ‘s), un acuerdo que remachó con un discurso anticatalán en el primer día de la sesión de investidura de esta semana. Rajoy ha sido víctima de estos cuatro años de absolutismo, desde el desprecio a todos los grupos de la oposición, y de un inmovilismo insultante desde el 20-D.

Aunque nos encaminamos a unas terceras elecciones en Navidad –ya sea el 18-D o el 25-D–, hasta el 31 de octubre todavía pueden pasar muchas cosas, algunas previstas, como las elecciones vascas y gallegas, y otras no previstas, que podrían desembocar en que finalmente haya investidura. Pero, claro, otra cosa es a quién se puede investir. Y aquí también puede haber sorpresas.

En todo caso, los tres partidos catalanes en Madrid –en Común Podemos, ERC y PDC– instaron el martes al socialista Pedro Sánchez a tomar la iniciativa e intentarlo. Es obvio que intentarlo significa aceptar que los catalanes tenemos el derecho de autodeterminación y pactar una salida a la consulta, como hizo David Cameron en Escocia. El problema es que el líder del PSOE ya podría haber explorado esta posibilidad después de las elecciones de diciembre, pero prefirió lanzarse a los brazos de los anticatalanistas de Ciudadanos.

Todo puede pasar en España, menos –claro está– sentarse a negociar con los catalanes, pero aunque la posibilidad es remota, existe.-

 

“El futuro no está escrito, será aquel que los catalanes, libremente, queramos escribir”

 

“El futuro no está escrito, será aquel que los catalanes, libremente, queramos escribir”

La consejera de Gobernación, Administraciones Públicas y vivienda, Meritxell Borràs, inauguró la XIII edición de la Feria de los Indianos de Begur, oportunidad en la que la consejera destacó el acierto de esta actividad que rememora la época en que alrededor de 500 begurenses fueron a Cuba con la intención de hacer fortuna.

En su intervención, trazó un paralelismo entre dos momentos históricos: uno, hace dos siglos, cuando en Begur y en otras villas, muchos catalanes tuvieron que atravesar el Atlántico para aspirar a una vida mejor, y el segundo, hoy, “cuando podemos decidir cómo queremos que sea nuestro futuro. Cataluña está ante una encrucijada histórica. Y está en nuestra mano decidir hacia dónde queremos encaminar nuestro futuro individual y colectivo, porque el futuro no está escrito. Será aquel que los catalanes, libremente, queramos escribir”.

En este sentido, Borrás remarcó que “el anhelo de libertad del pueblo catalán no es ninguna moda huidiza, sino que viene de muy lejos”. La consejera recordó que Cuba fue “la isla de los sueños” para muchos catalanes y que “Cataluña y Cuba siempre mantuvieron una relación especial, constatable en muchos hechos de nuestra cultura y de nuestra historia, como los orígenes de la estelada, una bandera que representa el anhelo de libertad y soberanía y que, diseñada por Vicente-Albert Ballester, tomó como modelo la bandera de Cuba”.

“También fue en Cuba”, dijo la consejera, “y concretamente en La Habana, donde en 1928 se redactó, bajo la dirección de Francesc Macià, una primera versión de constitución catalana que nunca fue aprobada, una constitución que en muchas aspectos era adelantada a su tiempo”.

Tras la inauguración de la exposición “Tejidos, colonias y indianos. Una historia de ultramar”, Meritxell Borràs recorrió el Mercado Indiano de productos de ultramar y la muestra de oficios. La consejera estuvo acompañada por el alcalde de Begur, Joan Manel Loureiro; y el director de Servicios Territoriales de Gobernación en Girona, Raül Morales.-

Girona (INCAT-El Punt Avui).-

Pacto entre el PP y Ciudadanos para la presidencia del Congreso y se acerca la investidura de Rajoy

Noticias de España

Ciudadanos dio el sí al PP a cambio de que el sustituto de Patxi López sea “transparente, dialogante, intachable y de consenso” – Ambos partidos aprovecharon las disputas de la izquierda

 

El PP y Ciudadanos aprovecharon la enésima pelea entre el PSOE y Podemos para articular un pacto que llevará a un popular a la presidencia del Congreso de los Diputados en sustitución del socialista Patxi López, que ocupó el cargo en la anterior legislatura. López podía haber repetido, pero Unidos Podemos desactivó sus posibilidades de ser reelegido al presentar un candidato propio, Xavier Domènech, para el puesto. La existencia de dos aspirantes divide al bloque de la izquierda.

Además, es poco probable que Domènech cuente con el apoyo de ERC, aunque los republicanos podrían ser aliados naturales de Podemos. Su candidatura no gustó al líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, quien mantuvo el domingo una agria disputa con Ada Colau en Twitter por cuenta de esa candidatura. Y a río revuelto, ganancia de pescadores. Eso es lo que pensaron en el PP y en Ciudadanos. Mariano Rajoy y Albert Rivera vieron en las peleas de la izquierda la ocasión para cerrar un pacto del que ambos sacarán tajada.

El PP conseguirá la presidencia del Congreso. Y Ciudadanos, pese a haber perdido escaños, mantendrá las dos plazas en la Mesa que tenía en la anterior legislatura e incluso “mejorará” un poco, pues ocupará la vicepresidencia primera. Ciudadanos exigió a Rajoy –a cambio de su apoyo– que el nuevo presidente del Congreso sea “transparente, dialogante, intachable y de consenso”, según explicó a LV el portavoz parlamentario de la formación naranja, Juan Carlos Girauta.

Todo indica que Ciudadanos forzó a Rajoy a apostar por una cara nueva, lo que descartaría la candidatura de Jesús Posadas, quien era el preferido del presidente del PP para dirigir la Cámara baja, según explican fuentes populares. Finalmente, Ana Pastor fue la escogida, después de que Ciudadanos vetase al actual ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

El pacto entre el PP y Ciudadanos tiene una sola dificultad: ambos partidos suman 169 diputados con lo que no alcanzan la mayoría absoluta, situada en 176 escaños. Populares y ciudadanos saben que perderán la primera votación, pero confían en ganar la segunda, para la que sólo se exige una mayoría simple. Creen que los números saldrán, porque el PSOE, cansado de los desplantes de Podemos, no dará su apoyo a Domènech. Además, el portavoz del PP, Rafael Hernando, ha deslizado que el PP podría facilitar que CDC tenga grupo propio en el Congreso con sus ocho diputados a cambio de facilitar la elección del presidente popular de la Cámara, versión difícil de concretar aunque –ya se sabe– nada es imposible en política.-

Barcelona (INCAT-LV por Leonor Mayor Ortega).-