Abrirán una casa para pacientes terminales de pocos recursos

El próximo viernes a las 10 en la Villa Marista, Mansilla 5410, se realizará el acto de apertura del 4º Encuentro del Movimiento Hospice Argentina que contará con la presencia del doctor Matías Najún y de la presidenta de Hospice Mar del Plata, Natalia Gonzalez Otharan.

En ese marco, se anunciará que Hospice Mar del Plata, una organización sin fines de lucro, contará con una casa donde alojar a pacientes de escasos recursos que no tienen cómo acceder a un lugar donde recibir atención. Así podrán mejorar el trabajo que vienen realizando desde hace cuatro años con personas que atraviesan el final de sus vidas.

El Movimiento Hospice difunde una filosofía del cuidado hacia una persona enferma que se encuentra transitando el final de la vida; ya sea por la evolución de una enfermedad incurable o por la progresión natural de su envejecimiento.

Desde el viernes se darán cita en Mar del Plata, gran parte de los Hospices que funcionan en todo el país como el San Camilo, Manos Abiertas de Córdoba, Manos Abiertas de San Juan, el Madre Teresa de Luján y La Piedad de Santa Fe, entre otros.

Matías Najún, quien abrirá este encuentro es fundador del Hospice Buen Samaritano, y ha ganado el premio Abanderados de la Argentina Solidaria.

En declaraciones periodísticas ha explicado cómo se aborda a un enfermo terminal: “Se debe entender que, si la curación ya no es posible, sí es posible y muy importante el alivio, el acompañamiento, los cuidados. Que éste es el nuevo desafío, tan válido como antes lo fue el intento de curación. Ese salto cualitativo es importante para poder acompañar a quienes sufren y a quienes parten. Se necesita sentido común, buen humor, capacidad de escucha, de trabajo en equipo, paciencia, comprender que el otro es el protagonista y no yo”.

En Argentina menos del 10 % de los enfermos terminales acceden a cuidados paliativos integrales adecuados a sus necesidades. En los hospitales existen muy pocas camas y disposición para cuidar a estas personas, que en general deben regresar a sus casas con muy poca ayuda o atención teniendo que recurrir repetidas veces a guardias, con todo lo que eso implica: falta de continuidad y fragmentación de la atención, despersonalización, agotamiento de los que los cuidan y mal control de síntomas”, dijo.

Respecto de Hospice, Najún sostuvo que “el modelo que aplicamos nosotros se ha desarrollado en todo el mundo porque es la respuesta más concreta y completa a las múltiples necesidades de la persona y las familias en estas etapas de la vida”.