El altísimo coste humano de acabar con el Estado Islámico

Noticias de Irak : Estado Islámico

 

Cruz Roja y Amnistía Internacional se pronuncian y alertan sobre los castigos que sufre la población civil, tanto por parte del EI como del ejercito iraquí y las milicias chiíes.

La población civil de Mosul es obviamente la parte más vulnerable en esta complicada ofensiva que las fuerzas iraquíes y kurdas están llevando a cabo sobre Mosul. Según el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Organización Mundial de las Migraciones, decenas de miles de habitantes de Mosul corren riesgo de ser usados por el Estado Islámico como escudos humanos para obstaculizar el avance de las tropas enemigas. En concreto, la Cruz Roja teme, según informa la agencia Reuters, que los yihadistas expulsen por la fuerza a los civiles hacia a las afueras de la ciudad, -en la que viven alrededor de 1,5 millones de personas-, para que queden atrapados en el campo de batalla y sirvan de protección a los extremistas.

A este temor, la Organización Mundial de las Migraciones ha añadido otra alarma: la del posible uso de armas químicas por parte del Estado Islámico. En declaraciones a Reuters, el responsable de la Organización para esta campaña en Irak, Thomas Weiss, ha afirmado tener «miedo» al respecto, ya que «hay algunas evidencias de que el EI podría estar usando armamento químico», lo cual haría muy vulnerable a la población civil, en especial a los niños y los ancianos.

La Cruz Roja, a través de su Comité Internacional, reclama también que se permita evacuar a los heridos de la ciudad para recibir tratamiento médico. La batalla, a su juicio, puede desencadenar «la más larga y compleja situación humanitaria» de los últimos años.


El Estado Islámico no es el único problema

Amnistía Internacional, por su parte, ha emitido este mismo martes un informe cuyo título es tan largo como explícito: «Castigada por los crímenes del Estado Islámico: La población desplazada iraquí sufre los abusos cometidos por las milicias y las fuerzas gubernamentales«, en el que ha documentado «torturas, detenciones arbitrarias, desapariciones forzosas y ejecuciones extrajudiciales de miles de civiles que huían de las zonas controladas por el Estado Islámico» en situaciones similares a la que ahora se vive en Mosul.

El informe está basado en unas 500 entrevistas con testigos, familiares de víctimas, personas que han estado detenidas, así como funcionarios y activistas. Amnistía Internacional considera que algunas de las violaciones constituyen crímenes de guerra.

Uno de los casos más impactantes recogidos en el texto de Amnistía Internacional es el del calvario de la tribu Jumaila, que a finales del pasado mes de mayo huía de Al Sijir, una localidad al norte de Faluya. 16 miembros de la tribu (12 hombres y 4 adolescentes) fueron interceptados por un grupo de uniformados; los hombres y los adolescentes fueron separados de las mujeres y los niños, puestos en fila y ejecutados. Al menos otros 73 hombres y adolescentes de la misma tribu siguen desaparecidos a día de hoy.

Amnistía Internacional atribuye éstos y otros casos principalmente a las milicias chiíes, (las llamadas «Unidades de Movilización Popular»), pero lo cierto es que esas unidades reciben armamento y financiación estatal, y desde hace meses forman parte, oficialmente, de las fuerzas iraquíes, lo que implica la responsabilidad del ejército y de los cuerpos policiales.

Lo resume bien Philip Luther, director de investigación y activismo de Amnistía Internacional para Oriente Próximo y el Norte de África, refiriéndose en concreto a un sector de la población iraquí especialmente castigado, los árabes suníes, en declaraciones recogidas por ‘El País‘: «Tras escapar de los horrores de la guerra y de la tiranía del Estado Islámico, los árabes suníes de Irak se enfrentan a brutales ataques de venganza a manos de las milicias [chiíes] y de las fuerzas gubernamentales».

David Romero

 

— RT en Español (@ActualidadRT).

 

¿Quién está atrapado en Alepo?

Noticias de Siria

 

El Ejército sirio ha dado un ultimátum a los grupos armados de Alepo, pero hay un problema: no se puede diferenciar a los yihadistas de la oposición moderada.

Guerra en Siria

La operación del Ejército de Siria con el apoyo de la Fuerza Aérea rusa está teniendo éxito: los yihadistas están casi acorralados en «un cercoseguro» en el norte y noroeste de Alepo, escribe el periodista Yevgueni Krutikov en el periódico ruso ‘Vzgliad’.

El equilibrio de fuerzas ahora es tal que ni el Frente al Nusra ni Fatah Alepo serán capaces de escapar, opina el periodista.

Las zonas ocupadas por los yihadistas son hogar de cerca de 200.000 personas, conforme al escritor, y cuando abandonen Alepo las fuerzas del Gobierno podrán empezar la purga de yihadistas y mercenarios en el área.

¿Pero quién quedará ahí: yihadistas o grupos de la oposición moderada?

En cualquier caso, será necesario un filtrado de la población civil: «Los yihadistas ya han intentado en varias ocasiones hacerse pasar por refugiados para enviar a sus familias a lugares seguros», dice el autor.

«Hay que entender —destaca el periodista— que Fatah Alepo [‘libertad de Alepo’] no es una organización unificada, sino una unión de cincuenta pequeños y medianos grupos armados de ‘la oposición moderada’ que en abril del año 2015 formalmente se unieron en la lucha «tanto contra el Estado Islámico como contra el Gobierno de Al Assad«. Son ellos quien complicaron extremadamente la situación en la mayor ciudad de Siria, por ellos se preocupa Estados Unidos y requiere periódicamente a la Fuerza Aérea rusaque deje de bombardear a sus protegidos», agrega.

Reuters

«Puede que EE.UU. conscientemente haga concesiones a la llamada ‘oposición moderada’ o que, más probablemente, debido a la incapacidad de la CIA y de la inteligencia militar de entender lo que está sucediendo, no se dé cuenta de que se les engaña de una manera muy retorcida», señala el periodista.

El periodista asegura que «los representantes de ‘Fatah Alepo’ pueden vestirse bien y hablar más o menos inglés para decir algo sincero acerca de la democracia y las elecciones libres y los estadounidenses inmediatamente pierden la capacidad de evaluar la situación críticamente».

Según el autor es un gran error confiar en alguien de Oriente Próximo en el contexto actual, pero «nuestros socios occidentales se comportan como niños pequeños».

Traducción de la octavilla distribuida entre los residentes de la ciudad de Alepo (dos caras)

— RT en Español (@ActualidadRT).