Aumenta la presión y el anticatalanismo aflora con odio hasta en las actividades comerciales

Noticias de Cataluña

 

Con la sonrisa socarrona de quien cree que tiene a su adversario de rodillas, ayer Soraya Sáenz de Santamaría advertía a la Generalitat y al Ayuntamiento de Barcelona que se abstuvieran de ninguna acción que pudiera impedir el regreso de los toros a Cataluña. “Las partes deben acatar las sentencias; son las reglas del juego”, aseguraba.

Lo dijo la vicepresidenta en funciones del gobierno del Estado que ha incumplido e incumple decenas de sentencias del Tribunal Constitucional favorables a Cataluña, de las materias más diversas, de la gestión de las becas y ayudas universitarias, de la transferencia de los trenes que sólo circulan por territorio catalán, pasando por los programas de integración de inmigrantes y los esquemas de cooperación y voluntariado social.

La concepción borbónica del Estado hace que la justicia sea unidireccional: sólo obliga a la Generalitat, nunca al gobierno central. Por eso los recursos suspenden la aplicación de las leyes catalanas, pero no afectan a las normas estatales. El caso es que día a día aumenta la presión. La soberanía del Parlamento se desvanece bajo un cerco judicial que ya amenaza directamente cargos electos.

El Estado español no conoce la negociación, sólo sabe de victorias y derrotas. La morbosidad de volver a ver toros en la Monumental, o trasladar detenido un cargo electo catalán hacia la npuede ser el paso en falso que encienda un detonante sin retorno.-

Por Germán Capdevila

 

 

La carta que una empresa de Murcia envió al Ayuntamiento de Amposta, Tarragona, pone en evidencia que el proceso catalán tiene también mucho de autodefensa y hartazgo

                                      El puente de Amposta.

“Señores Extranjeros, no sé si podrán ustedes entender mis palabras al estar escritas en idioma castellano (no sé si todavía se considera un idioma o ha pasado a ser un dialecto para vosotros). Pretender que un lorquino de la provincia de Murcia, español hasta la cepa, esté obligado a leer en catalán es demencial. Sois tontos y esta situación es de vergüenza. Os llamé la atención en el correo anterior y os dije que no contestaré si me escribíais en catalán e insististeis.

“Para ser breve y no deciros todo lo que pienso os ruego que de momento no me molestéis más, comprad en vuestro país, mientras pueda compraré cosas españolas y a vendedores de mí querido país. Hasta nunca”.

Esta es la carta que envió un empresario de Lorca (Murcia) cuando –por error– el ayuntamiento de Amposta (Tarragona) le solicitó un presupuesto escrito en lengua catalana. Y como queda claramente expuesto en esas líneas llenas de rencor, las muestras de catalanofobia son escalofriantes y superan cualquier límite.

El corolario de esta circunstancia tan desagradable –como no podría ser de otro modo– fue que el consistorio catalán no se puso al mismo nivel y contestó con una educación exquisita:

“El correo enviado ayer fue por error. Era para una empresa catalana que entiende el catalán perfectamente. Como podrá comprobar –si busca los correos enviados anteriormente–, siempre nos hemos dirigido a usted en castellano. Disculpe las molestias”.-

La brújula: Mariano Rajoy lo torea todo

Si la semana ha sido intensa en Barcelona, esta se prevé movida en Madrid. El rey Felipe VI llamó el martes a consultas a los líderes de los principales grupos con representación parlamentaria para destrabar la investidura española. Mariano Rajoy está más cerca de la Moncloa. El último empujón para acercarlo a la presidencia lo hará el PSOE, que el domingo planificó un comité federal para virar del “NO” a la abstención. Veremos el papel que juega el PSC. Este viernes el presidente de la gestora, Javier Fernández, ya advirtió a Miquel Iceta que “revise” su posición. Las relaciones entre socialistas españoles y catalanes no serán sencillas a partir de ahora, como bien explica Roger Pi de Cabanyes en su análisis semanal en la sección Canal Madrid. En pleno juicio de la trama de corrupción Gürtel en el PP, se ha intensificado la ofensiva judicial contra el proceso soberanista –con Carmen Forcadell en el punto de mira– y el gobierno haciendo claudicar a un PSOE famélico y domesticado. En su peor momento, Mariano Rajoy lo ha toreado todo.

Toros y franquismo, regresión al pasado

El Tribunal Constitucional sentenció este jueves –sin unanimidad de los magistrados– que los toros debían volver a Cataluña. El Gobierno y el Ayuntamiento de Barcelona ya avanzaron que desobedecerán la resolución, que vuelve a laminar la autonomía legislativa del Parlamento. Isaac Meler sostuvo que la polémica de los toros demuestra que la sensibilidad progresista de la Cámara catalana topa con un perfil mucho más conservador del poder español, abonado a recurrir a los tribunales. Por cierto, de resoluciones judiciales más que injustas hay un montón, empezando por los juicios del franquismo. El Parlamento ya ha iniciado los trámites para declararlos nulos. Todavía tienen que reparar muchos agravios.

Del dictador a Samaranch

La semana estuvo marcada por Franco –y las estatuas exhibidas (brevemente) en la polémica exposición ubicada en el Born– y por un personaje camaleónico, Samaranch, rostro y voz de la elección de Barcelona como ciudad olímpica. El lunes conmemoramos el trigésimo aniversario de aquella elección que desató una explosión de entusiasmo popular, bien definido por Ramon Besa en un artículo en el diario El País recordando la efeméride. Pero Samaranch también fue objeto de disputa en el Ayuntamiento. El PSC –ahora aliado del gobierno municipal– se alineó el miércoles con Ciudadanos, PP y CiU para restituir la inscripción del ex presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) en la escultura que el mismo Samaranch había regalado a la ciudad en 1996. Días de miradas atrás.

El horizonte de los presupuestos (de Barcelona)

Han sido malos días para Ada Colau y su equipo. Más allá del ruido para la muestra del Born, por primera vez en democracia, un gobierno municipal no pudo aprobar el plan de mandato. La oposición en bloque votó en contra. El Plan de Actuación Municipal (PAM) –hoja de ruta de las prioridades políticas del consistorio– quedará, pues, en el cajón. No es un drama para la alcaldesa, porque no es imprescindible para gobernar. Pero la soledad evidenciada por el gobierno en la votación del plan de mandato hace pensar en un escenario complejo de cara a los presupuestos, donde Colau se juega todo. Dos cursos sin encontrar aliados por las cuentas debilitaría seriamente a Barcelona en Común.

La frase de la semana

“Que no me presentaré, puñetas!”. Es la frase destacada –aunque hay más– de la entrevista que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, concedió a la revista Vanity Fair. Puigdemont insiste ante la periodista, Marta Suárez, que no tiene ninguna intención de presentarse a la reelección. Decíamos la semana pasada que el Partido Demócrata Europeo Catalán (PDECat) debía validar entre este viernes y sábado las nuevas siglas con una consulta a la militancia y que, ante el debilitamiento de la marca, Puigdemont resultaba el activo más preciado que ahora mismo tiene el partido. Aún más si conduce Cataluña hacia el referéndum vinculante. Según el Centro de Estudios de Opinión (CEO), los catalanes pusieron buena nota al presidente en el debate de la cuestión de confianza. Que Puigdemont no sea esclavo de sus palabras.-

Por Joan Serra

 

Amposta, Barcelona, Girona (INCAT-Nació Digital-El Punt Avui-Per Catalunya).-

Las sorprendentes idas y venidas políticas del líder de Ciudadanos, Albert Rivera

Noticias de España

Pasó de socio de fierro del PSOE y el veto al anquilosado Partido Popular, a ser ahora su “socio preferente” – Acumula golpes de volante e incumplimientos electorales

                         

El 16 de junio, en el ecuador de la campaña electoral, Albert Rivera visitó fugazmente Barcelona para participar en un coloquio y programar un acto en el Poblenou, donde jugó al dominó con Juan Carlos Girauta en un centro para personas mayores. Rivera satisfizo ese día las ansias de protagonismo con un mensaje que se propagó a las redes y capitalizó titulares. “No queremos que [Rajoy] continúe gobernando”.

Los periodistas que seguían la campaña de Ciudadanos (C ‘s) pusieron una marca en la hemeroteca cuando sintieron el veto explícito al líder del PP, mientras otras voces del partido naranja –también conscientes del alcance del compromiso y desconocedores de la estrategia del líder– tragaron saliva. Rivera enterró ayer aquella promesa electoral. El apretón con Rajoy y la música de entendimiento que salió del reciente encuentro –con el pacto por España como gran enunciado de la cita– hizo evidente otro incumplimiento del dirigente liberal, el enésimo desde que se fue fogueando en Madrid.

Rivera pasó de verbalizar en campaña su negativa a investir Rajoy –“ni por activa ni por pasiva”, dijo en el maratón electoral del 26J– a ablandar su posicionamiento con una abstención en segunda vuelta, que el PP quiere convertir ahora en un voto favorable a la investidura. De hecho, la beligerancia mostrada por el líder del partido naranja, se convirtió este miércoles en buenas palabras. Rivera dio oxígeno a Rajoy cuando se comprometió a abrir una línea directa de colaboración para hablar del techo de gasto y de los presupuestos generales del Estado.

Lejos quedó el mensaje regenerador. Ahora, la prioridad del dirigente de Ciudadanos es ofrecerse como mediador entre Rajoy y Pedro Sánchez: “Si podemos ser útiles para cualquier negociación, para destrabar [la investidura] con el PSOE, si es por el bien de España, aquí estamos”, remachó. Sólo cinco meses después de firmar un pacto de 66 páginas para facilitar el camino de Sánchez hacia la Moncloa, Rivera comparte ahora la urgencia del PP para formar gobierno.

Ninguno de los dos caminos cierra bien, pero, con una afirmación del 17 de septiembre de 2015, cuando el presidente de los liberales sonaba en el altavoz del Congreso, empujado por el Madrid del poder: “Nosotros no vamos a apoyar ni a Rajoy ni a Sánchez. Ni investidura, ni pacto, ni gobierno, ni ministros, ni vicepresidente… Más claro, el agua”, sentenció en una entrevista antes de los comicios del 20-D.

El maratón electoral no puso a prueba a Ciudadanos, que retrocedió en los resultados en Cataluña y perdió fuelle en el Estado, a pesar del hiperexposición de Rivera. Los tropiezos en cuestiones relevantes del programa no ayudaron. Desde la campaña de diciembre, el partido tuvo que rectificar el enfoque de políticas de género –cuestionó la ley de violencia de género de Zapatero cuando instó a “terminar con la asimetría penal por cuestiones de sexo”– y aparcar la propuesta estrella del contrato único, diluida entonces en el acuerdo con Sánchez. Demasiados golpes de volante.-

Barcelona (INCAT-ARA, por Joan Serra Cané).-

Sin opciones y sin grandes esperanzas, Mariano Rajoy aceptó el encargo de formar gobierno

Noticias de España

El líder del PP evitó poner fecha al debate de investidura aunque aseguró que “en un plazo razonable de tiempo” informará sobre sus negociaciones para conseguir apoyos

Mariano Rajoy aceptó el encargo de Felipe VI de intentar formar gobierno, si bien evitó poner fecha al debate de investidura tras admitir que el apoyo que recibió de las urnas el 26 de junio “dista de ser suficiente”. Por este motivo, el presidente del Gobierno en funciones propuso iniciar nuevas negociaciones con los “partidos constitucionalistas”, es decir, el PSOE y Ciudadanos. Así lo anunció este jueves tras su reunión con el rey en La Zarzuela.

El líder del PP también se mostró “dispuesto a explorar la opción de un gobierno en minoría si el resto de grupos ofrecen una lealtad mínima” en materias como la estabilidad presupuestaria, la deuda o el terrorismo. En todo caso, prometió que “en un plazo razonable de tiempo” informará a Felipe VI sobre sus negociaciones para conseguir apoyos y si estará “en condiciones o no” ir a la investidura. “No adelantemos acontecimientos”, dijo. Sigue la incertidumbre.

Hacer frente al “desafío” catalán

Rajoy argumentó que España necesita un gobierno, entre otras cosas, para hacer frente al independentismo. “A nadie se le escapa que el desafío del Parlamento de Cataluña urge la formación de un gobierno sólido y estable”, declaró, para asegurar que el Estado “dará la respuesta pertinente”.

Por ello pidió “altitud de miras” a todos los partidos para evitar las terceras elecciones. “Se acabó la competición electoral, ya no es tiempo de rivalizar”, expresó Rajoy para concluir con que “es el tiempo de construir y dar la solución que esperan los españoles. Por mí, no faltará ni voluntad ni esfuerzo”.

Ana Pastor tampoco asegura la investidura

Siguiendo lo establecido en la Constitución española, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, acudió a la Zarzuela justo cuando Rajoy salía para que Felipe VI le comunicara protocolarmente el encargo hecho al presidente en funciones. Acto seguido, Pastor compareció ante el Congreso para explicar que comenzará a “hablar con el candidato para fijar el pleno de investidura” y que “la Cámara dará un tiempo para que lo que no se ha conseguido hasta ahora, se pueda conseguir más adelante”. Preguntada por los periodistas sobre si Rajoy irá “sí o sí” a la investidura, la presidenta del Congreso no se pronunció.

Con todo, queda cerrada la cuarta ronda de consultas que el monarca abrió en este 2016 para encontrar inquilino en La Moncloa. El socialista, Pedro Sánchez, declaró que el presidente en funciones tiene la “responsabilidad constitucional” de someterse al debate de investidura a la vez que anunció que votará “no”. Del mismo modo, Pablo Iglesias reafirmó el voto negativo de Unidos Podemos y confesó que ve “complicado articular una mayoría de izquierdas alternativa al PP”. Ante todo, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, propuso la formación de un gobierno de “consenso” con el PSOE y el PP, pero sin Rajoy.-

Madrid (INCAT).-