Estar de novia con el enemigo

Cumplidos 10 años del hecho, aún no hay justicia.

El caso de María Leticia Filosi sigue impune a pesar de la lucha imparable de su madre por incriminar a los responsables de su trágica muerte.

El 10 de mayo de 2004, Leticia tenía una entrevista de trabajo. Se dirigió en colectivo desde su casa en el barrio General San Martín al bar que se encuentra justo frente a la fuente, en la Peatonal San Martín. El encargado no titubeó y la contrató enseguida. Le pidió que fuera al otro día a media mañana para empezar a trabajar. Leticia jamás llegó.

Al salir de la entrevista, se dirigió al local Caramba para comprar elementos para realizar souvenirs porque se acercaba su cumpleaños número 18.

María Leticia Filosi caminó unas cuadras para la parada de Luro y San Luis. Iba a visitar a una amiga. Jamás llegó a su casa.

Un hombre a bordo de un auto la interceptó en la parada y ella subió. En el vehículo iba su ex novio. Había tenido con él una relación de sólo mes y medio. Él la había interceptado en un boliche de constitución y la sedujo. Pese a que su familia le advertía que no era una buena persona, ella, adolescente inocente y quizás algo rebelde, no hizo caso.

Este hombre la llevaba a bares, a boliches que ella jamás había conocido.

Este hombre era lo que se conoce como puntero. Repartía droga en varios locales de la ciudad. Leticia jamás participó de sus operaciones. No la necesitaban, únicamente cuando algún cliente deseaba sus servicios sexuales entonces la drogaban y abusaban de ella como de otras tantas chicas que están involucradas, muchas contra su voluntad, en el negocio de la prostitución.

Leticia comenzó a darse cuenta lo que ocurría y quiso alejarse de “Willy”, el apodo del hombre, pero éste la tenía amenazada y la controlaba permanentemente.

Al cabo de un tiempo, Leticia pensó que todo eso había terminado, que era parte de su pasado y que podía volver a su vida cotidiana. El único hombre que realmente la amaba y acompañaba era Sergio Nicolás Córdoba, su antiguo novio. Siempre estuvo con ella. Incluso en los momentos más difíciles, cuando Leticia lloraba a mares por las amenazas de ‘Willy’. Nunca la dejaba salir sola a ningún lado por miedo a que algo le ocurriera, pero aquel 10 de mayo todo fue diferente.

No se sabe porqué Leticia Filosi subió a aquel auto pero una vez adentro, tenía un final asegurado.

‘Willy’ la llevó a un taller lejos del centro de la ciudad. Allí esperaban otros dos hombres a los que Leticia conocía por ser amigos de ‘Willy’. En aquel galpón la golpearon, le taparon la cabeza con una bolsa y la violaron entre los tres.

“Tenía el cuerpo todo violeta de cómo la habían golpeado. La pierna raspada y el tabique fracturado. También tenía mordidas en los pechos”, cuenta hoy, 10 años después, Marta Filosi, la madre de Leticia, a PuntoNoticias.

Marta estaba desesperada, su hija no aparecía ni siquiera llamaba. El novio de Leticia, Nicolás, hizo la denuncia a la policía. Horas después, personal policial dio aviso al joven que habían hallado un cuerpo con las descripciones de Leticia. Marta fue a reconocerlo. “Yo quería saber si era ella, nadie quería que fuera a reconocerla pero apenas vinieron a mi casa, yo estaba arriba de la camioneta de la DDI y nadie podía sacarme”, declara la mama de Leticia y agrega: “ese mismo día, abrí el diario, daban la noticia de que habían hallado un cuerpo que, por las descripciones, tenía un tatuaje, un Cupido en el omóplato derecho. Ahí lo supe, era mi hija”.

El cuerpo de Leticia Filosi fue hallado por un hombre que se dirigía a Santa Clara del Mar y se apartó de la ruta 88 para orinar. Caminó unos metros y se encontró con el cadáver envuelto en una bolsa.

Tras la autopsia, se confirmó que María Leticia Filosi falleció asfixiada por sofocación. Hundida casi hasta la garganta tenía su propia bombacha desgarrada.

Por el hecho fueron detenidos dos sujetos. Se hicieron varios estudios de ADN, el primero había arrojado un 99% de coincidencia entre los acusados y el semen hallado en el cuerpo de Leticia.

Los jueces Esteban Viñas, Aldo Carnevale y José Martinelli cuestionaron los estudios de ADN y por falta de pruebas contundentes, absolvieron a los detenidos.

Se cumplen 10 años del caso. Nadie responde por este hecho. Nadie cumple una condena. Nadie está tras las rejas.