Fecha para junio de 2017 el Referéndum Unilateral de Independencia de Cataluña según la CUP

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La idea de la agrupación es lanzar el RUI a mitad del año que viene y así lo propondrán a Puigdemont la semana que viene. 

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, comunicó a la CUP que la próxima semana se reunirá con ellos para tratar la cuestión de confianza y los nuevos presupuestos para 2017. Así lo admitió la diputada anticapitalista Gabriela Serra.

La dirigente se mostró optimista con respecto a estas conversaciones al señalar que “empezamos a sentarnos a hablar con el president en la coyuntura en la que hay muchos elementos positivos sobre la mesa”. También. se animó a poner fecha al RUI para junio del año que viene.

En declaraciones a la emisora RAC1, la diputada se mostró convencida de que el referéndum debe celebrarse a pesar de las voces contrarias en el seno del Partit Demòcrata Català (PDC) y la oposición acérrima del Estado español. Por eso reclamó que el próximo 11S, con la manifestación de la Diada, se dé un empuje definitivo con el RUI, un instrumento que a su entender “hay que divulgarlo mucho porque puede permitir dar un gran paso adelante”.

La CUP insiste en que lo ideal sería que la cuestión de confianza y los presupuestos se abordaran por separado atendiendo primero a lo que atañe al futuro del president y luego a los números, de hecho esperan que sea así, pero admiten que Puigdemont se opondrá a desvincular las dos cuestiones.

En tal caso, “si el president lo quiere vincular, el diálogo deberá ser más lento”, advirtió Serra y añadió que “preferiríamos vernos con el president y luego hablar de las cuentas”.

Barcelona. (INCAT-Agencias).-

El grupo de 11 ediles que lidera Ada Colau: una bolsa de gatos que padece toda Barcelona

Noticias de Barcelona

Con 11 bancas sobre 41, la alcaldesa conduce la ciudad capital, pero la lucha intestina de su agrupación y los problemas de coalición se suceden escandalosamente

La intención de Ada Colau de participar en la manifestación independentista del próximo 11 de septiembre le ha causado un nuevo conflicto con sus socios de Iniciativa por Cataluña-Verdes (ICV). Los ecosocialistas no ven nada clara la decisión de la alcaldesa de Barcelona. El portavoz de Sí que se Puede en el Parlamento, Joan Coscubiela, opinó que la inmensa mayoría de votantes de su grupo, de En Común Podemos y de Barcelona en Común “no se sienten atraídos” a participar en la manifestación de la Diada, después de que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (BC), se mostrara dispuesta a acudir.

“Esta manifestación apuesta por una hoja de ruta unilateral y claramente por apoyar al presidente Puigdemont”, opinó Coscubiela en declaraciones recogidas por Europa Press. Pero el diputado entiende que la alcaldesa puede acudir, por su sentido institucional como alcaldesa y porque, teniendo sólo 11 de 41 concejales en el Consistorio, “hay que nadar contra la corriente para salvar la ropa”.

La permanente indefinición política y las idas y venidas de Colau hacen que le lluevan críticas, no sólo de sus socios, sino también de algunos de los partidos de la oposición. Así, la derechista presidenta del grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Barcelona, Carina Mejías, recordó a Colau que “es la alcaldesa de todos los ciudadanos de Barcelona y que por lo tanto no debe acudir como tal a manifestaciones independentistas”. Además, instó al teniente de alcalde socialista Jaume Collboni a manifestarse y aclarar si acudirá junto a sus socios de gobierno a la manifestación de la Diada.

Por su parte, Alberto Fernández, presidente del grupo del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, reclamó a Colau que “deje de flirtear con el independentismo” y aseguró que “Colau es la alcaldesa de Barcelona, y no debe acudir a una manifestación que es la de unos contra los sentimientos de otros, pues el sentirse catalán y español es un sentimiento mayoritario entre los barceloneses”.

En otras palabras, si sumamos estas disputas a los problemas internos que afronta la alcaldesa con sus ocasionales socios de Podemos, se agiganta la sensación de debilidad que padece, circunstancia natural –insistimos– si se tiene en cuenta que logró sólo 11 de los 41 escaños con que cuenta el consistorio (concejo deliberante) de Barcelona. Para lograr las once bancas que milagrosamente le permitieron asumir como alcaldesa, convendrá recordar que ese pequeño grupo está integrado por diferentes fuerzas de izquierda notoriamente enfrentadas entre sí. Una bolsa de gatos que padece toda Barcelona.-

 

Barcelona (INCAT-Europa Press/EFE).-