El presidente catalán formaliza una última oferta de referéndum al Estado español y éste le responde y cierra con un portazo

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El presidente de la Generalitat agregó que en caso de que esta posibilidad no sea viable, será necesario pensar en elecciones para después de la Diada del 2017

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, planteará de nuevo a España la celebración de un referéndum acordado, aprovechando su discurso con motivo de la cuestión de confianza que planteará el próximo 28 de septiembre. Lo explicó en rueda de prensa con los corresponsales extranjeros en el Palau de la Generalitat, donde también situó las próximas elecciones, que según la hoja de ruta serían constituyentes, después de la Fiesta del 2017.

De hecho, apuntó que espera que el próximo Once de Septiembre él ya esté en funciones y que los comicios ya estén convocados. También aprovechó para tachar de “desafortunadas” las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo, sobre las que opinó que son “hirientes para las víctimas del terrorismo”.

Puigdemont avanzó que su discurso de la cuestión de confianza incluirá una nueva petición a España para que autorice un referéndum en Cataluña. El presidente realizará este planteamiento aunque la situación política en España continúa bloqueada. No obstante, prefirió no hablar de un referéndum unilateral, e insistió en que la hoja de ruta pactada por el momento sólo prevé elecciones constituyentes, una vez aprobadas las leyes de desconexión.

En este sentido, remarcó que el Parlamento deberá haber aprobado las leyes de desconexión a finales del próximo mes de julio. Será entonces cuando convoque a elecciones constituyentes, que ubicó después de la Diada del 2017. “Espero que seamos capaces de hacer las cosas de la mejor manera cuando yo ya no esté a cargo del gobierno”, dijo al preguntarle sobre el Once de Septiembre del próximo año.

Según cree, si los independentistas ganan por sobre los que quieren mantener a Cataluña como comunidad autónoma, entonces el resultado “estará claro” y el nuevo Parlamento trabajará para elaborar una Constitución, que deberá ser validada en referéndum. En cuanto a su asistencia a la manifestación desde Salt, Puigdemont explicó que sólo habría descartado su participación si no tuviera garantizado el apoyo de la CUP en la cuestión de confianza, para que su presencia no fuera interpretada como una “maniobra”.

Sobre las declaraciones del ministro García-Margallo, quien comparó un atentado terrorista con la independencia de Cataluña, Puigdemont consideró que “estas afirmaciones están fuera de lugar y son hirientes para las víctimas del terrorismo. Lo lamento, porque el terrorismo es una de los peores pesadillas”.-

El Gobierno español responde a Puigdemont y cierra la puerta al referéndum pactado

Rafael Catalá: ‘No es posible avanzar en esta dirección’

 

La propuesta de Carles Puigdemont de intentar pactar un referéndum con el Estado español ya tiene respuesta. El ministro de Justicia español, Rafael Catalá, cerró la puerta a este intento, diciendo: ‘Puigdemont no tiene capacidad para hacer lo que él crea oportuno. Todos estamos sometidos a las reglas de juego y muy especialmente los responsables políticos. No se puede decidir cambiarlas a placer. No es posible avanzar en esta dirección. ‘

Ha sido el primer miembro del Ejecutivo español a reaccionar a las manifestaciones del 11 de Septiembre. Ayer el equipo de Mariano Rajoy y de la presidencia del gobierno español no quisieron hacer ningún comentario.

Catalá añadió: ‘Es un ejercicio democrático y de confianza en los ciudadanos promover la aplicación de las leyes que tenemos, y si alguien las quiere cambiar que lo diga, pero mientras no las cambiamos por sistemas democráticos, el presidente Puigdemont no está por encima de la ley. ‘

Según él, los actos vuelven a demostrar que el movimiento independentista tiene una fuerza importante detrás. Ahora, dijo: ‘Cuantitativamente no hubo un incremento singular respecto de los años anteriores, sino más bien al contrario.’ El apoyo popular no parece que crezca, y nosotros continuamos trabajando para Cataluña y los catalanes e intentando resolver problemas reales, cotidianos y ayudando a la Generalitat a pagar las instituciones sanitarias, la educación y los servicios. ‘

También se refirió a la manifestación de la CUP (formación independentista y anticapitalista) de ayer, en la que se quemaron banderas españolas y fotografías del rey Felipe VI. Dijo que no le extrañaría que la fiscalía actuara. La fiscalía está permanentemente activa en la persecución de los actos ilícitos y no me consta que haya emprendido ninguna actuación, pero como hay testimonios gráficos supongo que no será difícil de investigarlo y de identificar a los autores. Son las reglas del juego y con el independentismo no debemos tener más tolerancia que con los delitos de tráfico.’

Asimismo, se refirió a una posible condena a la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell: ‘Quien comete una irregularidad en cualquier institución tiene una responsabilidad y si ha cometido cualquier actividad ilícita deberá asumir esta responsabilidad.’

Los partidos catalanes repudiaron las declaraciones de Margallo, quien equiparó terrorismo y soberanismo

PSC, PDC, ERC y Ada Colau cargaron contra el ministro del Asuntos Exteriores español, que había dicho que “el ataque terrorista se supera, la disolución de España es irreversible”.

En vísperas de la Diada, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo dijo que el “desafío soberanista” de Cataluña es el “más importante” que enfrenta España, ya que “de una crisis se sale, un ataque terrorista se supera, pero la disolución de España es absolutamente irreversible”.

El eco entre los partidos catalanes no tardó en hacerse notar. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, pidió la “dimisión inmediata” del funcionarios español. “Me temo que esto no sea ni inocente ni casual porque el Gobierno del PP lleva muchos años generando crispación”, dijo líder de Barcelona En Comú.

La coordinadora general del Partit Demòcrata Català (PDC), Marta Pascal, remarcó que”la frivolidad de Margallo llega a niveles insospechados” al hacer una “comparación absolutamente lamentable”, sobre todo porque el proceso transcurre por la “vía pacífica y democrática”.

Oriol Junqueras, desde Esquerra Republicana, dijo que las declaraciones de García-Margallo “se enmarcan en una actitud muy tradicional” y ponen en evidencia que “las estructuras de poder del Estado y los ministros han desconectado de las necesidades, los derechos y los intereses de la inmensa mayoría de Cataluña”.

El último en manifestarse fue Miquel Iceta, vocero del PSC, quien aseguró que “cuando se habla de Cataluña y España hay que evitar equiparar situaciones que no tienen nada que ver”.

Barcelona (INCAT-ACN).-

Madrid (INCAT-Vilaweb).