Crimen de Coca Maggi: “Los abogaduchos se la llevaron”

Así le dijo Ricardo Tortosa, un florista que tenía su puesto a metros de la Facultad de Derecho, a un testigo, en referencia a integrantes de CNU. Él y su hijo, quien simpatizaba con la Juventud Peronista, fueron acribillados días después.

El día después del secuestro –que terminó con el asesinato- de María del Carmen “Coca” Maggi, entonces docente y decana de la Facultad de Humanidades, Julio D’Auro –militante tomaba mate con sus compañeros en la unidad básica de Chile y 3 de Febrero, entre ellos, Juan Tortosa. Al llegar su padre, Ricardo, el ánimo de la reunión cambió.

“¿Vieron lo qué pasó? Secuestraron a Coca Maggi”, les dijo. “Yo sé quiénes son. Son la gente de CNU. Los abogaduchos se la llevaron”, les refirió luego el florista que tenía su puesto en San Martín y Mitre, a escasos metros de la Facultad de Derecho, uno de los lugares donde actuaba la Concentración Nacional Universitaria. Los cuerpos de padre e hijo Tortosa aparecieron días después acribillados.

Más adelante en su relato, D’Auro relató que luego de declarar en el Juicio por la Verdad en 2001 cruzó a Ricardo Oliveros caminando sobre la Diagonal Pueyrredon. Lo conocía por una relación laboral previa, cuando el testigo tenía una imprenta y Oliveros acudía a pedirle trabajos para el dirigente peronista Mario Cámara.

“Quiero contarte una cosa”, le dijo Oliveros. “Yo te conocía a vos porque te fui a buscar cuando te secuestraron”, refirió el testigo que le mencionó, en relación su detención ilegal que lo llevó al centro clandestino de detención conocido como La Cueva. Le dijo, incluso, que era quien le tocaba la espalda cuando lo llevaron encapuchado en la parte trasera de un automóvil.

Oliveros, según contó D’Auro, le dijo que era servicio de Inteligencia del Ejército, y que tenía intención de declarar en el Juicio por la Verdad. “Yo sé mucho, puedo brindar muchos datos, porque yo participé en el operativo del 5 x1”, le dijo luego.

En relación a los asesinatos de Pacho Elizagaray, su tío y primos, y del médico Bernardo Goldemberg, le dijo –según contó D’Auro- que se había armado un comando con integrantes de la Triple A de Capital Federal y La Plata, el Ejército –al que referenció como “nosotros” y dijo que aportaban la logística-, y “los de Mar del Plata”, que “marcaban a la gente que había que ir a buscar y daba la cobertura.

Esto derivó en una reunión con la Comisión por el Juicio por la Verdad, donde Oliveros habría pedido 20 mil dólares a cambio de su testimonio, lo que le fue negado.

Tras el asesinato de Pacho Elizagaray, D’Auro mencionó que tuvo una larga conversación con su padre. “Estaba destrozado, quedó derrumbado. Cambió totalmente su vida y su aspecto”, señaló y comentó que empezó a ser una sombra de lo que había sido. En esa ocasión, entre anécdotas, le comentó: “Estos que se dicen peronistas mataron a mi hijo, a quien yo formé y era peronista de ley”.

El segundo testimonio de este martes fue el de Juan Carlos Suarías, quien durante la audiencia reconoció el rostro de Carlos González en el identikit que se le exhibió correspondiente a la causa por el secuestro y asesinato de María del Carmen Maggi. Es que el testigo fue empleado contratado de seguridad en la Universidad, junto a González, cuando la casa de estudios estaba a cargo del rector Josué Catuogno, Eduardo Cincotta y Gustavo Demarchi. El imputado además era fiscal federal en la causa en cuestión y la cerró poco después sin encontrar responsables, aún antes de que apareciera su cuerpo sin vida.

Además mencionó haber visto a Ullúa y a Mario Durquet armados en esos años e identificó a varios de los imputados como miembros de la CNU. Respecto a Demarchi dijo que no integraba la agrupación, aunque el exfiscal federal sí se autoreferenciaba allí.

Al comenzar la audiencia, el Tribunal advirtió a los presentes, especialmente al público, que si había una manifestación como aplausos, iban a desalojar la sala, sin mencionar si se provocó o no una incidencia. Ya habían dispuesto los jueces en otra audiencia que debían quitarse algunas personas del público presentes, pañuelos que llevaban los nombres de las víctimas y vinculaban su muerte con la CNU.

En el transcurso de la audiencia, además, hubo varias advertencias del presidente del Tribunal hacia los abogados Horacio Insanti y Gustavo Demarchi –quien ejerce su propia defensa con el letrado Claudio Benvenuto- al momento de los interrogatorios, por preguntas “improcedentes”.

CNU: Demarchi tendrá que interrogar a través de su codefensor

La resolución se da a partir de un pedido del Ministerio Público Fiscal para evitar la revictimización de los testigos citados y que no sea el imputado quien realice las preguntas durante el juicio a integrantes de la Concentración Nacional Universitaria (CNU).

Ante el pedido del Ministerio Público Fiscal, la Cámara Federal de Casación encomendó al Tribunal Oral Federal que lleva adelante el juicio a integrantes de la Concentración Nacional Universitaria (CNU) por ocho homicidios cometidos en 1975, que adopte “todas aquellas medidas tendientes a evitar la re-victimización de las personas citadas a juicio, atendiendo al espíritu de las reglas prácticas previstas en la acordada nº 1 del 2012”.

En la breve resolución, se advierte el “riesgo de re-victimización que podría originar que sea el imputado quien, durante el desarrollo del debate, interrogue a las víctimas”.

En otro pasaje, señala que “no puede perderse de vista que Demarchi actúa en el proceso acompañado por el Dr. César Claudio Benvenuto”.

“En este punto entonces –señala la Cámara-, la garantía de defensa en juicio que se ha pretendido resguardar en la decisión sub examine no avasalla el objetivo de resguardar los intereses y derechos de las víctimas en este proceso, toda vez que, en el marco de las funciones ordenatorias, el a quo tiene la potestad de restringir al imputado la posibilidad de llevar adelante los interrogatorios, que deberán quedar en manos del co-defensor”.

Si bien los jueces Pedro Rubens David y Alejandro Walter Slokar autorizaron la autodefensa de Demarchi –pero con codefensor que realice las preguntas a los testigos citados-, el fiscal ante la Cámara Federal de Casación Penal, Javier De Luca, no descarta la presentación de un recurso extraordinario federal al respecto.