Quién es el argentino que trabaja como delivery en Alemania y se volvió viral en las redes sociales

Gonzalo Pérez es abogado, viajó a Europa para hacer un máster y desde hace nueve meses vive en Berlín. Trabaja diez horas por día.

El 15 de abril se cumplieron dos años desde que el argentino Gonzalo Pérez se subió al avión para buscar su futuro. Recorrió varios lugares de Europa como Eslovaquia, Hungría, Austria, Polonia y Bulgaria. Vivió un tiempo en Madrid y luego se fue a la ciudad de Salamanca para finalizar un Máster en Análisis Económico del Derecho y las Políticas Públicas.

Vive en Berlín desde agosto 2020 con una “working/holiday”, trabaja 40 horas semanales y gana en mano un promedio de 2.000 euros mensuales.

Gonzalo Pérez usa varias redes sociales para mostrar su vida y comunicarse con su gente, pero de a poco va creciendo en Twitter con su cuenta @soygonzaloperez. Hace unos días hizo una publicación “rompiendo el chanchito” y su foto se hizo viral.

También mostró los productos que compró en el supermecado “Netto”, cuánto gastó y para cuánto tiempo le alcanzaría. “Creo que es importante compartir información basada en datos. Siempre que hablo de mi salario, acompaño la copia de mi recibo de sueldo. Llama la atención porque, lamentablemente, los políticos de nuestro país nos empobrecieron al punto de que sorprende el salario de un delivery en Europa”, remarcó para Noticias Argentinas.

Ante la publicación, empezaron las grandes comparaciones con los precios en la Argentina.

– ¿Cuál es la diferencia de sueldo con la Argentina? 

   Desconozco el sueldo actual de un delivery en la Argentina, pero yo estoy ganando 2.000 euros y trabajo 40 horas semanales. Es decir, trabajo 10 horas diarias durante cuatro días y en los tres restantes, aprovecho para estudiar y ponerme al día con otras cosas de la vida.

Actualmente vive en una residencia para estudiantes que tiene un valor de 300 euros mensuales porque quiere realizar una vida que le permita ahorrar la mayor cantidad de dinero.

– ¿Cuál es el costo de vida?

   Hay diferentes tipo de alquileres. Las habitaciones en residencias de estudiantes parten de los 300€, las habitaciones en departamentos compartidos a partir de los 400 euros y los monoambientes a partir de los 800€. Las compras de supermercado pueden ir desde los 130€ a los 200€ mensuales, dependiendo del supermercado al cual se acuda. El plan de telefonía cuesta 25€ mensuales, entre otras cosas. 

A pesar de que nunca imaginó trabajar de delivery siendo abogado, cuenta que un amigo que vivía en Dinamarca lo convenció. Él estaba terminando el Máster en España y su amigo el visado, así que decidieron encontrarse en Alemania y seguir con la travesía juntos.

“Trabajo de delivery en Alemania por diversas cuestiones. No hablo alemán y mi título no me permite ejercer la profesión fuera de la Argentina. A su vez, podría convalidarlo en España (proceso de 3 años), pero no es algo que me interese. Descubrí que me atraen otras cosas, por ejemplo, la economía y el análisis de datos (lo que me encuentro estudiando actualmente). Por su parte, la renta que percibo haciendo delivery en Alemania es superior a la que percibiría ejerciendo mi profesión en mi país. Lo que me permite ahorrar y ganar tiempo”, remarcó Gonzalo.

Además, el argentino piensa en una estabilidad económica a futuro. “Mi objetivo es ganarle al mercado. Ser capaz de ofrecer algo que el mercado demande. Ahora mismo estoy haciendo un curso de data analytics y mi idea es realizar un segundo máster en una temática relacionada. Me gustaría, al terminarlo, conseguir un trabajo en el rubro que me permita cierta estabilidad y luego emprender”.

– ¿Pensas en volver? 

   Ahora mismo no me lo planteo. En un principio lo hacía, pero dada la situación actual, no es algo que imagino en un corto o mediano plazo. Me encantaría, pero la situación no acompaña.

– ¿Qué le dirías a las nuevas generaciones argentinas? 

   Que por favor analicen lo que sucedió y sucede, para que no vuelva a pasar. Que intenten que no se repitan las mismas recetas que se vienen aplicando hace tantos años para que no se tengan que ir lejos de su país en busca de oportunidades. Lo que más quiero es que los incentivos a esforzarse en nuestro país vuelvan a estar presentes como lo estaban cuando muchos de nuestros abuelos llegaron a la Argentina. (NA)