A 105 años del Genocidio Armenio, el Concejo Deliberante repudia todo tipo de violencia y pide por un mundo en paz

En virtud de la emergencia sanitaria por el coronavirus, que hoy atraviesa nuestro país el Honorable Concejo Deliberante no puede llevar a cabo como cada año, el acto conmemorativo en el Recinto de Sesiones como establece la Ordenanza Nro. 24045, es por ello que este Departamento Deliberativo, a través de estas líneas, repudia toda expresión de violencia.

El contexto no era propicio para que predominara la paz y la tolerancia. Hace 105 años, cuando comenzó la persecución, la discriminación violenta y la matanza de armenios, el mundo no sabía que comenzaba a experimentar un genocidio, que no sería el único; sino, tan solo el primero del siglo XX.

Algunos estudiosos dicen que fueron 600.000 víctimas. Otros, llegan a triplicar esa cifra. No importa. Así hubiera sido uno sólo, no se puede concebir la agresión –verbal o física-, mucho menos el asesinato del otro por diferencias ideológicas, sociales, étnicas o políticas.

En virtud de la emergencia sanitaria por el coronavirus, que hoy atraviesa nuestro país el Honorable Concejo Deliberante no puede llevar a cabo como cada año, el acto conmemorativo en el Recinto de Sesiones como establece la Ordenanza Nro. 24045, es por ello que este Departamento Deliberativo, a través de estas líneas, repudia toda expresión de violencia. A 105 años del Genocidio Armenio, que fue uno de los hechos históricos que abrió una larga etapa de violencia a nivel mundial, insta a todos los habitantes, de nuestras queridas Mar del Plata y Batán a pregonar el ejemplo de la convivencia en paz, aceptándonos en nuestras diferencias y uniéndonos en nuestras virtudes y nuestras coincidencias.

Un mundo en paz nos hará mejores ciudadanos. Y si recordamos los enfrentamientos pasados, sabremos esquivar los caminos de la discordia

Conmemoran en Mar del Plata un nuevo genocidio armenio

La Asociación de Residentes Armenios en Mar del Plata invita a la comunidad al acto que se llevará a cabo en recordación del 102º  aniversario del Genocidio Armenio, una de las más crueles matanzas que registra la historia de la humanidad y la primera ocurrida en el siglo XX: el exterminio, entre los años 1915 y 1923, de 1.500.000 de personas, incluyendo ancianos y niños.

En conmemoración del Día de Acción por la Tolerancia y Respeto entre los Pueblos, se llevará a cabo el lunes  24 de abril a las 10 en el  Honorable Concejo  Deliberante  y posteriormente se colocará una ofrenda floral en el monumento al Gral. José de San Martín.

En cumplimiento de la Ordenanza Municipal Nº  17984, es organizado  en forma conjunta por la mencionada entidad, la Municipalidad del Partido  General Pueyrredon y la Secretaría de Derechos Humanos.

Cabe destacar que se trata de un genocidio al que la comunidad internacional le ha dado la espalda durante muchos años y aún hoy no termina de ser reconocido por sus responsables, el estado turco, a pesar de ser contemporáneo  y generar un antecedente. La impunidad de esos hechos sirvió como fundamento para el Holocausto. Hay una frase que la historia  no olvida de Hitler en Auschwitz:“ ¿Quién se acuerda hoy del genocidio contra los armenios?¨, se jactaba. Eso significa que el hecho de que no se haya condenado implicó, de alguna manera, una vía libre para que el nazismo haya planificado y ejecutado lo que después hizo.

Tuvieron que pasar 70 años para que una comisión de las Naciones Unidas aceptara calificar el caso armenio como el de un genocidio y aprobara una resolución que expresaba que “el genocidio de los armenios es un crimen internacional del cual el Estado turco debe asumir su responsabilidad”.

Tal como decía en un artículo publicado en 1995 el historiador argentino Emilio J. Corbière “los gobernantes turcos proceden como Videla, Viola y Massera. Para ellos los asesinatos no fueron tales. Desaparecieron y no existieron”.

El genocidio armenio existió y se sabe quiénes fueron los responsables. Pero los responsables no lo reconocen y mucho menos se muestran dispuestos a pedir perdón.

 

Se hizo el acto oficial por un nuevo aniversario del Genocidio Armenio

Se conmemoró el 101º aniversario del inicio de la persecución

La comunidad conmemoró hoy el 101º aniversario del inicio del genocidio armenio a manos del Imperio Otomano -Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos, en reconocimiento del Genocidio del Pueblo Armenio, que evoca el 24 de abril de 1915-, que cobró la vida de al menos 1.500.000 personas –incluyendo abuelos, niños y discapacitados-.
En el recinto de sesiones del Honorable Concejo Deliberante, con la presencia de su Presidente, Guillermo Sáenz Saralegui (AA), se hizo el acto oficial. Asistieron, también, los concejales Patricia Leniz, Patricia Serventich y Federico Santalla (AA); Cristina Coria y Mario Rodríguez (UCR); Santiago Bonifatti, Marcelo Fernández, Claudia Rodríguez y Héctor Rosso (AM, éste último autor de la iniciativa de reconocimiento en el HCD); Lucas Fiorini y Alejandro Carrancio (FR); Marina Santoro, Marcos Gutiérrez y Daniel Rodríguez (FpV); la directora de Derechos Humanos, Sonia Rawicki –en representación del intendente Carlos Fernando Arroyo; miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (capitán de navío Ernesto Angel y Prefecto Rubén Núñez); en representación del obispo Monseñor Marino, el Padre Walter Pereira; integrantes de AMADI; referentes de la comunidad armenia, como Arturo Hachadurian, del Centro de Residentes Armenios de Buenos Aires, Nishan Guiridlian, de la Juventud Armenia; Juan Sarrafian, y el Presidente de la comunidad local, Jorge Topalián.
También asistieron alumnos del Instituto Ayelén y del colegio Colinas de Peralta Ramos.

En principio fue proyectado el video institucional “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes. Luego, otro video sobre el genocidio armenio. Y a continuación, el Presidente del Cuerpo Legislativo, Guillermo Sáenz Saralegui, dio la bienvenida a los presentes: “No existen diferencias políticas, religiosas, culturales, sociales o ideológicas que justifiquen el aniquilamiento de un millón y medio de personas. O dos millones si consideramos otras estimaciones.
No existen diferencias que justifiquen siquiera una muerte.
Pero cuando analizamos cifras encontramos la dimensión de la atrocidad que es capaz de cometer el Hombre, muchas veces, justificándose en esas diferencias ya mencionadas.
El genocidio armenio comenzó el 24 de Abril de 1915, el día en que las autoridades otomanas detuvieron a 235 miembros de la comunidad de armenios en Estambul.

La deportación forzosa y exterminio de un número indeterminado de civiles armenios por el gobierno de los Jóvenes Turcos en el Imperio otomano, comenzó en 1915 y continuó hasta 1923.
La brutalidad en las masacres y la utilización de marchas forzadas con las deportaciones en condiciones extremas dejan ver un odio injustificable.
La República Argentina, fiel a su costumbre de mantener las puertas abiertas, se constituyó en una nación plural por el aporte de muchas comunidades de inmigrantes, muy diferentes entre sí, que trajeron su pasado, su cultura y su esfuerzo para el progreso. Y la comunidad armenia es una de esas comunidades.
Por eso, nos sentimos orgullosos de tenerlos entre nosotros porque su aporte ha sido fundamental para hacer de Mar del Plata una ciudad pujante. Y de Argentina, un país próspero con un potencial que debemos aprovechar para consolidarnos en el desarrollo de nuestras virtudes.

Desde ese Concejo Deliberante, en sintonía con el Ejecutivo, condenamos el Genocidio Armenio, al que consideramos el primer Holocausto del siglo XX. Condenamos cualquier forma de violencia. Pero respetamos en paz y con tolerancia cualquier diferencia política, social, cultural o ideológica.
Sabemos que los armenios son una comunidad pacífica, que se ha integrado plenamente a la República Argentina. Y que ha sido un motor fundamental del progreso del país. Por eso, celebramos el ejercicio de memoria que estamos haciendo en este acto e invito a sus integrantes a seguir así, fomentando el entendimiento, la paz y la prosperidad de nuestro pueblo”.

Después, el concejal Rosso, que impulsó en su momento la Ordenanza Nº 17.984/07, expresó: “Siempre se pretendió una celebración especial. La comunidad armenia en Mar del Plata es chica pero muy dinámica y presente. Se pretendió dar testimonio del genocidio, de lo que sufrieron los armenios. Todo lo que podamos hacer para que se tome conocimiento y se le dé dimensión es poco. Es destacable que potencias mundiales no lo reconozcan. Aunque Argentina fue de los primeros países en hacerlo, a través del Presidente Alfonsín. Y también fue de los primeros en establecer un acto de recordación. Es muy importante hacer estos actos. La educación también es fundamental. Que el reclamo sea al unísono y los responsables, aunque fallecidos, sean culpados. Acá también Memoria, verdad y justicia”.

Por su parte, Rawicki señaló: “Como integrante de la comunidad judía, esta situación me resulta tan familiar, con tantos puntos de coincidencia en los hechos y en los sentimientos. Una vez al año volvemos al dolor, al recordar a los familiares y las familias destruidas. Pensamos en el Por qué, en el para qué. Esto se trata de fortalecer nuestra identidad y desde esta identidad interrelacionarnos con la comunidad”.

Después, la alumna Ayelén Martínez, alumna de 5º año del Colina de Peralta Ramos, leyó un documento elaborado en esa institución: “El año pasado, en una clase de Historia, una profesora nos dijo: `Hoy veremos el tema del genocidio armenio´. En ese momento no supe a qué se refería. Está claro que era una matanza descomunal, pero no sabía nada más. El tema fue explicado como en el libro estaba. Pero nosotros tuvimos un privilegio: luego de unos meses se reincorporó nuestra profesora, Gladys Danuyian, a quien le habíamos hecho un pequeño homenaje en memoria de lo ocurrido. Ella nos contó un poco de lo que trataba y nosotros buscamos información. Este año empezó diferente, con la propuesta de ir a presenciar el acto. Ello implicó recordar qué había pasado y conocer un poco más a nuestra profe, su historia y la del pueblo armenio. Lo encontramos con nuestros compañeros no fue sólo lo que estudiamos en los libros; nos encontramos con un hecho horroroso, con la indignación de ver que existen hechos terribles en la historia, que no son recordados, con dolor, con miedo, con un pueblo que intentó ser callado, con ojos perdidos en la distancia. Este genocidio se llevó un millón y medio de personas, personas que defendían lo que tenían, lo que creían, lo que eran. Murieron por ser un pueblo. No sólo fue una matanza por un ideal de población y religión, sino que fue peor lo que se hizo para lograr lo que se quería. Secuestros, desarmes, destierro y exilio de personas, para luego a muchas de ellas secuestrarlas y asesinarlas y llevarlas a las llamadas Caravanas del Horror, dejando que muchos niños, mujeres, hombres y ancianos murieran en pleno desamparo. Existieron y existen historias de este hecho con miedo, terror, desesperación y nerviosismo, enojo entre otras emociones. Los cuales se siguen sintiendo al recordar lo sucedido. Estas historias que hoy en día son contadas. Pero, ¿para qué contarlas?, para no olvidar, para no dejar morir al pueblo, para no tirarlo al olvido.

Para no lograr ese objetivo tan querido por el Imperio Otomano, para no callar, para seguir siendo escuchados, para que todos veamos que siguen en pie, pero también para que veamos la otra cara, la que Turquía quiere mostrarnos, aquella donde no tiene por qué aceptar que es un genocidio, un crimen de lesa humanidad, ya que para ellos –en forma indirecta en frases, pero sumamente directa en acciones- el pueblo armenio no es humano, haciendo quedar a Turquía en un papel deplorable y vergonzoso. Pero no sólo las historias nos obligan a no olvidar, sino que también están sus danzas y sus músicas. Aquellas que se escuchan a lo lejos, pero que también se sienten en lo más profundo, que muestran los más fieles sentimientos y emociones. Y en su única religión, que se diferencia por ser propia, completamente de ellos, con sus misas sentadas y oraciones enseñadas desde pequeños, en las escuelas. Y de grandes, se siguen practicando con la fe viva en el pecho. Los armenios no se han callado. Hasta han crecido firmemente en su cultura, en su historia. Son un ejemplo de superación, luego de una gran caída. Por eso me atrevo a decir que tuvimos un gran honor al ser invitados hoy y estar presentes, al poder conocer más a Armenia, al tener una persona cerca que no sólo nos contara de aquella catástrofe, sino que con una enorme sonrisa mostrara su cultura, su historia, su pueblo (…) No te olvides del 1.500.000 personas masacradas. No te olvides de las familias desterradas por ser cristianas. No te olvides de las mujeres, hombres y niños que vieron morir a sus hermanos asesinados. No te olvides que intentaron eliminar un pueblo de origen milenario. No te olvides de la ignorancia y el desprecio por ser de una etnia diferente (…). No te olvides que Turquía no reconoce lo sucedido y que el mismo Estado penaliza a quienes reconocen el hecho. Y que hace 101 años comenzaron el primer genocidio del siglo XX y que no lograron ni lograrán hacer callar las voces de quienes aguardan por el descanso en paz de las almas de los mártires. Yo no me olvido que Argentina fue uno de los países que recibió a las familias sobrevivientes, que vinieron aquí buscando paz y que amaron a la tierra que los cobijó”.

Luego, Topalián expresó: “Hace seis o siete años, cuando empezamos esto, éramos no más de diez o doce personas. Y hoy hay colegios y otras colectividades. Es un orgullo. Los turcos podrán negar el genocidio pero el mundo está reconociéndolo más y en más lugares. Y ellos van a estar solos y nosotros seremos muchos más. Seguiremos en la lucha por el reconocimiento”.
Después, Guiridlian expresó: “Queremos agradecer al Honorable Concejo. Cada 24 de abril, los armenios dispersos por el mundo recordamos con horror el inicio de la gran tragedia. Esa noche de 1915 fueron eliminados alrededor de 250 armenios. Eran clérigos, maestros, intelectuales y referentes sociales. Se daban los primeros pasos del plan de exterminio de los armenios. Un millón y medio de armenios fueron asesinados después de padecer tormentos inimaginables. De este modo, fue eliminada un tercio de la población armenia de Turquía, entre 1915 y 1923, donde se produjeron matanzas, deportaciones forzadas, Marchas de la Muerte, robos de identidad, violaciones de mujeres, confiscación de propiedades y profanación de iglesias, con el propósito de eliminar a la población armenia, su cultura y cualquier vestigio de su presencia en la región. Los descendientes de aquellos mártires y de los sobrevivientes no podemos permanecer callados, no sólo por el honor debido a nuestros ancestros; sino que para que el perenne recuerdo de aquel período oscuro de la historia contribuya a prevenir crímenes tan inhumanos”.

Finalmente, Sarrafian, agradeciendo la realización del acto en la casa del pueblo, en el recinto de sesiones del HCD, expresó: “Agradezco la presencia de todos ustedes porque estamos recordando a quienes debieron buscar una vida tranquila, porque su vida había dejado de ser tranquila. Nadie quiere dejar su lugar de nacimiento, hacer miles de kilómetros donde no se conoce ni la lengua, ni las costumbres. Había que salvar la vida propia, la de la familia, la de las mujeres, durante la página negra de la historia. Sólo por ocupar tierras usando como excusa que pertenecían a otra religión. Por eso debe ser aplaudida la iniciativa de traer a estos jóvenes estudiantes, que son el eco de esta iniciativa. La historia no debe permitirse que un crimen quede sin castigo, porque un crimen sin castigo tiende a repetirse. Nos tocó llegar a la Argentina, a un país que nos dio todo lo que nos fue negado en nuestro país de origen. Nosotros somos felices aquí, en la Argentina, porque lo primero que obtuvimos fue paz. Y hemos venido a desarrollarnos; no vinimos a Hacer la América; vinimos a contribuir a la sociedad ya existente, donde el esfuerzo del trabajo permitiera progresar. Hemos construido un país donde se sigue respetando al prójimo. La República Argentina es un ejemplo en el mundo”.

Emotivo acto por los 100 años del genocidio armenio

El intendente municipal Gustavo Pulti estuvo presente en el acto conmemorativo por el centenario del genocidio armenio.

Cada 24 de abril, a raíz de la Ordenanza de 2007 impulsada por el concejal Héctor Rosso, en el recinto de sesiones del Honorable Concejo Deliberante se realiza el acto central en conmemoración por el Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos, en reconocimiento del Genocidio del Pueblo Armenio a manos del Imperio Otomano ocurrido entre 1915 y 1923, y en el que se estima que fueron exterminadas alrededor de 1.500.000 personas.

En este contexto, Pulti elevó un proyecto al Concejo Deliberante para emplazar un memorial en homenaje a los mártires del genocidio armenio, en la plaza ubicada frente al Museo MAR.

El jefe comunal señaló que «hoy se conmemoran 100 años desde que los primeros 400 intelectuales armenios fueron perseguidos, arrancados de sus lugares. En este día comenzó una mutilación que arrasó con un millón y medio de vidas. Un millón y medio de bebés, de niños, de abuelos vulnerables. Y mientras ocurría esto, en otros lugares, no tan lejos, en otras calles, alguien tomaba café, comentaba el diario, alguien salía a correr, alguien leía una novela. Alguien estaba viviendo una frivolidad circunstancial y alejada”.

“Esto –continuó- es lo que pasó con el genocidio armenio, esto es lo que pasó con el Holocausto, con muchas familias perseguidas. No incurramos en la grosería de los números: 6.000.000 de judíos, 1.500.000 de armenios, 30.000 militantes desaparecidos en la Argentina o un pibe asesinado en un barrio por una actitud represiva de Estado es parecido”.

Por último, Gustavo Pulti expresó que “el genocidio de los armenios es un dolor que nos enseña, un dolor que nos tiene que poner de pie, un dolor que nos tiene que confraternizar, un dolor que nos tiene que enseñar a todos».

Por su parte, el presidente de la Asociación de Residentes Armenios de Mar del Plata, Avedis Sahakian, expresó que «para todos los armenios que vivimos en Mar del Plata y en la Argentina, la recordación del Genocidio es una cuestión importante. Pero especialmente para las últimas generaciones, no sólo por la cuestión en sí misma sino también por el hecho de que estamos inmersos en una sociedad que ha cobijado a nuestros abuelos y padres», afirmó.

«Llegar al tema del reconocimiento fue un camino muy difícil. El legado que podemos dar es el conocimiento de cómo ocurrieron las cosas para que nunca más vuelvan a suceder. No tenemos más que palabras de agradecimiento desde nuestra colectividad», agregó el titular de la Sahakian.

Vigilia por el centenario del genocidio armenio y 100 campanadas

En conmemoración al Centenario del Genocidio Armenio, que se producirá el viernes 24 de abril, la Asociación de Residentes Armenios de Mar del Plata y la Defensoría del Pueblo de General Pueyrredon, invitan a una vigilia simbólica para recibir la fecha.

Tendrá lugar a partir de las 22 de este jueves, en la carpa instalada por dicha colectividad ubicada frente a la Catedral, en la Peatonal San Martin entre Mitre y San Luis, en la cual distribuyen folletos y brindan información alusiva.

Allí está prevista una actuación artística a cargo de los cantantes Luis Caro y Nora Lavallén, que interpretarán canciones de compromiso social y contenido humanitario, para después, a las 0 hs. interpretar los himnos nacionales de Argentina y Armenia.

Harán uso de la palabra el Defensor del Pueblo Fernando Rizzi y el presidente del Asociación de Residentes Armenios de Mar del Plata, Avedis Sahakian.

De ese modo en comunidad se dará inicio a una fecha tan cargada de significado, y vinculada a la condena a uno de los grandes exterminios del siglo XX, condenando la violencia, la intolerancia, la persecución, y rescatando el valor de la vida, la paz y la plena vigencia de los Derechos Humanos.

Cabe destacar que desde el lunes esta Asociación desarrolla los actos programados con motivo de conmemorarse el centenario del genocidio armenio, una de las más crueles matanzas que registra la historia de la humanidad y la primera ocurrida en el siglo XX: el exterminio, entre los años 1915 y 1923, de 1.500.000 armenios.

Este jueves, la Iglesia Catedral de Mar del Plata se sumará a la iniciativa mundial de tocar las 100 campanadas a las 12,15.

Asimismo se recuerda que este viernes 24, a las 10, se realizará un Acto en el Honorable Concejo Deliberante de la Municipalidad de General Pueyrredon y posteriormente se colocará una ofrenda floral en el busto del general José de San Martín.

Ese mismo día, a las 21 en el Teatro Municipal Colón, con entrada libre y gratuita se llevará a cabo un Concierto del Cuarteto de Cuerdas dirigido por Aron Kemelmajer que presentarán obras del Padre Gomidas.

Actuarán Aron Kemelmajer (1º violín); Perla Deluchi (2º violín); Juan Pablo Gez Carballo (viola); Jorge Perez Tedesco (chelo) y Claudio Campos (percusión)

Finalmente, el domingo 26 a las 12 en la sede de la Asociación, 11 de Septiembre 3680, se efectuará un oficio religioso a cargo del padre Mesrob y posterior almuerzo ritual “Madagh”, por los mártires de tan luctuoso genocidio.