No hay dengue en Mar del Plata pero profundizan campaña de prevención

El secretario de Salud, Gustavo Blanco, acompañado por el Jefe de División de Control de Plagas municipal, Conrado Murdoca y el titular de Defensa Civil, Rodrigo Goncálvez, brindó una conferencia de prensa explicando las medidas de prevención y control del virus del Dengue, Zicka y Chikungunya.

Se informaron las características de los virus, los síntomas, las acciones de fumigación preventiva que realiza la Municipalidad y que, ante cualquier consulta, los vecinos se deben comunicar al teléfono gratuito de Defensa Civil 103.

Aunque se descartó la presencia del virus en la ciudad, desde la comuna se brindó una serie de detalles para que no prolifere en nuestra ciudad.

Además, se precisó que el Dengue tiene 3 partes: por un lado el virus, por el otro el vector (es decir, el mosquito que lo transmite) y por último, el huésped (los seres humanos). Los grupos etarios más vulnerables son los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y personas con su estado de inmunidad alterado.

Síntomas

El cuadro que presenta este tipo de virus se asemeja al de un estado gripal. En cuanto a los síntomas se destacan la presencia de fiebre alta, dolores de cabeza, musculares, detrás de los ojos y en las articulaciones. Ante la presencia de estos síntomas, se debe concurrir a los Centros de Salud y Hospitales más cercanos.

“Nosotros hasta el momento no tenemos el vector en la ciudad”, señaló Blanco. “Pero tenemos problemas climáticos, en este momento estamos viviendo en un clima subtropical lo cual es de apetencia para el mosquito. Por esto, tenemos que empezar inmediatamente a tomar medidas de prevención”, agregó el Secretario de Salud.

Medidas de prevención

Por su parte, Murdoca agregó que “tenemos que empezar a cuidar los jardines, lugares con agua estancada, canaletas tapadas, usar repelente ya que este clima va a continuar hasta marzo y abril. Por lo tanto, tenemos que tener prevención hasta esos meses. Hay dos sectores de la Provincia de Buenos Aires que está libre del vector: una es la nuestra y la otra es Bahía Blanca”.

“Obviamente –continuó Murdoca-, los vientos costeros, dificultan el anidamiento y permanencia del vector. Esto no quiere que, si nos alejamos un poco de la costa, estén dadas todas las condiciones para que, cuando ingrese el vector a nuestra zona, encuentre esas condiciones de las cuales somos responsables todos para que el vector se quede en Mar del Plata y prolifere”.

Fumigaciones en los barrios

Desde Control de Plagas se están analizando entre 800 y 1.200 larvas por día para descartar la presencia del vector en la ciudad. Además, se realizó un cronograma de fumigación en los barrios (Desarrollo Social, con Vilma Baragiola, presente en la conferencia de prensa, acompaña con las acciones en los barrios):

Martes 2: Bosque Peralta Ramos.
Miércoles 3: Santa Rosa del Mar.
Jueves 4: Quebradas de Peralta Ramos.
Viernes 5: Batán.
Miércoles 10: La Florida.
Viernes 12: Villa Posadas Puerto.
Miércoles 17: Juramento.

“¿Verde verás en Mar del Plata? cuando hay 14 barrios fumigados”

El 4 y 5 de junio se realizará en Mar del Plata el primer festival urbano por el ambiente y el desarrollo sostenible, denominado “verdeverasmardelplata”.

Desde las organizaciones sociales y medio ambientales criticaron los alcances de estas jornadas organizadas por el municipio “que tiene el objetivo de seguir obteniendo subsidios de organismos internacionales, que delinean las políticas de saqueo y explotación del pueblo trabajador”.

Al respecto, resaltaron que “en Mar del Plata son alrededor de 14 los barrios fumigados con agrotóxicos (herbicidas, insecticidas, funguicidas) por lindar con campos que utilizan estos venenos para producir cultivos como soja, maíz, girasol, trigo o con quintas hortícolas que contaminan el agua, el aire, a los propios trabajadores, nuestros alimentos, enferman a quienes vivimos cerca de allí y a todos los que consumimos esos mismos alimentos”.

Tras señalar que desde hace años que se dan luchas en los barrios por parar las fumigaciones, y los pequeños productores familiares exigen apoyo del Estado para no desaparecer ante la concentración de la renta y de la tierra, cuestionaron que “el poder municipal le da la espalda a toda esta situación desigual e injusta”.

Esta situación, afirman, quedó demostrado con la creación de la ordenanza 21.296 que permite, en una franja de 1000 metros, donde antes no se podían aplicar agrotóxicos, el uso del GLIFOSATO, un plaguicida que hoy es de los más cuestionados en nuestro país y en el mundo por los serios problemas en la salud que ha causado en numerosas comunidades fumigadas (abortos espontáneos, malformaciones congénitas, cáncer, entre otros) debido a su efecto subletal y crónico.

A quienes gobiernan no les importa la salud del pueblo, porque cuando el poder ejecutivo recibió más de una vez la orden de la Suprema Corte provincial de dar cumplimiento efectivo a la decretada MEDIDA CAUTELAR PROTECTORIA a favor de los vecinos expuestos a fumigaciones en un radio de 1000 metros en el Partido de General Pueyrredón, respondieron y continúan aseverando ¨que no hay daño del medio ambiente y la salud¨”, sostuvieron.

Además, dejaron en claro que existen sobradas pruebas de que este sistema enferma y que los alimentos que se producen y consumen en la ciudad están contaminados y mencionaron la campaña “Mala Sangre” impulsada por la organización BIOS.

“Demostró que hay residuos de agrotóxicos en la sangre de personas que no tienen vinculación con la producción de alimentos, y otra campaña que la misma organización realizó resultó en el hallazgo de al menos 9 agrotóxicos en las verduras que se comercializan en la ciudad”, precisaron.

“El fundamentalismo económico mata cientos de marplatenses en silencio”

La dirigente de Libres del Sur, Victoria Vuoto salió al cruce de las declaraciones del secretario de Producción del Municipio de General Pueyrredon, Mariano Pérez Rojas, quien planteó que en febrero se hará una presentación para pedir que se levante la cautelar de la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires que impide las fumigaciones a menos de mil metros de casas de familia.

El funcionario de Acción Marplatense había culpado a quienes promovieron esta acción judicial como “fundamentalistas ecológicos que provocarán el aumento en las verduras y la desocupación”.

Ante esto, la candidata a concejal por UNEN y referente de Libres del Sur, contestó que Pérez Rojas “tendría que explicar cuál es la relación directa entre la fumigación y el precio de las verduras, existen muchos métodos de producción que evitan el uso de agroquímicos y que el Municipio tiene que promover e incentivar, en vez de hacerle creer a los pequeños productores que su única salida es producir contaminando e intoxicando a sus vecinos”.

“El fundamentalismo económico sobre el tema agroquímicos está asesinando silenciosamente a cientos de marplatenses, provoca que los niños no puedan desarrollarse, que enfermen y tengan una vida llena de angustias sumada a la situación de pobreza y vulnerabilidad”, sentenció.

Vuoto también hizo hincapié en los problemas sociales y laborales que existen en el ámbito de la producción en el cinturón frutihorticola de Mar del Plata: “Van a utilizar recursos económicos del Municipio para tratar de revertir un fallo que tienen fuerza de ley”.

“En vez de eso, y si están tan preocupados por la desocupación, deberían blanquear los números que trucharon todos estos años y combatir el trabajo semi esclavo que existe hoy en los campos que rodean nuestra ciudad, como en el puerto y en la industria de la construcción”, concluyó.

La Corte ratifica los mil metros sin fumigaciones

La Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires rechazó el pedido del municipio de General Pueyrredon que solicitaba volver a aplicar agrotóxicos a menos de mil metros de casas y personas.

En la resolución, los magistrados no hicieron lugar al pedido de levantamiento de la medida cautelar.

Cabe recordar que, el 24 de septiembre pasado la Suprema Corte suspendió, con carácter cautelar, los artículos 19, 23, 27 y 28 de la Ordenanza 21.296/2013 dictada por la Municipalidad de General Pueyrredon y dispuso que en los aspectos puntuales regidos por las disposiciones normativas cuya suspensión se ordenaba, se aplicara el régimen anterior previsto en la Ordenanza 18.740/2008 y sus modificatorias, hasta tanto se arribara a una solución definitiva acerca de la constitucionalidad de las normas implicadas.

Sin embargo, el municipio interpuso una impugnación argumentando que el Tribunal ha dictado la resolución sin la intervención de su parte y omitiendo elementos de juicio esenciales que, de haber sido oportunamente considerados, hubieran conducido a una solución diversa.

Subsidiariamente y alegando idénticos argumentos, solicitó el levantamiento de la suspensión ordenada provisionalmente.

De la simple comparación de ambos textos surge evidente que, de un régimen que prohibía la fumigación y el uso de agroquímicos en un radio de 1000 metros, se pasó a otro que sólo veda la actividad en uno de 100 metros y que la permite, usando ciertos productos, en los restantes 900 metros.

La confrontación normativa expuesta no permite excluir, al menos prima facie, la presencia de un riesgo objetivo de posible afectación al medio ambiente y a la salud de la comunidad, bienes superiores reconocidos por los artículos 28 de la Constitución provincial y 41 de la Constitución Nacional que justifica el mantenimiento de la tutela precautoria dispuesta por el decisorio obrante a fs. 164/171.

Sobre tal base el tribunal acogió parcialmente la pretensión cautelar requerida; los argumentos en los que basa la Municipalidad de General Pueyrredon el pedido de levantamiento de la medida precautoria decretada no son suficientes y, por tanto, no corresponde hacer lugar al requerimiento.

Obviamente, las consideraciones precedentes tienen lugar desde la perspectiva puramente provisional, propia de lo cautelar, sin que ello signifique abrir juicio sobre la inteligencia del resto de las disposiciones que integran la nueva ordenanza, las que bien pueden perseguir objetivos superadores en pos de obtener un desarrollo rural sustentable.