El gobierno catalán asegura que los toros no volverán a Cataluña

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Así lo prometió el conseller de Territori i Sostenibilitat, Josep Rull, y recordó que el Govern tiene competencias sobre la capacidad de regulación y que “es muy fácil evitar este espectáculo”.

Pese a la reciente resolución del Tribunal Constitucional de anular la votación del Parlament que prohíbe las corridas de toros en Cataluña, desde el Govern aseguran que no acatarán semejante decisión por considerarla incompetente.

“El TC puede decidir lo que quiera pero nosotros ya decidimos hace tiempo que no habría toros en Cataluña. Estamos hablando de qué tipo de país queremos… Eso es inalterable para nosotros”, dijo el conseller de Territori i Sostenibilitat, Josep Rull. .

“Desplegaremos todos los mecanismos normativos para hacer prevalecer la voluntad del pueblo de Cataluña expresada por este Parlament”, agregó el funcionario.

Desde la CUP, Mireia Boya señaló que “estamos hartos de que el TC toree a este país y de las estocadas que la justicia politizada española hace sobre el Parlament y las decisiones soberanas de esta casa”.

Y Jordi Terrades, diputado del PSC, se lamentó sobre la sentencia porque “este debate es un debate superado en Cataluña” y adelantó que los socialistas catalanes apoyarán al Govern para impedir que las carreras de toros vuelvan a Cataluña.

Un país que llama Fiesta Nacional a las corridas de toros no está bien de su colectiva cabeza

Recuerdos relámpago de noches en los países comunistas cuando cayó la Cortina de Hierro, con derribo de estatuas de Lenin, Stalin… Vaya clima se está gestando en la Tercera Restauración que ha resultado ser el postfranquismo o franquismo sin Franco. Desde el principio del proyecto del Born se intuía que la autoridad municipal se estaba equivocando de acá a la China. Quizá por ingenuidad, con su punto de pedantería. Su intención podía ser buena, pero resultó la bondad del Alma buena de Sechuán. Estamos en una democracia moderna, debieron decirse, en una sociedad tolerante, culta, capaz de contextualizar o descontextualizar (que no estoy muy seguro de lo que los mozos proponen) los datos, los personajes y de relativizar las consecuencias del pasado.

Pero he aquí que la gente –esa de la que tanto hablan en Podemos– no está para refinamientos ni deconstrucciones derridanas. No quiere ver la estatua de Franco en las calles, con cabeza, sin cabeza o con tres cabezas, como la Gorgona. ¿Por qué? Sencillamente, porque está en todas partes, en los callejeros, en los nombres de los pueblos, los títulos honoríficos, la fundación de su nombre, el Valle de los Caídos, las misas por su eterna salvación y, si fuera posible, pronta resurrección, los cargos públicos del PP haciendo saludos fascistas, literalmente en todas partes. El dictador que murió en la cama después de cuarenta años de régimen inenarrable que muchos, demasiados, dieron por bueno porque los seres humanos se adaptan a todo, incluso a la esclavitud.

Franco se cae del caballo el mismo día en que el Tribunal Constitucional, algunos de cuyos miembros son aficionados a la Fiesta Nacional, prohíbe prohibir las corridas de toros en Cataluña. Cómo se nota que son todos de la generación del 68. Incidentalmente, un país que llama “Fiesta nacional” a las corridas de toros no está bien de su colectiva cabeza.

Por Ramón Cotarelo

 

Toros: Brigitte Bardot inicia una guerra contra los “espectáculos de degenerados”

La actriz reclamó sin respuesta al rey que anule espectáculos en los que “un animal magnífico es asesinado premeditadamente por una marioneta ridículamente disfrazada”

Brigitte Bardot se involucró de lleno en la lucha contra el maltrato a los galgos de caza en España y contra las corridas de toros. Lo hizo con la vehemencia que la llevó, según confiesa, a ponerse en contacto con el rey Felipe VI, pero sin respuesta: “Escribí una página entera al rey y al gobierno advirtiendo de la urgencia de la situación, y después intervine en un periódico francés para reforzar la petición. Pero nada, ninguna reacción. Aún estoy esperando una contestación. Es inhumano e indignante por parte de España que se consienta esto”, explicó la célebre actriz francesa.

Lo que hizo pública Brigitte Bardot es una información que desde la Casa Real ni confirmaron ni desmintieron, dado que jamás revelan el nombre de quienes se ponen en contacto con ellos, pero explicaron que el procedimiento correcto para comunicarse con Felipe VI es enviando un escrito directo que, desde la secretaría general, luego hacen llegar al rey.

Sobre los “festejos nacionales” que incluyen la participación de animales la actriz que es una conocida activista en su defensa, enfatizó que “las corridas de toros son una monstruosa comedia donde la sangre corre a raudales; ese espectáculo mortífero creado por sádicos que disfrutan con esa tortura lenta, con la agonía de un animal magnífico, que es asesinado premeditadamente por una marioneta ridículamente disfrazada. Es un espectáculo de degenerados que debería de ser definitivamente abolido”.-

Barcelona (INCAT-Palinuro).-