Sector naval pide por una Ley “que comprenda los problemas de competitividad”

El pasado 16 de octubre se cumplieron 75 años de la creación de la Flota Mercante Argentina.

A raíz de ello y del reciente debate en el Senado de la ley de Marina Mercante Nacional, Enrique Godoy,  presidente del astillero Tecnopesca Argentina de Mar del Plata (TPA), sostuvo que “en todos los países del mundo donde existe una industria naval con cierto grado de desarrollo, el cabotaje se atiende con buques construidos en astilleros locales. En Argentina deseamos construir esos buques,  no solicitamos para nuestra actividad ninguna protección, pretendemos competir con buques de todos los países, pero para competir debemos comparar entre similares,  y un barco nuevo, no es igual a uno usado”, agregó.

Hace 2 años, a la empresa le fue adjudicado un predio de 13 mil metros cuadrados dentro del puerto de Mar del Plata y con un varadero de buques de hasta 500 toneladas. Al momento, la empresa recuperó de forma íntegra una de las tres parrillas que permiten el halaje y botadura de embarcaciones y se trabaja también en completar la construcción de un edificio industrial de 1000 m², lugar donde trasladará su planta de mecanizados y motores, hoy instalada en el macrocentro de la ciudad portuaria.

Nuestra actividad genera trabajo de calidad, obreros calificados, y con un promedio de sueldos mucho más alto que el promedio general del país. No queremos ningún privilegio, ni prebenda, no pedimos que se cierre la importación de barcos, en absoluto, queremos competir en igualdad de condiciones, comparando buques nuevos con buques nuevos, no buques nuevos que producimos nosotros con buques usados que vienen del exterior”, expresó Godoy.

El titular del Tecnopesca manifestó que “en las cámaras que agrupan al sector trabajamos fuertemente para lograr una Ley de Industria Naval y Marina Mercante que comprenda los problemas de competitividad que mencionaba.  Siempre buscando una solución en conjunto, los puntos en común que nos permitan superar el conflicto y alcanzar la mejor solución dentro de nuestras posibilidades.”

Más adelante, reconoció que “el nivel de actividad que tienen los astilleros hoy es bajo, hay mucha capacidad ociosa. Hay astilleros que podrían abocarse mañana mismo a la construcción de barcos. Se me ocurren tres astilleros nacionales que podrían comenzar a construir mañana mismo y entregar dentro de un período de entre nueve y once meses. Si nosotros que tenemos un muy intenso litoral marítimo y también fluvial logramos que los astilleros empiecen a tomar vuelo en esto de producir barcos podemos ser perfectamente competitivos con cualquier país del mundo”, destacó.