Piden a Pulti que supervise personalmente el estado de las rampas

A las puertas de un incremento de la tarifa del boleto plano de pasajeros en el transporte urbano de Mar del Plata, surgen cuestionamientos hacia el servicio y uno de los sectores más damnificados son las personas con discapacidad.

María Tarillo representa a la ong Casa del Angel que asiste a personas con discapacidad y llegó a presidir el Consejo Municipal de Discapacidad que desde hace algunos años dejó de funcionar.

En declaraciones a Radio La Red (FM 91.3), Tarillo salió al cruce de algunas expresiones del intendente Gustavo Pulti que destacó la política de inclusión de su gestión y que un 18 por ciento de las unidades cuenta con elevadores (rampas).

Tarillo sostuvo que “al estar en una institución que atiende la discapacidad sabemos muy bien que los elevadores no funcionan porque las empresas no las mantienen y el municipio no controla”, señaló.

En tal sentido, graficó al señalar que si los elevadores funcionasen en los colectivos no sería necesario que las personas con movilidad reducida que no pueden costear otro medio de transporte, deban acudir a la Dirección Municipal de Discapacidad para ser trasladados a controles médicos o a la escuela, por una empresa a la cual se pagan sumas importantes.

La referente de Casa del Angel remarcó que “si hablamos de una ciudad inclusiva no podemos enfrentar a una persona con discapacidad con el resto de los pasajeros cuando un elevador funciona mal o se rompe, causando retrasos en los recorridos e impaciencia en la gente”.

Consultada por las manifestaciones del Intendente, Tarillo lo invitó a que se haga presente en las cabeceras de las empresas de colectivos para que vea en el estado en que se encuentran.

Le pido que se tome un tiempo para las personas con discapacidad y personalmente supervise el estado de los elevadores, porque tal vez está mal informado por sus funcionarios y las cosas no están para nada bien”, manifestó.

“Hasta el 2009 cuando se desintegró el Consejo de Discapacidad íbamos a las terminales para ver qué elevadores funcionaban y cuáles no, e incluso se entregaron informes a la comisión de Transporte del Concejo Deliberante y nunca vimos cambios”, recordó.

Para Tarillo, antes de haber pensado en el cambio de colores de las líneas de colectivos, “hubiera pensado en la integración de las personas con discapacidad”.

Hay que ver la frustración de una persona con discapacidad que está en una parada y pasan los colectivos y ningún elevador funciona”, subrayó.

Por todo lo expuesto, Tarillo entendió que este tipo de situaciones debieran tenerse en cuenta antes de aprobar una suba del boleto.