Ecos de la Diada: Hay un entendimiento de fondo entre Podemos y el Estado español

Noticias de Cataluña

Por Ramón Cotarelo

En 2012, preguntado Mariano Rajoy sobre qué pensaba de una Diada multitudinaria, pacífica, democrática e independentista, respondió que aquello era un “guirigay”. La “mayoría silenciosa” por supuesto, no alborotaba y no quería la independencia. Cuatro años después, el “guirigay” sigue siendo un impresionante ejemplo de voluntad popular civilizada, ordenada, pacífica y democrática en lucha por un Estado nuevo. Un derecho inherente a toda nación como la catalana. A su vez, la “mayoría silenciosa” ha dejado de ser “silenciosa”, pero no ha logrado ser mayoría y casi consigue no ser nada.

La manifestación convocada por la Sociedad Civil Catalana a favor de España como unidad de destino en lo universal no llegó a las dos docenas de participantes, contando los que sostenían las banderas. La convocada por En Común Podemos a favor de “referéndum pactado” con el Estado en vez de la independencia, al parecer, se quedó en unos trescientos o cuatrocientos pactistas o “pactadores”, que parecen pocos para convencer.

La inmensa mayoría de la ciudadanía políticamente movilizada salió a la calle para mostrar a las autoridades, los ciudadanos españoles y al mundo entero su voluntad de constituirse en Estado independiente. Un hecho que ha acelerado notablemente el proceso hacia la independencia.

La noche del domingo, la señora Colau afirmaba en la televisión con Ana Pastor que la mayoría ciudadana no se manifestaba por la independencia, sino por un referéndum pactado con el Estado. En el trayecto de la manifestación no se escucharon gritos a favor del referendo sino de la independencia, pero ella ya lo había dicho en la televisión española. Más o menos a la misma hora, Puigdemont anunciaba que, visto el éxito de la Diada, superada la cuestión de confianza, el día 28 de septiembre pediría un referéndum al Estado. Desde el punto de vista de En Común Podemos, se trataba de una feliz rectificación del presidente. No hay que jugar con vías unilaterales que son callejones sin salida sino que hay que ir por la de la legalidad, con un referéndum pactado para reformar después España de pies a cabeza. Por fin, Puigdemont aceptaba que el proyecto de En Común Podemos era mejor que el suyo. ¿Cierto?

En absoluto. Puigdemont no pedía negociar con el Estado un referéndum. Pedía hacer un referéndum al considerar que es un derecho de Cataluña. La negociación era secundaria. Y, si el Estado no accedía, proponía elecciones constituyentes en el plazo de un año. Es decir, nada que ver con los planteamientos de En Común Podemos. Una aceleración del proceso y un mantenimiento de la hoja de ruta hacia la independencia, eso que los de Podemos y confluencias consideran que es un inconveniente para la “normalización” de la situación.

Mucho más claro que la izquierda no independentista lo ve el gobierno español. El lunes después de la Diada, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ya anunciaba que España nunca aceptaría un referéndum en Cataluña, negociado o no negociado. Añadía, además, que la intención del gobierno era aplicar la legislación penal a todos aquellos comportamientos de los políticos independentistas que lo merecieran. Nadie por encima de la ley. Todos a cumplirla y afrontar sus responsabilidades si cometían algún acto ilícito. Pura amenaza implícita a Puigdemont, Forcadell, Mas, Homs, Rigau, Ortega. Y la lista va creciendo. Sin embargo, Catalá contestaba de una sola vez tanto a Puigdemont como a Colau.

La respuesta de la alcaldesa de Barcelona aún no llegó y es probable que no llegue, porque hay un entendimiento de fondo entre Podemos y el Estado español que no se da en el caso de Puigdemont y los independentistas. Por ello, la respuesta del presidente no se hizo esperar, la misma mañana del exabrupto del ministro de Justicia, Puigdemont puso fecha a las elecciones constituyentes catalanas: La Diada de 2017. El proceso de la independencia tenía el término a quo (comienzo de un tiempo procesal); la sentencia del Tribunal Constitucional de mayo de 2010, aniquilando el Estatuto, ya tiene también término ad quem (marca el final de un proceso).-

 

Barcelona (INCAT-Palinuro).-

El presidente catalán formaliza una última oferta de referéndum al Estado español y éste le responde y cierra con un portazo

Noticias de Catalunya y España

El presidente de la Generalitat agregó que en caso de que esta posibilidad no sea viable, será necesario pensar en elecciones para después de la Diada del 2017

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, planteará de nuevo a España la celebración de un referéndum acordado, aprovechando su discurso con motivo de la cuestión de confianza que planteará el próximo 28 de septiembre. Lo explicó en rueda de prensa con los corresponsales extranjeros en el Palau de la Generalitat, donde también situó las próximas elecciones, que según la hoja de ruta serían constituyentes, después de la Fiesta del 2017.

De hecho, apuntó que espera que el próximo Once de Septiembre él ya esté en funciones y que los comicios ya estén convocados. También aprovechó para tachar de “desafortunadas” las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo, sobre las que opinó que son “hirientes para las víctimas del terrorismo”.

Puigdemont avanzó que su discurso de la cuestión de confianza incluirá una nueva petición a España para que autorice un referéndum en Cataluña. El presidente realizará este planteamiento aunque la situación política en España continúa bloqueada. No obstante, prefirió no hablar de un referéndum unilateral, e insistió en que la hoja de ruta pactada por el momento sólo prevé elecciones constituyentes, una vez aprobadas las leyes de desconexión.

En este sentido, remarcó que el Parlamento deberá haber aprobado las leyes de desconexión a finales del próximo mes de julio. Será entonces cuando convoque a elecciones constituyentes, que ubicó después de la Diada del 2017. “Espero que seamos capaces de hacer las cosas de la mejor manera cuando yo ya no esté a cargo del gobierno”, dijo al preguntarle sobre el Once de Septiembre del próximo año.

Según cree, si los independentistas ganan por sobre los que quieren mantener a Cataluña como comunidad autónoma, entonces el resultado “estará claro” y el nuevo Parlamento trabajará para elaborar una Constitución, que deberá ser validada en referéndum. En cuanto a su asistencia a la manifestación desde Salt, Puigdemont explicó que sólo habría descartado su participación si no tuviera garantizado el apoyo de la CUP en la cuestión de confianza, para que su presencia no fuera interpretada como una “maniobra”.

Sobre las declaraciones del ministro García-Margallo, quien comparó un atentado terrorista con la independencia de Cataluña, Puigdemont consideró que “estas afirmaciones están fuera de lugar y son hirientes para las víctimas del terrorismo. Lo lamento, porque el terrorismo es una de los peores pesadillas”.-

El Gobierno español responde a Puigdemont y cierra la puerta al referéndum pactado

Rafael Catalá: ‘No es posible avanzar en esta dirección’

 

La propuesta de Carles Puigdemont de intentar pactar un referéndum con el Estado español ya tiene respuesta. El ministro de Justicia español, Rafael Catalá, cerró la puerta a este intento, diciendo: ‘Puigdemont no tiene capacidad para hacer lo que él crea oportuno. Todos estamos sometidos a las reglas de juego y muy especialmente los responsables políticos. No se puede decidir cambiarlas a placer. No es posible avanzar en esta dirección. ‘

Ha sido el primer miembro del Ejecutivo español a reaccionar a las manifestaciones del 11 de Septiembre. Ayer el equipo de Mariano Rajoy y de la presidencia del gobierno español no quisieron hacer ningún comentario.

Catalá añadió: ‘Es un ejercicio democrático y de confianza en los ciudadanos promover la aplicación de las leyes que tenemos, y si alguien las quiere cambiar que lo diga, pero mientras no las cambiamos por sistemas democráticos, el presidente Puigdemont no está por encima de la ley. ‘

Según él, los actos vuelven a demostrar que el movimiento independentista tiene una fuerza importante detrás. Ahora, dijo: ‘Cuantitativamente no hubo un incremento singular respecto de los años anteriores, sino más bien al contrario.’ El apoyo popular no parece que crezca, y nosotros continuamos trabajando para Cataluña y los catalanes e intentando resolver problemas reales, cotidianos y ayudando a la Generalitat a pagar las instituciones sanitarias, la educación y los servicios. ‘

También se refirió a la manifestación de la CUP (formación independentista y anticapitalista) de ayer, en la que se quemaron banderas españolas y fotografías del rey Felipe VI. Dijo que no le extrañaría que la fiscalía actuara. La fiscalía está permanentemente activa en la persecución de los actos ilícitos y no me consta que haya emprendido ninguna actuación, pero como hay testimonios gráficos supongo que no será difícil de investigarlo y de identificar a los autores. Son las reglas del juego y con el independentismo no debemos tener más tolerancia que con los delitos de tráfico.’

Asimismo, se refirió a una posible condena a la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell: ‘Quien comete una irregularidad en cualquier institución tiene una responsabilidad y si ha cometido cualquier actividad ilícita deberá asumir esta responsabilidad.’

Los partidos catalanes repudiaron las declaraciones de Margallo, quien equiparó terrorismo y soberanismo

PSC, PDC, ERC y Ada Colau cargaron contra el ministro del Asuntos Exteriores español, que había dicho que “el ataque terrorista se supera, la disolución de España es irreversible”.

En vísperas de la Diada, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo dijo que el “desafío soberanista” de Cataluña es el “más importante” que enfrenta España, ya que “de una crisis se sale, un ataque terrorista se supera, pero la disolución de España es absolutamente irreversible”.

El eco entre los partidos catalanes no tardó en hacerse notar. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, pidió la “dimisión inmediata” del funcionarios español. “Me temo que esto no sea ni inocente ni casual porque el Gobierno del PP lleva muchos años generando crispación”, dijo líder de Barcelona En Comú.

La coordinadora general del Partit Demòcrata Català (PDC), Marta Pascal, remarcó que”la frivolidad de Margallo llega a niveles insospechados” al hacer una “comparación absolutamente lamentable”, sobre todo porque el proceso transcurre por la “vía pacífica y democrática”.

Oriol Junqueras, desde Esquerra Republicana, dijo que las declaraciones de García-Margallo “se enmarcan en una actitud muy tradicional” y ponen en evidencia que “las estructuras de poder del Estado y los ministros han desconectado de las necesidades, los derechos y los intereses de la inmensa mayoría de Cataluña”.

El último en manifestarse fue Miquel Iceta, vocero del PSC, quien aseguró que “cuando se habla de Cataluña y España hay que evitar equiparar situaciones que no tienen nada que ver”.

Barcelona (INCAT-ACN).-

Madrid (INCAT-Vilaweb).