Un dragado demorado y un motor que nunca se puso en marcha

Esta semana se firma el contrato y la draga llegaría antes de fin de mes. Pasaron 8 meses desde que anunciaron el financiamiento parcial de la obra cuando el Gobernador dijo que era una “inversión central”. No hay políticas, mucho menos plan, para reactivar el empleo con el reproceso de pescado fresco.

Por: Roberto Garrone

Casi 8 meses después del acto en el INIDEP en que el Ministerio de Transporte le entregó al Consorcio Portuario 200 millones de pesos como aporte solidario para pagar una parte de la obra del dragado de mantenimiento de los canales de acceso y espacios interiores, la semana que viene se espera, recién, firmar el contrato.

Releer el discurso de Axel Kicillof aquel mediodía frío y ventoso de octubre reconfirma lo incompatible que muchas veces resulta la realidad con las palabras venturosas de los dirigentes en funciones.

“El Puerto de Mar del Plata va a ser un motor de la recuperación de la ciudad y de la Provincia”, el Gobernador, una de las figuras centrales de aquel acto, del que también participó Fernanda Raverta, la directora de ANSES. “Es una inversión central”, planteó Axel. Menos mal.

Los pliegos se demoraron y el proceso también, luego que se declarara inadmisible la única oferta que se presentó en la primera convocatoria. Fue del grupo Román con su empresa Servimagnus, la cual cotizó 20 millones de dólares más IVA y no incluía la deuda que mantiene la provincia por el dragado del 2014.

En el segundo intento pudieron participar los daneses de Rodhe Nielsen quienes solucionaron un problema de papeles con SCHW Consultores, la pata argento que le abrió la puerta del mercado en este lado del Atlántico.

Los daneses ofertaron 5.295.000 dólares para remover no se sabe con exactitud cuanta cantidad de sedimentos. Sin dudas serán muchos más de los 440 mil m3 que se especulaba por aquellos días de octubre.

Cuando se publicó el primer llamado de la licitación ya calculaban que debían quitarse 560 mil metros cúbicos. Hoy, en realidad desde varios meses ya, el canal principal está obstruido por el avance del banco de arena que se recuesta sobre el extremo de la Escollera Sur.

Y el canal secundario ya presenta una invasión de sedimentos en un sector que reduce su operatividad aunque no impide por ahora el ingreso de los pocos grandes buques que ingresan al puerto, como el feeder de Maersk que viene a levantar carga, principalmente de la industria pesquera.

Los daneses deben alcanzar los objetivos de profundidad establecidos en el pliego. No importa si deben remover 700 mil u 800 mil en la tarea. Se estima que la obra tendrá una duración de 150 días, pero como arrancarán en invierno y no en “febrero” como aventuraban allá por octubre, los plazos se alargan considerablemente.

Otra de las certezas es que los daneses cobrarán recién el 30% al momento de la firma del contrato. En realidad de un total de 5.106.000 dólares porque aceptaron la rebaja que les pidió el Consorcio. El resto al finalizar la obra, cuando se realice la batimetría que confirme las profundidades que exige el pliego.

¿Cuántos pesos habrá que juntar para pagar esos 3,5 millones de dólares? Es un misterio. Argentina, un país impredecible. ¿Cuándo llegará la draga desde Europa?. Dijeron que 20 días y una semana más para alistarla y contar con el permiso de importación temporaria. Ojalá comience a dragar en agosto.

Sí queda claro que los 200 millones que prestó Nación, el aporte extraordinario que destacaban Massa, Raverta y compañía, alcanzarán apenas para pagar el anticipo y poco más.

Ahora, para que el puerto sea “el motor de recuperación de la ciudad”, como dijo Axel, todavía estamos muy lejos. El año pasado hubo discursos altisonantes que explicaban en una gestión portuaria eficaz la recuperación que mostraba Mar del Plata desde las descargas pesqueras.

No era política ni gestión sino mucho calamar. Aunque ha habido decisiones de Pesca para fomentar el empleo en tierra, sigue siendo una especie que mayoritariamente se exporta entera, sin valor agregado.

Este año la abundancia del illex fue menor y se nota en los números que muestra el puerto. Hasta el 23 de junio pasado las descargas en Mar del Plata se redujeron un 16% en relación al mismo período del año pasado.

Fueron 171 mil toneladas en el 2021 contra 214 mil el año pasado. Ahora nadie destaca nada, obvio.

La política provincial sigue ajena a la generación de empleo, al menos en la pesca en Mar del Plata. Cuatro parejas pescando juveniles de corvina desde principios de mayo no es un buen ejemplo para exponer.

Ni siquiera un lamento, una queja formal asomó desde La Plata por la exclusión del reproceso de pescado fresco en la lista de 70 productos a los que el gobierno nacional les redujo derechos de exportación.

Cuidado con los discursos que escuchemos en el acto de la firma del contrato por el dragado. En nada han avanzado. Ni siquiera el fomento del comercio exterior, un tema que también abordó el Gobernador aquella vez en tanto anticipó su idea de corregir el curioso fenómeno que exhibe el puerto local, donde se exporta apenas el 20% de la carga que se consolida en la aduana local. Todo sigue como entonces.

Mucho menos hay señales para la industria pesquera atada al pescado fresco. Hay frigoríficos que hace más de un mes no trabajan por falta de materia prima o porque no hay quien compre el filet despinado al precio que lo tienen que vender con el pescado entero a 135 pesos como se comercializa en los muelles del puerto.

La industria naval y la consolidación de los brotes verdes que había mostrado durante el macrismo pueden darle sentido a las palabras del Gobernador. Pero el Decreto de la reconversión de la flota pesquera que sostiene la activación del empleo y las inversiones en los astilleros locales tiene idéntico origen. Hasta el crédito del BICE para hacer el “Niño Jesús de Praga”, el último construido en Contessi se había aprobado en la anterior gestión.

Dale Axel, aunque sea un centro tirá… Más que el plan trienal ambiental que anunció Juan Cruz Lucero, Mar del Plata necesita liberarse del cementerio de chatarra flotante. Una pena que ese negocio ya tenga a Lusejo como beneficiario exclusivo, al menos en la primera etapa.

Pero son muchos más los barcos para convertir en chatarra. Ahí te presentaron una propuesta para generar trabajo en esa tarea que se financie con la venta de esa misma chatarra. Son barcos que ya transfirieron los permisos de pesca y deberían haber sacado los armadores.

Dale, Axel, habla con Rossi para que apure a la Armada y de una vez por todas entregue el varadero de la Base Naval. ¿Siguen firmes?. Es cierto, pero porque Merlini hizo todo mal. Ahora parece que va encaminado pero tampoco lo largan. Contale a Fernanda que si limpian de chatarra flotante el puerto recuperan un 33% de los muelles para el resto de la flota. Seguro lo soluciona. Como la ampliación del muelle 9. Ojo que quizás lo reflotan.

No hay políticas, mucho menos un plan, para revertir la agonía que enfrenta la cadena productiva atada al reproceso de pescado fresco. Hay capacidad instalada ociosa por donde uno mire en las calles del barrio puerto. Merluza, calamar, langostino, todo podría ser transformado en valor agregado si se generan las condiciones.

Nada de eso parece estar en el radar de un gobierno que dice que es prioritario dragar el puerto y tarda 9 meses desde que anuncia que aportará dinero para la obra hasta que llega la draga de Europa para mantener al puerto operativo. Un parto para garantizar lo mínimo.

De pliegos que se demoran, sudestada que no ayuda y carga que se va en camión

Se demora el proceso administrativo para presentar la licitación de la obra y la draga que vendría en enero ya la esperan en febrero. El viento sur aumentó la cantidad de sedimentos en la boca del puerto. Provincia todavía no entrega el Certificado de Aptitud Ambiental. Más desembarques más carga por camión en la Autovía.



El plan de Gabriel Felizia, ese de tener la licitación nacional e internacional de la obra de dragado de mantenimiento de los canales de acceso y espacios interiores en puerto Mar del Plata, publicada para mediados de noviembre, adjudicar antes que termine el 2020 y comenzar con los trabajos la segunda quincena de enero del año próximo, ya caducó.

Trabas burocráticas, algunas cuestiones sin resolver aún con la Oficina Provincial de Desarrollo Sostenible de la Provincia (OPDS) han trastocado los plazos. “Falta cerrar unos temas del pliego con Vías navegables. Ya hicimos avances en la parte técnica, nos faltan detalles de la parte administrativa”, contó un allegado al Presidente del Consorcio.

La sudestada que acaba de azotar la costa marplatense, y que los medios pusieron en foco con el avance del mar en Playa Grande y Varese, tuvo otras consecuencias menos difundidas pero más preocupantes, al menos en la administración portuaria.

Con la sudestada es muy posible que los sedimentos del banco de arena que abraza el extremo de la Escollera Sur se hayan volcado hacia la boca del canal de acceso, ya obstruido parcialmente por una lengua de arena que lo hace intransitable para la flota pesquera, la cual debe sortearlo por la segunda enfilación, o canal secundario. Cuanto más se demore en removerlos más compactos se hacen y más difícil resulta extraerlos con una draga de succión, como la que parece que intervendrá en la obra.

Justo el miércoles pasado técnicos del Consorcio Portuario habían completado la última batimetría con la que tenían pensado tomarle el pulso al estado de situación en la boca del puerto, el área de giro y la posta de inflamables, tal vez el sector que se encuentra en mayor emergencia.

Esos números ya quedarán viejos cuando terminen de analizarlos. La naturaleza jugó una mala pasada. Si ya no eran 440 mil metros cúbicos de sedimentos a remover puesto que ese número obedecía a un relevamiento de mitad de año, cuando comenzaron a esbozar el borrador del acuerdo con el Ministerio de Transporte que devino en la transferencia, parcial, de fondos, seguramente estará más cerca de 600 mil metros cúbicos.

Ahora Felizia debió actualizar el GPS. En declaraciones que hizo al portal “Pescare”, adelantó que “más que posiblemente en febrero se drague”. Mar del Plata no es un puerto fácil para dragar, mucho menos fuera de la temporada estival. La obra, a priori debería durar entre 150 y 180 días. Si arranca en febrero la mayor parte del trabajo se hará en otoño, un período más crudo para los intentos de remover arena en la boca del puerto.

La OPDS todavía resta que entregue la DAI, la Declaratoria de Impacto Ambiental, de la obra. Ya tiene en su poder todas las muestras que se tomaron en distintos sectores del puerto para evaluar si los sedimentos están contaminados con metales pesados como arsénico, mercurio, níquel, zinc, cadmio, plomo, etc.

De manera preliminar en el Consorcio creen que los resultados de los barros dieron bien y no será necesario refularlos y atravesar un proceso parecido al del 2017 con la primera intervención de Canlemar SL. Ese proceso encarece el presupuesto puesto que no es lo mismo tirar los sedimentos mar adentro que tratarlos de manera especial.

El Consorcio ya presentó el informe de interpretación de los estudios a la OPDS y podría llamar a licitación sin la DAI. Incluso adjudicar la obra a alguna de las empresas que presenten oferta. Pero los trabajos no pueden comenzar sin esa declaración de la oficina provincial.

El otro interrogante es de dónde surgirán los fondos que se requieren para pagar la totalidad de la obra. Felizia dejó entrever la posibilidad que surjan de las propias arcas del Consorcio. Cuando Merlini se fue dejó un plazo fijo de 82 millones que al poco tiempo de asumir el nuevo Presidente ya superaba los 100. Será necesario más que eso para completar el pago.

En un verano que el puerto acentuará su perfil turístico con autocine en la Escollera Norte y propuestas artísticas en el predio de los silos convertidos en un escenario a cielo abierto, el perfil productivo se desdibuja con una terminal a la que le cuesta mucho romper la dependencia a la actividad pesquera. Un sector que este año tuvo en la sobreabundancia del calamar el motivo excluyente para pintar todos los números de verde.

Claro que este año esa abundancia tuvo su contracara. El de la carga que pasa por el scanner de Aduana en el puerto y viaja por Autovía para salir por las terminales porteñas. El año pasado menos del 30% de ese volumen se exportó por Mar del Plata. En este 2020 ese fenómeno se acentuó. La cifra apenas orilló el 15%.

Un número que sumerge a cualquier terminal portuaria, dragado a no dragado, en una dolorosa intrascendencia.

Montenegro: «el Puerto es el motor productivo de Mar del Plata»

Se firmó un convenio marco para el dragado de mantenimiento del Puerto de Mar del Plata

Autoridades nacionales, provinciales y municipales firmaron este lunes el Convenio Marco entre el Ministerio de Transporte y el Consorcio Regional del Puerto de Mar del Plata que posibilitará el dragado de mantenimiento puerto de Mar del Plata.

Los trabajos tienen por objetivo la recuperación de profundidades de navegación adecuadas para el arribo de buques portacontenedores, de cargas de combustibles, pesqueros y pasajeros.

Al respecto, el intendente Guillermo Montenegro señaló que “para los marplatenses no es un tema menor lo que se está haciendo acá. El Puerto es una matriz productiva de nuestra ciudad y todo lo que se pueda generar con el dragado y fuentes de trabajo, es algo realmente importante. Junto con Gabriel Felizia (presidente del Consorcio Portuario) ya lo venimos haciendo con el trabajo en distintas obras pequeñas para reformular algunas cuestiones del Puerto”.

Seguidamente, el jefe comunal destacó que “el Puerto es el motor productivo de nuestra ciudad. La necesidad clara de contar con una mayor posibilidad de cargas de la zona para poder ser movilizadas desde el Puerto es importante para la región y para los marplatenses. Esto genera puestos de trabajo en un momento en el que todos sabemos que está complicado y, en particular en nuestra ciudad, más complicado aún. La necesidad de trabajar en conjunto el gobierno nacional, provincial y municipal, en todos los momentos es clave y en momentos como este, es mucho más importante”.

“El gobierno municipal está disposición para seguir trabajando en conjunto en todo lo que tenga que ver en la faz productiva de la ciudad y, en particular, con la importancia que tiene el Puerto por lo que significa para Mar del Plata. Muchas gracias por generar esto y por seguir trabajando en conjunto. Este es el momento más importante de seguir haciéndolo en lo que estamos viviendo y en lo que viene”, concluyó el Intendente.

En la firma del convenio estuvieron presentes el Ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni; el Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa; el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; la Directora Ejecutiva de la Administración Nacional de la Seguridad (ANSES), Fernanda Raverta; el Ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires, Augusto Costa; el Presidente del Consorcio Portuario de Mar del Plata, Gabriel Felizia, entre otras autoridades.

DETALLES DE LOS TRABAJOS

A través de este convenio, se precisó que el trabajo de mantenimiento de profundidades por un volumen aproximado total de 440.278m3 que incluye el canal de acceso exterior con su zona preventiva, el canal interior, zona de giro, así como el interior del Puerto, sus dársenas y frentes de atraque, de modo de alcanzar las profundidades de navegación adecuadas.  En este sentido, se realizarán relevamientos, batimetrías y demás estudios complementarios que se requieran para la determinación de los trabajos de dragado necesarios.
Asimismo, también se realizarán estudios de sedimentación y alternativas constructivas para minimizar el ritmo de formación de bancos de arena que afecten el canal de acceso principal al Puerto de Mar del Plata, sus dársenas, zona de giro y frentes de atraque.

Finalizó la obra de dragado del puerto de Mar del Plata

Más de un millón de metros cúbicos de arena se removieron en estas dos etapas de obra. La última, finalizada en noviembre, tuvo un costo de más de 1,8 millones de dólares

La segunda etapa de la obra de dragado del puerto de Mar del Plata implicó la remoción de unos 370000 m3 de sedimentos, una inversión de más de 1,8 millones de dólares aportados desde las arcas propias del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata y dejó condiciones operativas adecuadas para el ingreso y egreso de buques de gran porte tanto en horario diurno como nocturno.

“El diseño de obra se hizo en función del perfil de embarcaciones que operan en esta terminal y en todas las áreas, tanto canales de acceso como espejo de agua interior y pie de muelle donde se lograron profundidades necesarias para una navegabilidad segura durante las 24 horas”, explicó Martín Merlini, presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata.

Los trabajos estuvieron a cargo de la empresa española Canlemar SL, ganadora de la licitación nacional e internacional en la que la mejor oferta se hizo cargo de las dos etapas previstas para esta obra. La primera se había concluido hace poco más de un año, también con el despliegue de la draga Omvac 10, oportunidad en la que se retiraron más de 677000 metros cúbicos de arena.

Resaltó Merlini que este es un objetivo cumplido con el apoyo del ministro de la Producción, Javier Tizado, y atendiendo lineamientos planteados por la gobernadora María Eugenia Vidal con la premisa de “volver autosustentable al puerto de Mar del Plata” que, después de mucho tiempo, puede completar una obra de dragado con recursos genuinos.

El punto de partida fue el 12 de julio último para una labor que se extendió hasta el pasado 18 de noviembre. El plan original establecía un plazo de 90 días corridos, pero condiciones hidrometeorológicas adversas y otras circunstancias justificaron la prórroga para completar la intervención en las áreas donde la terminal requería mayores profundidades.

Merlini destacó que se dragó en las secciones 8va y 9na, habitual punto de amarre de los grandes buques que transportan contenedores con mercaderías. También se intervino la zona de giro, las adyacencias de la posta de inflamables ubicada en la Escollera Sur y los canales interior y exterior.  

El contrato se consideró cumplido en casi el 96% con batimetrías que confirmaron resultados satisfactorios en todas las zonas requeridas. “El puerto quedó en condiciones operativas óptimas, certificadas por los propios prácticos de esta terminal que son quienes ingresan los buques de gran porte y establecen los criterios adecuados”, indicó el presidente del Consorcio.

Confirmó que los prácticos también dieron el aval para establecer navegación diurna y nocturna a partir de condiciones logradas que dieron respuestas a las exigencias operativas de las embarcaciones que ingresan de manera periódica a esta terminal marítima, con eslora de poco más de 185 metros y 8,5 de calado.

Resaltó Merlini que descontado el mínimo porcentaje de obra que quedó pendiente, el desembolso realizado por el Consorcio en esta segunda etapa ronda los 1,8 millones de dólares con IVA incluido. En función de la cantidad de arena removida da un promedio de costo de 4,87 dólares por metro cúbico, valor idéntico al que se logró en la primera etapa, cuando se retiraron unos 677000 m3 de arena por los que se pagaron 3296794 dólares.

También hizo hincapié que los valores aplicados se mantuvieron de acuerdo a los términos incluidos en el pliego del llamado a licitación. Y que si bien hubo movimientos en la economía del país, no existió necesidad de contemplar ni agregar gastos adicionales ni compensaciones.

“La apreciación del dólar en el mercado cambiario local impactó fuerte y afectó nuestro presupuesto original, pero no hizo mella en la capacidad del Consorcio para afrontar los costos acordados y avanzar con la obra en los términos previstos”, detalló Merlini, que atribuyó estos resultados positivos a un organismo que tiene “finanzas ordenadas, previsión en sus planes y una situación financiera que permite cumplir con el plan de pagos acordado con la empresa dragadora”.

Desde el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata se destaca que las condiciones logradas en estas dos etapas de dragado son suficientes para mantener activas y operables las vías navegables de esta terminal por lo menos hasta mediados de 2020. Y recordó Merlini que es en ese año cuando este puerto se incorpora al Plan Nacional de Dragado que, coordinado por el Ministerio de Transporte de la Nación, garantizará financiamiento y mejores costos para el mantenimiento de esta terminal por otros diez años.

Completan tratamiento de sedimentos extraídos durante el dragado

Se procesaron más de27000 m3 y no se constataron contaminantes. Deshidratación mediante, podrán ser reutilizados en mezclas para la industria de la construcción.

Mientras transcurre la etapa final de la obra, autoridades del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata y el responsable de la empresa contratada al efecto brindaron detalles de los trabajos realizados para la remediación de sedimentos marinos extraídos del espejo interior del puerto local durante los dragados concretados en 2015 y 2017.

El ingeniero industrial Carlos Moreno, al frente aquí de la firma MACS Soluciones Integrales, describió el proceso de estos materiales que se habían acopiado en celdas aisladas y que, una vez completados los pasos previstos, podrán ser reutilizados en mezclas y morteros aplicados a la industria de la construcción.

El presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, Martín Merlini, presentó al profesional que comandó este plan puesto en marcha en abril pasado y destacó que el material resultante de este proceso de remediación “podrá ser aplicado a futuras obras proyectadas dentro de este mismo puerto”.

La tecnología de deshidratación que se utilizó es simple y pone a disposición una herramienta ambiental correcta, segura y económicamente hace que los proyectos sean viables por el volumen que se puede tratar en corto plazo y con excelentes resultados”, explicó Moreno sobre este sistema que comienza con el acopio de sedimentos en piletones y su posterior bombeo a mangas geotextiles, donde drenan los líquidos y quedan almacenados los sólidos para su análisis y posible reutilización.

En el auditorio de la sede local de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), donde brindó esta exposición antes profesionales, estudiantes, funcionarios y representantes de distintas organizaciones, Moreno presentó muestras de material ya procesado que logran una consistencia sólida y firme. “Resulta un agregado de valor con la recuperación de los barros que, bien procesado y caracterizado, tiene utilidad para otro proceso”, aseguró. Insistió que con este proceso “se convierte en activo lo que en origen era un pasivo ambiental”.

Saneamiento de por medio, confirma que de aquellos sedimentos extraídos de las profundidades el puerto un material se logró un material de granulometría muy fina y factible de integrarse a la construcción, por ejemplo en la fabricación de losas o bloques. Según la caracterización realizada del resultante, se pudo identificar presencia de arcilla, limo y arena muy fina.

Merlini y Moreno destacaron que este plan se coordinó con el Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable (OPDS), instancia en la que se dieron los pasos necesarios para mantener un monitoreo ambiental de cada paso con puntos de control y toma permanente de muestras, tareas que contaron con supervisión de otros organismos.

Desde el 26 de mayo, cuando se inició la extracción de sedimentos acumulados en las celdas dispuestas en un predio lindero al edificio del elevador de granos, el personal de MACS bombeó más de 27000 m3 de material que quedaron reducidos a 7340 m3 de sedimentos almacenados en las bolsas donde se completará el proceso de secado.