Para bajar el grado de agresividad en Mar del Plata piden fortalecer la Mediación

Con el objetivo de reducir el nivel de conflictividad y aportar soluciones a conflictos interpersonales, el Defensor del Pueblo Fernando Rizzi insiste en la necesidad de fortalecer la Dirección General de Resolución Alternativa de Conflictos, dotándolo de profesionales capacitados para llevar atender mediaciones que permitan.

Justificando el pedido, y en conjunto con Walter Rodríguez y Fernando Cuesta, aseguran que actualmente la Dirección no tiene director, y cuenta con “un solo profesional que con muy buena voluntad debe hacerse cargo de centenares de pedidos de mediación que se efectúan mes a mes” señaló Rizzi.

“La Defensoría del Pueblo ha creado un Programa sobre Resolución Alternativa de Conflictos, como herramienta para abordar temáticas puntuales que versen sobre aplicación de ordenanzas municipales, conflictos entre particulares con organismos municipales. Es decir con un ámbito temático acotado”, asegura Fernando Rizzi.

Asimismo, agrega: “sin embargo es el Departamento Ejecutivo quien debe desarrollar una política de promoción de la resolución de conflictos que son de difícil solución por otros medios convencionales, y a veces terminan en la justicia por “mano propia”, lo que atenta y daña el tejido social. La Dirección aludida hoy se encuentra sin titularidad, con tan solo un agente, frente a una temática que tiene una gran potencialidad en la disminución de los niveles de conflictividad, y frente a innumerables casos que podrían someterse a este mecanismo” enfatizó Rizzi.

En este sentido, agregan que el alto grado de conflictividad en las relaciones personales que se observa en el desarrollo de la vida cotidiana, genera un estado de agresividad latente, que llega a escenas de violencia y a veces a la comisión de homicidios.

Y frente a esta realidad, como medio de resolución alternativa de conflictos “se nos presenta la mediación, un proceso mediante el cual los participantes, junto con la asistencia de una persona neutral, aíslan sistemáticamente los problemas en disputa con el objeto de encontrar opciones, considerar alternativas, y llegar a un acuerdo mutuo que se ajuste a sus necesidades”.

Asimismo, agregan que “la mediación es un proceso que hace hincapié en la propia responsabilidad de los participantes de tomar decisiones que influyan en sus vidas. Por lo tanto constituye un proceso que confiere autoridad sobre sí misma a cada una de las partes”.

En relación al rol que debe desarrollar un mediador, desde la defensoría aseguran que “se destaca su neutralidad y la asignación de un papel específico, como el de facilitador de la comunicación dentro del marco del procedimiento. Se propicia entre las partes que trabajen colaborativamente, con la mirada centrada en el futuro y que logren la autocomposición de su conflicto”.