Piden al Gobierno que aumente los testeos a profesionales de la salud

La iniciativa fue elevada por diputados nacionales de Juntos por el Cambio.

Desde el Congreso de la Nación solicitaron al Gobierno que “arbitre” las medidas necesarias para realizar testeos masivos de COVID-19 a todos los profesionales de la salud que se encuentran realizando sus tareas en instituciones asistenciales del sistema público, privado y de la seguridad social, y en particular, que estén en contacto con grupos de riesgo de la enfermedad.

   El proyecto de resolución fue presentado por la diputada nacional de Juntos por el Cambio, Mercedes Joury, y acompañado por sus pares María Luján Rey, Adriana Cáceres, Dina Rezinovsky y Hernán Berisso.

«Si se realizan testeos masivos a todo el personal sanitario se contribuiría a asegurar que el servicio esencial que brindan no se resienta cuando llegue el pico de la enfermedad y más se los necesite, y que a su vez no contagien a otros pacientes y compañeros de hospitales y clínicas”, afirmó Joury, al argumentar que el personal sanitario “es de los más expuestos a una mayor carga viral, a una mayor concentración del virus, y tal como explican los especialistas, eso contribuye a que los médicos y enfermeros tengan más probabilidades de contagiarse”.

   En la actualidad, de acuerdo a la información publicada por el Ministerio de Salud al 14 de abril, se contabilizan 2.443 casos positivos de COVID-19 en Argentina, en 21 jurisdicciones, y 105 fallecidos. En este marco, “una de nuestras principales preocupaciones radica en el bajo número de testeos que se ha realizado en nuestro país, sobre todo si se lo compara con países europeos, que ya alcanzaron el pico de contagios, e incluso con países de nuestra región”, expresó Joury, junto al resto de los legisladores que acompañaron la presentación. 

   En ese sentido, se informó que actualmente en el país se efectúan 435 testeos por millón de habitantes, mientras que ese número es de 3.800 por millón de habitantes en Chile, y 2.158 por millón de habitantes en Uruguay.

   Por su parte, la diputada María Luján Rey, sostuvo que “si bien es cierto que el número de testeos por millón de habitantes ha ido en aumento en nuestro país, entendemos que si la capacidad de testeo sigue siendo tan baja, nunca vamos a poder tomar real dimensión del problema”. 

   Precisó también que, según las estimaciones de los especialistas, “el 80% de quienes se infecten tendrán síntomas leves; y entre el 30% y el 50% serán asintomáticos”, y agregó que, por ello, “si no se realizan testeos masivos, nunca podremos ver a la enfermedad de manera real, ya que no podremos tener un diagnóstico del escenario completo de circulación del virus”.

COVID-19: Producción de insumos y alimentos a nivel local

En el contexto de la pandemia que atraviesa el mundo, docentes, investigadores e investigadoras, becarios y becarias junto a estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata junto a los Institutos de CONICET, están trabajando en múltiples iniciativas.

En el contexto de la pandemia que atraviesa el mundo, docentes, investigadores e investigadoras, becarios y becarias junto a estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata junto a los Institutos de CONICET, están trabajando en múltiples iniciativas. Entre ellas se encuentra la fabricación de insumos necesarios en el sistema sanitario de la ciudad de Mar del Plata y la producción de alimentos para enfrentar la crisis social y alimentaria que provoca el aislamiento social.

Con el equipamiento que se utiliza para la investigación y la docencia se imprimieron diversos modelos de viseras protectoras que se fueron ensayando. La iniciativa se difundió en las redes y a partir de allí se incorporaron a la iniciativa muchísimas personas que se sumaron como parte del voluntariado desde sus hogares. Y gracias al trabajo del personal del Instituto de Materiales -INTEMA y el de Electrónica -ICYTE se encuentran, actualmente en marcha, más de 10 impresoras 3D avocadas a la fabricación de insumos.

Esto se puede realizar gracias al aporte de insumos – filamento para imprimir, láminas de cristal, radiografías en desuso, etc.- que han aportado muchísmos integrantes de la comunidad universitaria. Entre ellos se encuentran Daniel Carrica, Fernando Trabadelo, Esteban González, Marcos Funes, Gustavo Arenas, Fabián D´Julio, Mario Benedetti, Juan Busalmen, Juan Martínez, Diego Pedro, Lucas Rabioglio, Antonio Rivero, Ramiro Avalos, Nicolás Tibaldi, Fernando Iborra, Exequiel Gelosi, Sebastián Rodríguez, Alejandro Uriz, Sebastián Gas, Diego Scinardo Ratto, Gustavo Wagner, Juan Moran y Ariel Stochi. Y gracias a la colaboración de otros comercios e instituciones de la ciudad, como Librería Casa Juana, Gráfica Bertone, Casablanca, personal médico del HIGA, y muchos más.

Gracias a este trabajo conjunto, se han entregado cerca de 500 viseras protectoras al personal del SAME municipal, a los Centros de Atención Primaria de Mar del Plata y alrededores, el Hospital Interzonal, Cáritas y personal de las Fuerzas de Seguridad. Los pedidos no dejan de llegar y en la medida que se puedan continuar haciendo, la colaboración seguirá activa.

Y además, en el contexto de la crisis social y alimentaria que provoca el aislamiento social obligatorio, la planta panificadora (UCAP-GPA) del Departamento de ingeniería Química y Alimentos de la Facultad de Ingeniería, en colaboración con el Banco de alimentos «Manos Solidarias» está produciendo y distribuyendo prepizzas fortificadas con pescado en comedores de la ciudad.

La iniciativa es posible gracias al trabajo solidario de docentes, voluntarios y voluntarias, y a la donación de materias primas por parte de empresas de la ciudad. Ya se entregaron más de 30 prepizzas y se continuará con la producción.

El INE presentó una herramienta para predecir el COVID-19

En el Instituto Nacional de Epidemiología de Mar del Plata se dio a conocer un modelo matemático epidemiológico que tiene como objetivo anticiparse al comportamiento de la pandemia. A través de esta herramienta se busca estimar los infectados esperados, el número de camas de internación y de terapia intensiva requeridas y la probabilidad de fallecidos.

El Instituto Nacional de Epidemiologia (INE) de Mar del Plata, presentó una herramienta predictiva COVID 19, basado en un modelo matemático epidemiológico, y alimentado por información local para predecir el comportamiento de la pandemia en la zona.

De esta forma, se pueden pronosticar los casos infectados esperados, el número de camas de internación y de terapia intensiva requeridas, y el número de fallecidos estimados.

Esta herramienta se caracteriza por ser innovadora y dinámica, y a medida que va produciéndose un corte en determinadas fechas puede ser predictivo del comportamiento evolutivo de la pandemia para los 30 días subsiguientes.

El intendente Guillermo Montenegro participó de la presentación y señaló que “es un orgullo contar en nuestra ciudad con el INE y este nivel de profesionales de la salud que hoy no solo realizan testeos, sino que también desarrollan tareas de investigación y diagnóstico, que hoy aporta una herramienta que puede predecir el comportamiento de esta pandemia, la cual nos ayudará a tomar las mejores decisiones para cuidar a los marplatenses”.

Por su parte, la secretaria de Salud, Viviana Bernabei quien también estuvo presente junto a otros integrantes del área, subrayó que “se trata de un modelo interesante” y anticipó que “la idea es la conformación de un grupo local para que pueda ir alimentándolo».

Desde el INE precisaron que se basa en el modelo SEIR, que considera cuatro compartimentos: personas susceptibles, personas expuestas, infectadas y removidas (infectadas y fallecidas o que han tenido el alta laboratorial o epidemiológico) y utiliza una matriz de contacto interindividual en la población para simular la interacción social dependiente de la edad.

Es un modelo predictivo a corto plazo que se implementa en la fase de transmisión local del COVID-19.

Actuación de los magistrados y funcionarios bonaerenses ante la pandemia de COVID – 19

Siguen prestando el Servicio de Justicia desde sus despachos oficiales y desde sus hogares mediante la modalidad teletrabajo, aún en los supuestos de quienes integran los grupos de riesgo.

El Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de  la Provincia de Buenos Aires, informa a sus asociados, a la comunidad jurídica, auxiliares del Servicio de Justicia y a la ciudadanía toda, que en virtud de las normas nacionales y provinciales relativas al aislamiento preventivo obligatorio en el marco de la pandemia y a las reglamentaciones que en su consecuencia dispusieron la Suprema Corte y la Procuración General de esta provincia, funcionarios, funcionarias, magistrados y magistradas, con la colaboración de agentes judiciales, siguen prestando el Servicio de Justicia desde sus despachos oficiales y desde sus hogares mediante la modalidad teletrabajo, aún en los supuestos de quienes integran los grupos de riesgo.

«Lo hacemos sin horarios y con enorme compromiso para prevenir las restricciones y problemas derivados del aislamiento y la amenaza de contagios. Cambiamos la manera de comunicarnos con las y los ciudadanos y con las/os operadores del sistema (incorporamos, por ejemplo, el uso de Whatsapp para notificaciones y sistemas de videoconferencia para realizar audiencias, entre otras tantas alternativas tecnológicas que ya se encontraban en desarrollo pero que hoy estamos implementando con mayor intensidad y amplitud)», se indicó en un comunicado.

«Así, estamos diseñando metodologías nuevas de trabajo, con la perspectiva que la emergencia reclama y en un contexto donde los recursos e insumos son escasos y las demandas abundantes», se agregó.

Se atienden los asuntos de urgente despacho en los distintos fueros (civil y comercial, familia, contencioso administrativo, laboral, penal juvenil); el fuero penal está trabajando contrarreloj analizando minuciosamente cada situación vinculada con la libertad de las personas (detenciones y excarcelaciones); el fuero de Paz, se ha constituido como multifuero para resolver lo que se les solicita.

«La lista es interminable, pero la conclusión es una sola: los/las magistrados/as y funcionarios/as seguimos garantizando el servicio, procurando asegurar la garantía constitucional de tutela judicial continua y efectiva», se resaltó.

Los Colegios, Asociaciones y Uniones de las 19 departamentales de la provincia, realizan además acciones solidarias en sus comunidades durante todo el año, apoyan actividades académicas y culturales, trabajan con sectores vulnerables, mejoran el sistema de justicia. También se organizaron interna y reservadamente donaciones y aportes solidarios al Fondo creado por la Suprema Corte de Justicia, con destino a la adquisición de insumos necesarios en materia sanitaria.

«Este Colegio expresa públicamente su agradecimiento a cada uno/a de los/as operadores/as de los sistemas críticos de la salud, de la seguridad pública y a nuestras/os colegas y sus familias. La unidad, solidaridad, responsabilidad y compromiso constituyen los valores que sostienen, desde hace más de 50 años, al asociativismo judicial. Y son nuestra mejor defensa frente a la pandemia», concluyó.  

COVID-19: La Red Iberoamericana de Profesionales en Relaciones Públicas brinda recomendaciones

Se avecinan tiempos igual o más críticos que los actuales, que las consecuencias no sean de una magnitud insospechada depende de nuestro comportamiento social.

La buena información puede salvar vidas.

Los profesionales de las Relaciones Públicas y la Comunicación que conformamos esta Red Iberoamericana, sabemos del riesgo para la salud de millones de personas que la falsa información acarrea; por lo que hemos decidido ofrecer un análisis técnico del problema e indicar algunas recomendaciones para evitar males mayores a los que esta pandemia producida por el COVID-19 está causando.

Infodemia: el peligro de la desinformación durante la pandemia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva tiempo usando la palabra «Infodemia» para referirse a la sobreabundancia informativa falsa y a su rápida propagación entre las personas y medios.

Es una práctica que consiste en difundir noticias falsas o maliciosas sobre la pandemia y que aumenta el pánico o la angustia en las sociedades.

Las malas noticias sobre lo que va a pasar pueden generan trastornos de ansiedad.

Los profesionales de las Relaciones Públicas y la Comunicación sabemos muy bien lo que significa lidiar con “situaciones no deseadas”; y la recomendación seria y profesional es no negarlas o esconderlas como si no existieran, simplemente las abordamos estratégicamente, en su justa medida, aportando todos los matices necesarios para su correcta comprensión; con el norte puesto en la construcción colectiva, en el porvenir y en las soluciones posibles.

El miedo como factor subyacente que promueve la Infodemia

De una u otra forma todos tenemos cierta dosis de temor ante la incertidumbre respecto del porvenir nuestro y de nuestros congéneres.

Somos particularmente sensibles a cualquier novedad y mucho más si la novedad no se parece a nada que hayamos experimentado o vivenciado como personas o como sociedad.

El problema comienza cuando no podemos apaciguar la reacción de temor, lo que provoca que nos obsesionemos y quizá podamos realizar actos contraproducentes, como salir a la vía pública más de lo estrictamente necesario, relajar los protocolos de prevención, etc.

Ante esta realidad, recomendamos:

  • Activar conscientemente la parte más mesurada y analítica de nuestro cerebro es la clave para controlar la ansiedad y el miedo desmedidos.
  • Seleccionar cuidadosamente las fuentes de información, las personas con las que nos relacionamos, que le dedicamos al problema el tiempo justo y necesario, fortalecernos como sujetos y proyectar pensamientos positivos sobre el futuro.
  • Permanecer en un estado de hipervigilancia preocupada puede contribuir a problemas como la ansiedad social, la hipocondría, el trastorno por estrés postraumático, el insomnio y todo tipo de fobias. 
  • Ver imágenes de personas con expresiones de temor es por lo general un gran disparador de angustia. Es por ello que es tan importante que nuestros líderes políticos se muestres firmes pero calmos, sin perder la racionalidad y el equilibrio.
  • De los pregoneros de catástrofes y profecías, de terribles males económicos que nos agobiarán en el futuro y demás calamidades y aberraciones comunicadas con el único propósito de hacerse notar, diferenciarse y eventualmente tener razón; mejor alejarse.
  • Así como el miedo puede ser contagioso, también pueden serlo el valor, el cuidado y la calma.
  • No hacerse eco de rumores sobre el verdadero presunto origen de esta pandemia del Coronavirus, ni de ninguna otra especulación al respecto. 
  • Tampoco debemos atender las estigmatizaciones étnicas a la enfermedad: no es ‘Virus chino’ o ‘Virus asiático'». Tampoco hacernos eco de terminologías criminalizantes o deshumanizantes. Ello crea la impresión de que las personas enfermas de alguna manera han hecho algo mal o son menos humanos que el resto.

Esta pandemia representa una gran oportunidad como comunidad. Se trata de un asunto de interés público que tiende a unirnos y a mancomunarnos, a trabajar en equipo y solidariamente; desde replicar informaciones que consideramos oportunas y verificadas sobre prevención, hasta involucrarnos en los equipos de trabajo en los que podamos ser de utilidad.

Estos temas nos igualan, nos preocupan por igual, nos sensibilizan y nos hacen más solidarios y mejores ciudadanos.

Se avecinan tiempos igual o más críticos que los actuales, que las consecuencias no sean de una magnitud insospechada depende de nuestro comportamiento social. Ser ciudadanos responsables, atentos al cumplimiento de las normativas generales y especiales, de los cuidados propios, de nuestros adultos mayores y de nuestros niños, son algunas de las claves del éxito al final del camino.

Los profesionales de las Relaciones Públicas y la Comunicación Institucional somos seres especialmente preocupados por el bien común y por la generación de información de calidad. Ayudamos a nuestros conciudadanos a que puedan distinguir lo que es o no es información y sobre todo a no generar pánico sino conciencia y responsabilidad social.