Pedro Sánchez ahora propone reconocer a Cataluña como nación en la Constitución Española

Noticias de España y Cataluña

El destituido líder del PSOE participó en el popular programa de TV “Salvados”, de Jordi Évole, y habló sobre el proceso catalán

El ex secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, defendió que los socialistas deben negociar con los independentistas catalanes y propuso una reforma de la Constitución que busque que Cataluña “como nación que se sienta integrada dentro de España”.

El dirigente hizo esta propuesta durante una entrevista en el último programa “Salvados” de La Sexta, conducido por Jordi Évole y emitido ayer domingo por la noche.

Sánchez aseguró que él siempre cumplió con el mandato del Comité Federal y que, por eso, no negoció con los independentistas, pero sí reconoció que “hubo conversaciones”. Y dijo que la crisis con Cataluña “sólo se va a poder resolver votando” siempre que no se plantee una ruptura sino un acuerdo.

Para Pedro Sánchez, la clave está en una reforma de la Constitución, propuesta que fue el caballito de batalla durante su gestión al mando del PSOE y que sigue sosteniendo ahora que está fuera.

España es una nación de naciones. Cataluña es una nación dentro de otra nación que es España, como lo es también el País Vasco, y esto es algo de lo que tenemos que hablar y reconocer”, añadió Sánchez e insistió con su propuesta de una nueva Carta Magna que incluya este concepto.

Madrid. (INCAT-Agencias).-

“Decir que no hay legitimidad fuera de la Constitución española es una aberración monstruosa”

Noticias de España y Cataluña

Sobre Consuelo Madrigal, el director de VilaWeb agregó que “sin embargo, que el Estado esté en manos de gente con tan poco bagaje intelectual es una buena noticia”

                      

La fiscal general del Estado español, que responde al nombre de Consuelo Madrigal, amenazó ayer al gobierno y al Parlamento de Cataluña, en presencia de un rey silencioso y hierático que cada día se entiende menos qué funciones cumple ya que no sirve ni para presionar a los políticos para que formen gobierno.

Hablando ante Felipe VI, la señora Madrigal dijo, entre otras frases de una sorprendente incultura política y jurídica, que “no hay legitimidad fuera de la que se fundamenta en la constitución (española)” o que “lo que libera a los ciudadanos no es la libertad, sino la ley”. Barbaridades enormes que le valdrían un suspenso fulminante en cualquier Facultad de Derecho que tuviera una mínima reputación global.

Para rebatirla hoy no hay ni siquiera que ser revolucionario. Porque la señora Madrigal, me imagino que como cualquier europeo mínimamente ilustrado, debe amar y apreciar el valor del pensamiento de John Locke, aquel notable señor muerto en 1704 que los liberales de todo el mundo consideran su padre político. Y estoy seguro de que lo ha leído. No puedo imaginarme que un fiscal general de un Estado de la Unión Europea no lo haya hecho. Y como lo habrá hecho supongo que le habrá llamado la atención aquella frase célebre que los políticos anglosajones recitan de memoria: “Un gobierno no es legítimo si no es conducido con el consentimiento de los gobernados”.

Podemos discutir si hay legalidad fuera de la Constitución, terreno en el que la señora Madrigal no querrá entrar de ninguna manera, pero decir que no hay legitimidad fuera de la Constitución es una aberración monstruosa que parece imposible que alguien pronuncie en una reunión de magistrados y todos juntos no se pongan a reír. Y hay tanta legitimidad fuera de su Constitución! Perdone usted, y la Constitución puede ser ilegítima también. O puede tener aspectos ilegítimos. Incluso los tenebrosos teóricos del fascismo sabían hacer una distinción tan básica como ésta.

La legitimidad de una propuesta política no depende nunca de la legalidad. De otro modo, cómo explicaría, por ejemplo, la señora Madrigal la evolución desde los Principios Fundamentales del Movimiento Franquista hacia la Constitución que dice defender tanto. Las ideas democráticas no cabían en las instituciones franquistas; y si lo que libera a los ciudadanos no es la libertad sino la ley, le pregunto, señora Madrigal, cómo hemos podido llegar donde estamos teniendo en cuenta que la ley decía que no era posible?

Sin embargo, que el Estado esté en manos de gente con tan poco bagaje intelectual tengo que reconocer que es una buena noticia, porque al fin y al cabo esto nos allanará mucho el camino. Y por esta razón la esperamos, señora. Pero no esperamos más amenazas: esperamos sus actos de inconsciencia y su represión. Aunque, si soy sincero, espero aún con más ganas ver qué cara pondrá usted, cuando la realidad y los hechos le demuestran que eso que dijo ayer simplemente no tenía ni pies ni cabeza.-

Barcelona (INCAT-VilaWeb, por Vicent Partal).-

Para aprender historia: La cuestión catalana, de Carlomagno a Puigdemont

Noticias de Cataluña

Una web estadounidense especializada en mapas sobre conflictos y cambios geopolíticos, publicó los motivos históricos que exhibe Cataluña para ser reconocida como nación

La web estadounidense edmaps.com, especializada en elaborar mapas divulgativos sobre conflictos y cambios geopolíticos, publicó un artículo en el que explica qué motivos históricos tiene el independentismo para reclamar que Cataluña sea reconocida como nación. El texto, titulado “La cuestión catalana: de Carlomagno a Puigdemont”, explica resumidamente la historia del Principado y de los Países Catalanes. Lo ilustra con siete mapas para que todos aquellos que no conozcan el pasado catalán puedan obtener una visión transversal del origen de la identidad catalana.

Para empezar, el artículo pone al lector en situación y explica que las reivindicaciones de los independentistas no se ciñen únicamente al Principado, donde se hicieron las elecciones del 27-S, sino a todos los Países Catalanes. El artículo parte del emperador Carlomagno, quien a finales del siglo VIII expulsó a los musulmanes de buena parte del sur de los Pirineos y estableció una separación entre los musulmanes ibéricos y el imperio carolingio. Tras la muerte de Carlomagno, esta zona, llamada Marca Hispánica, se dividió tres: los reinos de Pamplona y Aragón, y los condados catalanes.

Hacemos un salto hasta el siglo X, cuando el conde Borrell II unificó gradualmente buena parte de los condados catalanes. En 1137, la unión matrimonial entre Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, y Petronila, hija del rey de Aragón, dio lugar a la Corona de Aragón. Sin embargo, el reino Aragón y el condado de Barcelona conservaron sus respectivas autonomías políticas.

“Pero la situación cambió radicalmente en septiembre de 1213”, continúa el artículo: en la batalla de Muret, al sur de Toulouse, Felipe II de Francia derrotó el conde occitano Raimundo VI de Tolosa, que tenía el apoyo de la Corona de Aragón. Así es como Jaume I, rey de la corona, se encontró obligado a renunciar a los territorios occitanos y extendió su conquista hacia el este. Primero ocupó las Islas Baleares y más tarde a la Comunidad Valenciana, dos territorios que tuvieron la condición de reino y posteriormente se unieron a la corona. “Este hecho explica por qué las Baleares y Valencia forman parte del imaginario nacionalista catalán”, dice el artículo.

La corona se expandió hacia otros territorios del Mediterráneo, como Sicilia, Cerdeña, Córcega y el Reino de Nápoles, y se convirtió en una auténtica potencia. Pero en 1479 todo volvió a cambiar. Esta vez a partir de la unión dinástica entre Castilla y Aragón: un punto de inflexión en la historia de Cataluña. El Principado de Cataluña y los otros dominios aragoneses vivieron una involución política tras la unión de las coronas de Aragón y Castilla, y el posterior nacimiento de España. El texto trata muy brevemente la guerra de Sucesión, a partir de la cual la Corona de Aragón dejó de existir y Cataluña quedó sometida a las leyes centralistas del reino de Castilla. Muy resumidamente, el artículo y el siguiente mapa recuerdan que en 1812, a raíz de la conquista francesa de España, los antiguos condados catalanes carolingios fueron anexionados al imperio francés. Pero sólo durante dos años.

“La pérdida de la autonomía política afectó gravemente la evolución de la sociedad catalana, lo que explica por qué la recuperación de la soberanía ha sido el principal objetivo del nacionalismo catalán”, continúa el artículo. Ya entrado el siglo XX, habla de las figuras de Macià y Companys como ejemplos de este intento de recuperar la autonomía perdida. Pero la victoria de Franco volvió a poner fin a estos objetivos.

Tras la muerte de Franco, la constitución española fue un intento de meter en el Estado español las naciones catalana, vasca y gallega, pero el objetivo fracasó: “Por desgracia, el Estado español no estaba preparado para reconocer sus principales minorías étnicas como comunidades nacionales reales. Después del 27-S, el 9 de noviembre, el Parlamento de Cataluña aprobó la declaración de inicio del proceso hacia la recuperación de la independencia para iniciar de manera sostenida y pacífica la desconexión de España, según palabras de Carles Puigdemont”. Y el artículo termina así: “La nueva administración catalana parece que ya inició el proceso de secesión de España. El invierno ha llegado… Cómo continuará?

Barcelona (INCAT-VilaWeb).-

Informes del Congreso de los EEUU que legitiman una Declaración Unilateral de Independencia

Noticias de Cataluña y EE.UU.

Remarcan que Cataluña busca el reconocimiento internacional “de acuerdo con la voluntad de su pueblo y no de acuerdo con las disposiciones de la Constitución española”

La Cámara de Representantes de Estados Unidos debatió a mediados de marzo del corriente año tres informes sobre la autodeterminación en el mundo, en una sesión convocada bajo el título “La política de Estados Unidos hacia los movimientos de autodeterminación nacional”. Intervinieron tres ponentes: Paul R. Williams, Jason Soren e Ivan Vejvoda. La sesión fue presidida por el presidente del Comité de Asuntos Europeos del congreso, el republicano de California Dana Rohrabacher, quien el pasado mes de septiembre invitó a una delegación oficial del gobierno catalán para explicar el proceso de independencia.

Del caso catalán, habló especialmente Paul R. Williams, que se mostró muy incisivo en la cuestión de Cataluña y criticó abiertamente la posición de la Unión Europea. Williams es profesor de la American University y fundador de Public International Law & Policy Group. Asesoró al gobierno de Estados Unidos sobre la creación de nuevos Estados, como los surgidos de la desintegración de la Unión Soviética y Yugoslavia, y también gobiernos de varios continentes, entre los que Kosovo, Montenegro y Sudán del Sur, tanto en procesos de paz como en la redacción de las primeras constituciones.

La falta de coherencia de la UE complica la aproximación al caso catalán

En la comparecencia en el congreso, Williams aseguró que si Cataluña proclamaba la independencia buscaría “el reconocimiento internacional de acuerdo con la voluntad de su pueblo y no de acuerdo con las disposiciones de la Constitución española”. Invocó a continuación la sentencia de la Corte Internacional sobre Kosovo y recordó que no había ningún precepto de la ley internacional que pudiera prohibir una declaración unilateral de independencia (DUI).

En este punto, criticó la falta de una aproximación coherente y cohesiva de la Unión Europea a los movimientos de autodeterminación. Carencia que, según él, llevará a una situación difícil en el caso catalán, porque, tal como se ha comportado hasta ahora la UE, si acepta reconocer a Cataluña repercutirá en el interior de varios Estados, pero “si no lo acepta se creará un conflicto latente en Europa que apartará capital político y recursos económicos de una España debilitada”.

Según Williams, la independencia de Cataluña, si no fuera reconocida por la Unión Europea “crearía, sin embargo, un Estado que tendría el euro por moneda, con siete millones de catalanes que mantendrían la nacionalidad europea, aunque fuera fuera de la Unión”. Sin embargo, el profesor Williams advierte de que no reconocer a Cataluña sería extremadamente difícil de justificar por parte de los Estados que forman la actual Unión Europea, muchos de los cuales no eran independientes hace veinticinco años.

Abandonar la actual política a favor del status quo de las fronteras

La intervención de Williams, más allá del caso catalán, se centró en la propuesta de un modelo de gestión por parte de Estados Unidos de los casos de autodeterminación. Según él, los EEUU deberían abandonar la política que sólo enfatiza la estabilidad y el status quo de las actuales fronteras en favor de una política más abierta a la autodeterminación, pero a la vez regulada, que llamó de soberanía ganada. Esto significa que los procesos de independencia deberían someterse a regulaciones y pactos para evitar tensión y violencia entre los Estados.

La intervención de Jason Soren, en una aproximación más teórica, concluyó que una vez un Estado se declare independiente, los Estados Unidos no tienen más remedio que definirse, y propuso hacerlo sin tener en cuenta sólo los intereses del Estado del que se ha separado el nuevo Estado, sino también los de este nuevo Estado y los efectos de la secesión en la política regional.

Søren puso de relieve que cuanto más abierta es la actitud del gobierno central menos peligro hay de violencia y tensión. Y contrapuso ejemplos como el danés (que autorizó explícitamente el derecho de independencia de Groenlandia y las islas Feroe) con el español. En cuanto a la tercera intervención, de Ivan Veijvoda, se centró en los mecanismos para asegurar el acuerdo entre las partes y puso un énfasis especial en los referendos de Quebec y Escocia.

Barcelona (INCAT-Vilaweb).-

Sin opciones y sin grandes esperanzas, Mariano Rajoy aceptó el encargo de formar gobierno

Noticias de España

El líder del PP evitó poner fecha al debate de investidura aunque aseguró que “en un plazo razonable de tiempo” informará sobre sus negociaciones para conseguir apoyos

Mariano Rajoy aceptó el encargo de Felipe VI de intentar formar gobierno, si bien evitó poner fecha al debate de investidura tras admitir que el apoyo que recibió de las urnas el 26 de junio “dista de ser suficiente”. Por este motivo, el presidente del Gobierno en funciones propuso iniciar nuevas negociaciones con los “partidos constitucionalistas”, es decir, el PSOE y Ciudadanos. Así lo anunció este jueves tras su reunión con el rey en La Zarzuela.

El líder del PP también se mostró “dispuesto a explorar la opción de un gobierno en minoría si el resto de grupos ofrecen una lealtad mínima” en materias como la estabilidad presupuestaria, la deuda o el terrorismo. En todo caso, prometió que “en un plazo razonable de tiempo” informará a Felipe VI sobre sus negociaciones para conseguir apoyos y si estará “en condiciones o no” ir a la investidura. “No adelantemos acontecimientos”, dijo. Sigue la incertidumbre.

Hacer frente al “desafío” catalán

Rajoy argumentó que España necesita un gobierno, entre otras cosas, para hacer frente al independentismo. “A nadie se le escapa que el desafío del Parlamento de Cataluña urge la formación de un gobierno sólido y estable”, declaró, para asegurar que el Estado “dará la respuesta pertinente”.

Por ello pidió “altitud de miras” a todos los partidos para evitar las terceras elecciones. “Se acabó la competición electoral, ya no es tiempo de rivalizar”, expresó Rajoy para concluir con que “es el tiempo de construir y dar la solución que esperan los españoles. Por mí, no faltará ni voluntad ni esfuerzo”.

Ana Pastor tampoco asegura la investidura

Siguiendo lo establecido en la Constitución española, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, acudió a la Zarzuela justo cuando Rajoy salía para que Felipe VI le comunicara protocolarmente el encargo hecho al presidente en funciones. Acto seguido, Pastor compareció ante el Congreso para explicar que comenzará a “hablar con el candidato para fijar el pleno de investidura” y que “la Cámara dará un tiempo para que lo que no se ha conseguido hasta ahora, se pueda conseguir más adelante”. Preguntada por los periodistas sobre si Rajoy irá “sí o sí” a la investidura, la presidenta del Congreso no se pronunció.

Con todo, queda cerrada la cuarta ronda de consultas que el monarca abrió en este 2016 para encontrar inquilino en La Moncloa. El socialista, Pedro Sánchez, declaró que el presidente en funciones tiene la “responsabilidad constitucional” de someterse al debate de investidura a la vez que anunció que votará “no”. Del mismo modo, Pablo Iglesias reafirmó el voto negativo de Unidos Podemos y confesó que ve “complicado articular una mayoría de izquierdas alternativa al PP”. Ante todo, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, propuso la formación de un gobierno de “consenso” con el PSOE y el PP, pero sin Rajoy.-

Madrid (INCAT).-